Jueves, 23 Noviembre 2017

Las experiencias del espacio y del derecho espacial según el pastoralismo de las Sierras Subandinas

Escrito por  Dic 18, 2016

Jorge L. Cladera(15)

A partir del retorno de la democracia y de la consecuente reconstrucción de las disciplinas humanas en la Argentina, la geografía mostró una reorientación hacia las humanidades, revalorizando los saberes y experiencias de vida locales. Entre otros muchos aportes, la geografía humana dio cuenta de una serie de términos criollos o “nativos” mediante los cuales los pastores trashumantes de la región andina de Salta y Jujuy categorizaban a los diferentes ecosistemas por los que transitaban a lo largo del año (Greco 1995; Reboratti 1998). De esta manera, dichos términos locales permitían su empleo prácticamente como sinónimos nativos de determinados ecosistemas disemiles desde la geografía. Estos términos eran: el monte, para describir las selvas montanas o nubloselvas por debajo de los 1800 msnm y con precipitaciones de hasta 2200 mm anuales; el valle para describir las praderas de altura entre los 2600 y los 3500 msnm, y el cerro para describir los ambientes altoandinos y de prepuna, por encima de esta altura y con precipitaciones de unos 300 mm anuales. De esta manera, estos términos adquirieron en la Argentina la equivalencia a los términos quechua empleados en las sierras peruanas, e interpretados desde la academia del mismo modo (puna, suni, qeshwa, etc.).

Esta identificación de términos locales para individualizar ecosistemas mostró tal utilidad analítica, que logró una rápida y fructífera adopción por parte de autores de las más diversas disciplinas. Con este sentido, los investigadores hemos empleado éstos y otros términos paisajísticos nativos, para identificar determinados ecosistemas, en disciplinas tan diversas como historia (Gil Montero 2004), etnohistória (Sánchez y Sica 1990; 1994), arqueología (Ventura 1994; 2001), antropología social (Hocsman 2000; García Moritán 2007) sociología rural (Domínguez 2004; 2008), ecología (Quiroga Mendiola 2000; Brown 2007), o etnobotánica (Hilgert 2007). Incluso en mis propios trabajos he hecho uso de estos términos locales con las acepciones arriba explicadas (Cladera 2008; 2010). Más aún, algunos autores “redefinieron”, según la información por ellos obtenida, los ecosistemas descritos mediante estos términos nativos, para que se adecuaran a lo observado en localidades específicas (por ejemplo, Hilgert 2007 considera que el término cerro se emplea para las praderas de altura, valle para los bosques montanos y monte para las selvas montanas).
En esta ponencia, nos gustaría identificar el campo semántico que abarca cada término paisajístico “nativo” en su efectivo empleo cotidiano por parte de los pastores, para reconocer de este modo en qué contextos y con qué sentidos se emplean. La necesidad de este ejercicio ya era advertida por el propio padre de la etnografía, Bronislaw Malinowski, en lo que él denominaba la puesta en “contexto de situación” (Malinowski 1964). En el estudio minucioso de estas situaciones de enunciación, podremos observar cómo la experiencia local en realidad no funcionaliza estos términos según determinada caracterización ambiental, sino que lo hace en base a una combinación de información experiencial (cobertura vegetal, altitud, temperatura, etc.), junto a una serie de criterios acerca de la peligrosidad, fertilidad, sociabilidad, y subjetividad de cada espacio. Para la definición de determinado lugar mediante un término paisajístico nativo, son fundamentales sobre todo dos criterios: su carácter de paisajes sociales (el valle; la costa; jujuy) o no-sociales (el cerro; el monte); y en este segundo caso, la naturaleza de su capacidad agente (por un lado, espacios que se cargan de agencia como el cerro, y por otro, espacios no-agentes pero que cobijan criaturas con agencia propia, como el monte).
Entendidos de este modo, los términos para definir al paisaje son siempre relaciónales, y dependen para su comprensión de conocer su vinculación con el resto de los espacios transitados durante la movilidad por cada familia pastora.
Como observaremos en la ponencia, la designación de un espacio mediante determinado término paisajístico, conlleva adjudicarle criterios específicos para considerar si ese espacio puede o no cobijar el establecimiento humano, y en caso de que así sea, establecer cómo se delimita consuetudinariamente el derecho espacial. En efecto, observaremos que existen determinados paisajes en los que el criterio de derecho espacial se inscribe de manera bidimensional (Ingold 1987), sobre superficies de terreno delimitables en tanto áreas de propiedad discreta: por ende, “legibles” para los criterios hegemónicos de la propiedad privada (los rastrojos en Jujuy) los desmontes sustraídos al monte a-social). Mientras que otros paisajes sociales inscriben derechos territoriales de otro tipo, al que relacionamos con el criterio llamado cerodimensional por Ingold (op.cit.) (los puestos y las estancias en la falda, en la costa y en el valle). Estos criterios resultan difíciles de asir para el sentido común hegemónico, y esto ha sido puesto en evidencia en estudios históricos sobre la aplicación de regularizaciones de títulos de propiedad sobre estancias decimonónicas (Fandos 2013).
A su vez, es necesario señalar que el tránsito humano por los paisajes visualizados como no-sociales, realizado a través de caminos colectivos analizables desde un criterio unidimensional (Ingold op.cit.), activa determinadas formas de la agencia del paisaje, que en estas oportunidades se constituye en un sujeto de derecho en sí mismo, pastor de su propia hacienda (determinadas especies silvestres como vizcachas, tarucas, vicuñas...) con el que es por lo tanto necesario negociar permisos de acceso, uso y circulación.
Por último, observaremos cómo esta gran complejidad y riqueza semántica con que se carga el espacio desde las experiencias de los campesinos de las sierras subandinas, resulta invisible e ininteligible para la concepción espacial que ha sido naturalizada en las sociedades modernas por el sistema del derecho jurídico. Consecuentemente, las reivindicaciones territoriales de las comunidades locales se vieron y se siguen viendo expuestas a una serie de tensiones e inconsistencias que se activan cuando la experiencia “nativa” del paisaje debe entrar en diálogo con las concepciones burocrático-administrativas acerca del espacio: por ejemplo, en la actual lucha por la titulación comunitaria de los territorios indígenas.

Bibliografía citada
Brown, Alejandro. 2007. “Caracterización ambiental ecorregional”. En: Brown A.; García Moritán M.; Ventura B.; Hilgert N.; Malizia L. Finca San Andrés. Un espacio de cambios ambientales y sociales en el Alto Bermejo. Fundación Proyungas y Ediciones del Subtrópico.
Cladera, Jorge L. 2008. “Implicancias de la apropiación comunitaria de la tierra sobre las actividades de subsistencia en la Comunidad Kolla de Finca Santiago, Iruya, provincia de Salta”. En: Colección Tesis de Licenciatura Vol.2, Departamento de Antropología, FFyL, UBA.
Cladera, Jorge L. 2010. “Continuidad y Cambio en las prácticas trashumantes. El caso de los ganaderos del circuito Iscuya-Astilleros, Comunidad Kolla Finca Santiago, provincia de Salta”. En: Revista Kula. Antropólogos del Atlántico Sur, N° 3. Bs. As., octubre 2010.
Domínguez, Diego. 2004. Los campesinos Kollas y la autonomía: entre el conflicto y el desarrollo. Tesis para obtener el Título de Magíster: Maestría en Diseño y Gestión de Programas Sociales. Bs. As., FLACSO Argentina
Domínguez, Diego. 2008. “La trashumancia de los campesinos kollas: ¿hacia un modelo de desarrollo sustentable?” En: Gina Alvarado Merino et.al. Gestión ambiental y conflicto social en América Latina. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales - Bs. As., CLACSO
Fandos, Cecilia. 2013. “Derechos de copropiedad en la Quebrada de Humahuaca (Jujuy, Argentina). Arriendo fiscal y privatización de tierras de pastoreo entre las décadas de 1830 y 1920”, en Actas del XIV Congreso Internacional de Historia Agraria, Asociación Española de Historia Agraria. Universidad de Extremadura, Ciudad de Badajoz.
García Moritán, Matilde. 2007. “Historia de la tenencia de la tierra”. En: Brown A. D. et al. Finca San Andrés: Un espacio de cambios ambientales y sociales en el Alto Bermejo. S. M. Tucumán: Ediciones del Subtrópico. Pp. 229-250
Gil Montero, Raquel. 2004. Caravaneros y trashumantes en los Andes Meridionales: población y familia indígena en la puna de Jujuy (1770-1870). Lima; Instituto de Estudios Peruanos
Greco, M. Gabriela. 1995. “Iruya: un largo camino de trashumantes”. En: Brown Alejandro D. y Grau Héctor R. (editores): Investigación, Conservación y Desarrollo en Selvas Subtropicales de Montaña. LIEY, Facultad de Ciencias Naturales e Instituto ‘Mauricio’ Lillo, Universidad Nacional de Tucumán
Hilgert, Norma. 2007. “La vinculación del hombre actual con los recursos naturales y el uso de la tierra”. En: Brown A. D. et al. Finca San Andrés: Un espacio de cambios ambientales y sociales en el Alto Bermejo. S. M. Tucumán: Ediciones del Subtrópico. Pp. 159-186
Hocsman, Luis D. 2000.El Regreso a la Tierra. Estrategias territoriales y economía doméstica en los Valles Intermontanos de la Cordillera Oriental (San Isidro - Salta). Tesis de Maestría, Programa de Posgrado en Antropología Social. Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Misiones
Ingold, Tim.1987. “Territoriality and tenure: the appropriation of space in hunting and gathering societies”. In: The appropriation of nature. Essays on human ecology and social relations. Iowa City, University of Iowa Press
Malinowski, Bronislaw. 1964. “El problema del significado en las lenguas primitivas”. En: C. K. Ogden y I. A. Richards. El significado del significado. Bs. As., Paidós.
Quiroga Mendiola, Mariana. 2000. Condición actual de los pastizales de altura y sistema de pastoreo en los valles intermontanos de la Cordillera Oriental. Departamento de Iruya, Salta. Tesis de la Maestría en Desarrollo de Zonas Áridas y Semiáridas. Universidades del N.O.A.
Reboratti, Carlos. 1998. El Alto Bermejo. Realidades y Conflictos. Bs. As.; Editorial La Colmena. 1o edición.
Sánchez, Sandra y Sica, Gabriela. 1990. “La frontera oriental de Humahuaca y sus relaciones con el Chaco”, en: Bulletin de l’Institute Francais d’Etudes Andines, 1990, 19, N° 2
Sánchez, Sandra y Sica Gabriela. 1994. “Entre la Quebrada y los Valles: intercambio y producción. Siglos XVI y XVII”, en: Albeck, María Ester (compiladora), Taller de Costa a Selva. Producción e intercambio entre los Pueblos Agroalfareros de los Andes Centro Sur (6 al 11 de Abril de 1992). Instituto Interdisciplinario Tilcara, Facultad de Filosofía y Letras, UBA
Ventura, Beatriz. 1994. “Un Verde Horizonte de Sucesos”, en: Albeck, María Ester (compiladora), Taller de Costa a Selva. Producción e intercambio entre los Pueblos Agroalfareros de los Andes Centro Sur (6 al 11 de Abril de 1992). Instituto Interdisciplinario Tilcara, Facultad de Filosofía y Letras, UBA
Ventura, Beatriz. 2001. “Los últimos mil años en la arqueología de las yungas”, en: Berberián Eduardo E. y Nielsen, Axel E., Historia Argentina Prehispánica, tomo I, Editorial Brujas

 (15)     Instituto Interdisciplinario de Tilcara (FFyL - UBA) y MAGyP de La Nación. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Del Libro “NUESTRA TIERRA”
(Miradas A Los Procesos De Construcción,
Administración y acceso al Territorio en Tarija,
Salta y Jujuy)
Editor: Daniel Vacaflores
Autores Ana A. Teruel, Jorge Luis Cladera,
Edgar Waldemar Charras

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