Del Libro: “Patrimonio Cultural y Natural de Tarija” De Julio Pavez Cordero. Tarija. 2009 I.- Patrimonio.-

Escrito por  May 07, 2017

El rastro de las épocas Precolombinas, Colonial y Republicana.-
Habiendo estado algunos días, en la maravillosa e imponente Laguna de Tajzara, que se encuentra ubicada en la zona altiplánica de Tarija, pude sentir la soledad de aquellos paisajes que darían la impresión, -por absurdo que parezca,- que hubiesen sido abandonados hasta por Dios. Digo absurdo, porque sé que Dios está en todas partes, pero, en este sitio, se siente una como qué “santa soledad” que invita a contemplar la grandeza de la creación junto al rigor implacable del tiempo que dejó huellas en sus piedras y escaza vegetación.
Contrastes maravillosos y misteriosos que dejan atónito a todo aquel visitante que llega con la sana intención de admirar y dejarse llevar por el ambiente; donde las lindísimas garzas rosadas son las únicas princesas que surcan estos parajes.

No pudiendo transportarnos con la facilidad de nuestras queridas garzas, tardamos un tanto en llegar al “inicio” del famoso “camino del inca” o “camino precolombino”, donde aún podemos imaginar, caminando las legiones incas, para establecer hasta los confines de su imperio, sus dominios.
Piedra sobre piedra, y, una junto a la otra, fueron construyendo sus rutas y pucaras con una constancia hoy admirada por muchos.
Guardamos desde el altiplano tarijeño, valiosas muestras que hoy, podemos tocar y caminar sobre ellas, para apreciar, la primera o una de las primeras culturas que llegan o pasan por Tarija, dejándonos impresas sus huellas; tal vez, legándonos en su inmenso misterio dejado en aquellas pinturas y grabados rupestres, un desafío para descifrar, en este siglo tan soberbio, arrogante y orgulloso de su tecnología.
“Fugite irreparabile tempus”, el tiempo huye irreparablemente y con éste, los imperios caen, se desvanecen, pero como que Dios permite se quede la historia grabada no apenas con pluma sobre papel, sino en lo más rústico, precario y barato: la piedra.
Se fue el tiempo de los Incas (entre otros nativos), así como el de épocas anteriores a la mencionada; las prehistóricas donde de aquellos animales, hoy, aún podemos encontrar en Tarija, muestras de fósiles y sobre algún ser humano, que poseemos en nuestro Museo, los restos de una momia con aproximadamente 5.200 años A.C.

Época Colonial
Con el descubrimiento de América, se asentaba el hombre español con su cultura occidental y cristiana, que pronto acabaría por llegar hasta los confines de toda América.
Influenciando con su cultura y marcando con la cruz y la espada, fueron tenazmente avanzando con la certeza de conquistar el Nuevo Mundo y, llevados de esa fe, llegan a estos confines (ochenta años después) trayendo consigo, nativos de chichas, que el capitán Luís de Fuentes, en su perseverante fe, consigue junto al Fraile Francisco Sedeño y otros religiosos, en 1574, convertir al cristianismo a todo un pueblo que se llamaría: San Bernardo de la Frontera de Tarixa.
“Don Francisco de Toledo, mayordomo de Su Majestad, visorrey y capitán general en estos rreinos y provincias del Perú, etc. Por quanto, después de [h]aver llegado a esta provincia de los Charcas en la prosecución de la visita general (que por mi persona hago para dar asiento y estabilidad en las cosas destos rreinos como Su Majestad me lo tiene cometido y encargado) vistos los daños y muertes y rrobos que los yndios chiriguanaes han hecho en los vasallos de Su majestad, asi españoles como yndios que [h]an estado y están en aquella frontera, [h]e tratado con ellos medios de paz para ponerlo[s] debajo de la obediencia de Su Majestad; y [h]a parecido, para lo que adelante se podría ofrecer y para la defensa de los españoles e yndios, vasallos de Su Majestad, que se hagan algunas poblaciones de españoles en aquella frontera, y que la primera que se hiziere sea en el valle de Tarija, por ser de tanta importancia y rreparo para los efectos susodichos y de los dichos daños; porque [h]aviendo tratado con Luís de Fuentes, que al presente está en esta dicha ciudad de La Plata, lo tocante a la población, se la [h]e cometido y encargado para que la haga en el dicho valle de Tarija en la parte dél más conviniente para la dicha defensa y de mejor sitio y comodidad para la conservacion y salud de las personas que alli fueren a bivir y morar, [h]e ordenado que la dicha población se haga con hasta cuarenta o cincuenta hombres y que se llame y nombre la Villa de Sant Bernardo de Tarija (...)” (Corpus Documental; Dr. Catherine Julien, Kristina Angelis, Prof. Zulema Bass Werner de Ruíz. Tomo VI, Págs. 33 y 34)

“Vencida la formidable sierra, que amuralla por la parte del poniente la llanura de Tarija, hizo alto la expedición á las faldas de La Calama en un paraje habitado por los pacíficos Tomatas, quienes recibieron á los nuevos huéspedes con mucha alegría, como a sus futuros defensores contra la ferocidad chiríguana. Mientras una tranquila y exacta exploración topográfica enseñase el lugar más adecuado á la formación de la proyectada villa, mandó Luís de Fuentes erigir allí un pequeño oratorio, en donde los nuevos pobladores pudiesen cumplir sus deberes religiosos; é hizo restaurar unas paredes viejas, que allí encontraron, y que podían servirles interinamente como de fuerte para defenderse de cualquier atentado de los salvajes.”
(“El Colegio Franciscano de Tarija y sus misiones; P. Alejandro Corrado, 1884, Pág 9)
Comienza la llama de la evangelización arder de buen fuego y al poco tiempo, ya se veía; admirable fusión de razas, como la de los españoles, tomatas, churumatas y chicha formando un solo cuerpo defensivo contra el hostigante chiriguano.
Poco a poco, con el auxilio de los religiosos, se comienza a realizar un trabajo apostólico en materia de tendencias y costumbres, realmente asombroso y los nativos iban procesivamen vistiéndose y por qué no decirlo... hasta por vanidad; las nativas cambiaban sus tendencias en su vestir y actuar. Más de alguna nativa, podemos imaginar, imitando un poco, a las primeras españolas llegadas, y no solamente en el vestir, sino también en el actuar. Un sano y ordenado cambio estaba mudando la forma de vivir de aquellos primeros habitante tarijeños, que a la luz de la fe, humildes y con abundante sencillez, supieron cultivar es lozanía del tomata y churumata, que hasta hoy, se ve reflejada en el alma del hombre y mujer tarijeña.
Poniéndose manos a la obra, juntos todos, pero con la atención puesta en la hostilidad chiriguana, comenzaron a construir sus primeros fuertes y casas; Iglesias y Conventos, naciendo así nuestra actual Villa, un 4 de julio de 1574.
Comienza de esta forma la vida social en la pequeña Villa de San Bernardo de la Frontera d Tarixa, y, rápidamente los libros de bautizos y matrimonios de la Iglesia, se nutrían d mestizos, indicando la nueva fuerza de esta linda fusión que luego su riqueza se reflejaría e todas las artes y costumbres.
Nos dejan, con todo lo mencionado, un legado hasta nuestros días de: festividades religiosa bailes y otros; instrumentos musicales varios, indumentaria folclórica como el sombrero, 1 pollera y el pantalón, (bombachas) propias del español y no del nativo; también nacía escaza y bohemiamente la literatura y otras artes.
Bien nos podemos imaginar, que en sus momentos de ocio y descanso, junto a una hoguera, españoles y pacíficos tomatas compartieran alguna conversa, alguna entonada poesía o copla de algún nostálgico sevillano, que encendía aún más ese relacionamiento que ya desde un inicio fue estupendo. Alguna música interpretada, algún zapateo español, algún representación nativa que pusiese la nota original; auguraba entonces un gran porvenir artístico para este naciente pueblo tarijeño.
En la construcción, vemos la aplicación de la cerámica que, aun viniendo de épocas precolombinas, se usó para la elaboración de vasijas, ollas y más tarde en la teja, dando con esto, además del adobe y la piedra, el bello estilo colonial español que aún perdura en nuestros tradicionales pueblos tarijeños, que honrosa y respetuosamente, han proyectado este admirable patrimonio arquitectónico.
La fe católica, a manera de una antorcha, se encendía en todas aquellas almas que habían esperado en esta misteriosa oscuridad durante tanto tiempo, dando luces para avanzar en la historia. Los misioneros jesuitas y franciscanos, eran la vanguardia de la iglesia católica naciente en Tarija, quienes como leones recorrían estas vastitudes selva adentro, pero entregándose como dóciles corderos al servicio apostólico; con este coraje misionero se afianzaba la Iglesia Católica en Tarija.
En esta historia en que las formas políticas se dividían en monarquías, Virreinatos y Capitanías Generales, durarían un par de siglos, dando paso a convulsiones sociales y políticas que abrirían las puertas a una nueva era: la Republicana.

Época Republicana.-
Los espíritus ya “formados” ansiaban dentro de sí mismos una independencia frente a todo el legado instaurado por los españoles. Nacían o se copiaban tendencias nuevas venidas del Antiguo Mundo, que allá, la Revolución Francesa había dictado, acabando por guillotinar a los exponentes de las sagradas costumbres católicas y, soltando las riendas o desbocando a todo un continente nuevo que se sintió en la obligación de obedecer.
Comenzaban aquí en América, por tanto, las primeras manifestaciones de Independencia (aproximadamente a partir de 1809) encabezadas por caudillos, que ciegamente seguían las directrices del Viejo Continente quienes al poco tiempo y con apenas un puñado de seguidores, imponían su revolución a todo un pueblo. Y, en algunos rincones, también comenzaban las persecuciones a la Iglesia, que consideraban ellos, un obstáculo a su marcha.
Instaurado al poco tiempo el nuevo régimen, la sociedad cambiaba rápidamente comenzando a correr casi desenfrenadamente por alcanzar y copiar nuevas corrientes que fueron cambiando sus mentalidades, tendencias y costumbres.
El estilo arquitectónico, nacido de la Revolución Francesa, fue aplastando al Colonial español e imponiéndose más fuerte en otras regiones de nuestra querida América del Sur, y no así tanto, en nuestra patriarcal Tarija.
¿Y qué decir de nuestra amada Tarija? No estábamos ausentes de todo ese nuevo torbellino, pero pacíficamente se impuso la sangre valiosa del tomata, no permitiendo el pisoteo de nuestros monumentos coloniales tan bien enraizados en nuestros corazones y conservando hasta nuestros días este estilo que se ve mucho más en los pueblos como San Lorenzo, Tarija Cancha, La Calama, Canasmoro, El Valle de Concepción y tantos otros.
En la ciudad de Tarija, propiamente, el estilo republicano se adaptó en algunos edificios de familias distinguidas y evidentemente del Estado, porque en forma particular, prefirieron los tarijeños esperar... salvo algunos comerciantes, que junto con sus construcciones modernas, comenzaron acelerar la economía tarijeña creando las primeras casas financieras; fue el nacimiento de La Casa Dorada, El Castillo Azul entre otros, que hasta hoy conservan su estilo y se los conserva como reliquias de aquella fugaz época para Tarija.
Las artes avanzaron evidentemente, sobre todo la música, los bailes, la literatura, la pintura, grabados y tallados. Las tendencias se volvieron con el tiempo más “livianas”, con menos “pulchrum”; todo se aceleraba.
Llegó luego con este movimiento, el teléfono, el automóvil, el primer aparato para escuchar música, trayendo por tanto una comodidad y autosuficiencia al ciudadano moderno. Llegaron las nuevas modas, las primeras escuelas y colegios religiosos, dando con esto un gran salto, pero siempre conservando ese respeto por el pasado; las raíces estaban profundas y los tarijeños no se entregaron del todo a esta nueva onda, sabiamente, supieron convivir con lo moderno conservando amorosamente lo que perteneció a sus abuelos.
Aquí entonces podemos decir, que nuestras miradas se detienen en todo aquello que evoca nuestro pasado, y, esto se llama Patrimonio. Es todo aquello que nos han legado nuestros mayores y que lo transmitimos a nuestros descendientes; bien que heredamos de nuestros ascendientes. Bienes propios que cada uno posee. También, es el bien común de una colectividad o de un grupo de personas, considerado como una herencia transmitida por los ascendientes.
¿Qué actitud debemos asumir y tomar los no nacidos en Tarija?
Respeto a la cultura tarijeña y, saber aportar hacia el engrandecimiento cultural de Tarija.
Este pueblo una vez más ha mostrado su espíritu hospitalario abriéndonos sus puertas, y cobijándonos, nos brinda su amor al prójimo y nos invita a forjar un pueblo unido, fuerte y virtuoso.
En este esfuerzo común enriqueceremos esta cultura legada por españoles, tomatas, churumatas e incas para un gran porvenir.
Mencionadas estas diferentes épocas, dirigidas a enriquecer la cultura de algunos espíritus jóvenes, los invito a sumergimos un tanto nada más, en saber entender que, si hablamos de Patrimonios no podemos simplificar, porque con esta actitud errada, cerraríamos nuestro entendimiento para saber apreciar este verdadero abanico que existe dentro del ámbito de los Patrimonios.
Esto dicho mencionemos su clasificación, apoyándonos en documentos de la UNESCO, Convenio Andrés Bello y del Viceministerio de Cultura, sugiriendo su atención para el desarrollo de los distintos temas.

Nota: Cabe mencionar que este libro fue sometido, -en mi condición de extranjero,-a una revisión por parte del Viceministerio de Cultura; Dirección Nacional de Patrimonio Cultural; agradecemos su gentileza


II- PATRIMONIO CULTURAL
Documentos de la UNESCO y de Jurista internacional

¿Qué es el Patrimonio Cultural?
Quiero rescatar las palabras del Director General de la UNESCO, Sr. Koichiro Matsuura, enunciadas en esta reunión. “Año de las Naciones Unidas para el Patrimonio Cultural 2002”, dice así:

“El Patrimonio cultural de un pueblo es la memoria de su cultura viviente, que tiene múltiples formas de expresarse, tanto materiales (monumentos, paisajes, objetos) como inmateriales (lenguas, técnicas, artes interpretativas, música, etc.) Pero también son múltiples sus orígenes. Un pueblo que sigue su propia filiación cultural, que conoce las influencias plurales que han surcado su historia y modelado su identidad, estará mejor preparado para establecer relaciones pacíficas con los demás pueblos, proseguir el diálogo muchas veces iniciado en tiempos inmemoriales y forjar su propio futuro.
Amar el Patrimonio Cultural, cuidarlo como un tesoro que nos han legado nuestros antepasados y que tenemos el deber de transmitir con la mayor integridad posible a nuestros descendientes, es prueba de sabiduría.
(...) Hemos de incitar a todos los ciudadanos a que se conviertan en actores de la conservación y valorización del Patrimonio de la Humanidad”.
(Koichiro Matsuura, 21 de febrero 2002)

Rescato estas apreciaciones, porque es muy difícil que un joven o adulto puedan apreciar un Patrimonio, sin antes entender, dominar y clasificar en su propia cultura personal, conceptos, y terminologías de Patrimonios hoy existentes y dominantes; concientizándolos sobre estos puntos, sabrá medir este desafío.

NOCIONES PRELIMINARES
¿Qué entendemos por un Monumento?
Es una obra arquitectónica o bien escultórica destinada a perpetuar el recuerdo de un personaje o de un acontecimiento que se llevó a cabo en aquel sitio. Puede ser un edificio notable por su antigüedad o belleza, así como también algún sepulcro, que es una obra por lo común de piedra, que se construye levantada del suelo, para dar en ella sepultura al cadáver de una persona, honrarla y hacer más duradera su memoria.
La importancia del Patrimonio Cultural es que, sólo el hecho de una persona existir, da y deja un testimonio de su vida diaria, expresando su capacidad creativa y preservando por tanto, los trazos de su historia que transmitirá luego a sus descendientes. La noción de Patrimonio Cultural se ha extendido a áreas no solamente artísticas, sino también a las formaciones físicas, biológicas, geológicas para la conservación de las bellezas naturales, los habitat de especies de flora y fauna amenazadas.

DESGLOSE DE PATRIMONIOS CULTURALES Y SUS ELEMENTOS.-
Aspectos técnicos: ¿Cómo distinguir los diferentes elementos?
Citamos un valioso texto del renombrado Dr. Lybdek V. Prot., jurista, Jefe de la Sección de Normas Internacionales en la División de Patrimonio Cultural de la UNESCO, quien hace hincapié en clasificar los Patrimonios, dice así:
“El elemento más visible del Patrimonio Cultural, es el tangible, es decir todo aquello que podemos palpar con nuestros sentidos, lo que se compone de los bienes inmuebles, como son los Monumentos, edificios, lugares arqueológicos, conjuntos históricos, además de los elementos “naturales”, como los árboles, grutas, lagos, montañas y otros, que encaman importantes tradiciones culturales y los bienes muebles, que engloban las obras de arte de cualquier tipo, de cualquier material, los objetos de interés arqueológico, los que reflejan técnicas tal vez desaparecidas y los objetos de la vida cotidiana, como pueden ser los utensilios, los vestidos y las armas. A esta larga lista, hay que añadir el Patrimonio Intangible, que constituye el Patrimonio intelectual: es decir, las creaciones de la mente, como la literatura, las teorías científicas y filosóficas, la religión, los ritos y la música, así como los patrones de comportamiento y culturales que se expresan en las técnicas, la historia oral, la música y la danza. Es posible conservar trazos materiales de este Patrimonio en los escritos, las partituras musicales, las imágenes fotográficas o las bases de datos informáticas (...)” (Normas Internacionales sobre el Patrimonio Cultural)

Monumento Histórico, un elemento tangible
En su artículo 1° de la Carta Internacional sobre la Conservación y la Restauración de Monumentos y de Conjuntos Histórico-Artísticos, celebrada en Venecia en 1964, nos guía diciendo que el Monumento histórico, comprende la creación arquitectónica aislada, así como el conjunto urbano o rural que da testimonio de una civilización particular, de una evolución significativa, o de un acontecimiento histórico. Se refiere no sólo a las grandes creaciones sino también a las obras modestas que han adquirido con el tiempo una significación cultural, (cfr: Art. 1)
Cargadas de un mensaje espiritual del pasado, las obras monumentales de los pueblos continúan siendo en la vida presente el testimonio vivo de sus tradiciones seculares. La humanidad, que cada día toma conciencia de la unidad de los valores humanos, los considera como un patrimonio común, y de cara a las generaciones futuras, se reconoce solidariamente responsable de su salvaguarda. Debe transmitirlos en toda su riqueza de su autenticidad.
El Monumento es inseparable de la historia de que es testigo y del lugar en el que está ubicado. (Art. 7)
Las valiosas aportaciones de todas las épocas en la edificación de un monumento deben ser respetadas, puesto que la unidad de estilo no es un fin a conseguir en una obra de restauración. (Art. 11)

Conservación y Restauración.-
Sabemos que la conservación y la restauración de monumentos tienden a salvaguardar la obra de arte así como también al testimonio histórico, ya que el monumento es inseparable de la historia que es testigo y del propio lugar en el que está ubicado.
La restauración es una operación que debe tener un carácter excepcional que tiene como fin, conservar y revelar los valores estéticos e históricos del mosnumento y se fundamenta en el respeto a la esencia antigua y a los documentos auténticos. La restauración estará siempre precedida y acompañada de un estudio arqueológico e histórico del monumento. (Art. 9)
Un grato ejemplo tarijeño de restauración y conservación, es el que podemos apreciar en una de las capillas laterales de nuestra Catedral, donde en el altar se pueden apreciar los tallados cuyo fondo blanco, había “tapeado y afeado” la hermosura y belleza de un rojizo antiguo que poseía este retablo. De esta manera, el Padre Artemio Salvador, se encuentra rescatando siglos de historia tarijeña que todo ciudadano podrá apreciar; es un trabajo penoso, fatigoso, extremadamente delicado, que gracias a los altos estudios de este docto sacerdote español, se van recuperando estas reliquias que son el tesoro de nuestra Catedral.

¿Se puede restaurar cualquier objeto antiguo?
“Está terminantemente prohibido y con carácter general a las Instituciones, entidades religiosas, coleccionistas, personas particulares, efectuar restauraciones de ninguna clase en todas aquellas obras que se especifican en el Decreto Supremo de 6 de noviembre de 1961, sin el consentimiento de las Direcciones competentes indicadas, las que se encargarán de dar las instrucciones del caso para la restauración que se desee”. (Art.4, Normas sobre Catalogación y Resguardo del Tesoro Artístico de la Nación)

La Carta de Atenas, de 1931, nos deja un excelente consejo:
“La Conferencia, profundamente convencida de que la mejor garantía de conservación de los Monumentos y de las obras de arte vienen del afecto y del respeto del pueblo, y considerando que este sentimiento puede ser favorecido con una acción apropiada de las instituciones públicas, emite el voto para que los educadores pongan empeño en habituar a la infancia y a la juventud a abstenerse de cualquier acto que pueda estropear los monumentos, y los induzcan al entendimiento del significado y, en general, a interesarse en la protección de los testimonios de todas las civilizaciones”.
A través de los años nos ha dejado esta Conferencia, una sabia enseñanza y una alerta para comenzar a PRESERVAR nuestros Patrimonios de toda índole, en nuestro territorio tarijeño. Patrimonios que lamentablemente carecen de defensa, y día a día están expuestos a todo tipo de vejámenes.

II.- 1 PATRIMONIO CULTURAL TANGIBLE: INMUEBLE
Son todas aquellas casas, edificaciones o monumentos que poseen un valor histórico dado o dejado por algún insigne personaje de nuestra historia. También se la considera a una edificación que perduró con el tiempo; bien conservada o en ruinas, la cual nos muestra sus características arquitectónicas o arqueológicas propias a una determinada época histórica en la cual nosotros no hemos vivido. Esta característica nos enriquece para damos cuenta de muchos elementos artísticos, arquitectónicos, urbanísticos e históricos.
En Tarija poseemos muchos de estos como ejemplos: La Casa Dorada, El Castillo Azul, La Iglesia Catedral, Iglesia San Roque, Convento e Iglesia de San Francisco, La Capilla de San Juan, Iglesia de San Lorenzo, Iglesia de Chaguaya, la Casa del ex Presidente Jaime Paz, Casa de Tomás O’connor, Casa de Oscar Alfaro, casa del Gral. Avilés, casa de Aniceto Arce y otras que más adelante presentaremos.

¿Existe algún incentivo a todo aquel que posee un inmueble patrimonial?
Según la Ley 2068 de, 12 de abril de 2000, se crea el sistema de incentivo y sanción patrimonial, consistente en una rebaja impositiva a todos los bienes inmuebles que estén considerados como patrimonio histórico; se aplica en la ciudad de Sucre.

Para este fin existen tres categorías:
Categoría A.- Valor de preservación monumental: descuento hasta el 70% si se tiene todo el inmueble en buen estado de conservación. Se entiende por valor de preservación monumental el correspondiente a todos los inmuebles o espacios que tienen un valor histórico ambiental, urbanístico, arquitectónico, tecnológico, artístico o ecológico que 26 demuestren claramente su tipología original.
Categoría B.- Valor de preservación patrimonial: descuento hasta el 45% si sólo tiene los elementos decorativos y patios en buen estado de conservación. Se entiende por valor de preservación patrimonial el correspondiente a todos los inmuebles o espacios que tienen un valor histórico ambiental, urbanístico, arquitectónico, tecnológico, artístico o ecológico y presentan alteraciones irreversibles en su tipología original y son susceptibles de conservarse en forma parcial.
Categoría C.- Valor de integración: descuento hasta el 30% si sólo tiene la fachada en buen estado de conservación. Se entiende por valor de integración el correspondiente a los terrenos baldíos, resultado de demoliciones y superficies no edificadas, edificaciones contemporáneas y edificaciones identificadas como negativas para el entorno de preservación.
En su artículo 3 dice: “El incentivo descrito en el primer artículo será extensivo inclusive fuera del radio urbano de la ciudad de Sucre donde puedan existir casas, monumentos u otros, que sean considerados y reconocidos como patrimonio histórico por la autoridad competente.”

II.- 2 PATRIMONIO CULTURAL TANGIBLE: MUEBLE
Se refiere a todos aquellos objetos, manuscritos y documentos, artefactos históricos, objetos arqueológicos precolombinos o de otra época, colecciones científicas u otros, que nos evocan a otras épocas.
Del Libro: “PATRIMONIO CULTURAL
Y NATURAL DE TARIJA”
DE Julio Pavez Cordero. Tarija, abril 2009
Diagramación e impresión:
Imprenta Real Tarija