Martes, 20 Febrero 2018

Libros de la Biblia Oseas

Escrito por  Janeth Mendieta León Feb 11, 2018

 Autor: Oseas
Tema: Infidelidad
Fecha: 755 - 713 a.C.
Lugar: Reino del Norte
Oseas es el primer libro profético de los Profetas Menores (llamados así por la brevedad de sus profecías); cada libro lleva el nombre del autor.
Oseas comienza su ministerio durante el reinado de Jeroboam, rey de Israel, profetizando durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, que abarca desde el año 755 al 710 a.C.

Capítulo 1. Dios manda a Oseas a tomar como mujer a Gomer, una prostituta, y que tenga hijos con ella. Esta historia es un paralelismo de la lealtad de Dios y el adulterio espiritual de Israel.
Oseas se casa con Gomer y tienen tres hijos: dos varones y una mujer, y Dios le dice cómo se llamarán: al primer hijo le pone el nombre de Jezreel que significa ‘Dios castiga’; su segunda hija se llama Lo–ruhama (no compadecida); y el tercer hijo se llama Lo–ammi (no pueblo mío).
Israel tiene un pacto con Dios, y si ellos no cumplen, Dios los esparcirá entre las naciones sin reconocerlos como propios.
Capítulo 2. Gomer comete adulterio al volver a su antiguo oficio, y esta infidelidad representa la infidelidad de Israel hacia Dios.
Capítulo 3. Pero Jehová le dice a Oseas que debe redimir a su esposa, y Oseas muestra su amor paciente hacia Gomer, así como Dios restaurará a Israel algún día. Debido a su experiencia, Oseas comprende la pena de Dios por su pueblo infiel.
Capítulo 4. Los cargos de Dios contra Israel eran: lenguaje blasfemo, mentira, asesinato, robo, adulterio y crimen (4:2). El pueblo había ignorado la ley de Dios, los sacerdotes y profetas habían fallado al extremo de advertir a Judá de no contaminarse de Israel (4:15).
Capítulo 5. El sacerdote, el rey y el pueblo fueron alertados, Oseas advierte que el juicio de Dios se aproxima (5:1), pero el pueblo permanece arraigado en la idolatría. Ahora Dios presta atención a Judá, que también tiene sus propios problemas, y Dios había determinado castigarlos dejándolos en manos de los asirios. “Porque yo seré como león a Efraín, y como cachorro de león a la casa de Judá; yo, yo arrebataré, y me iré; tomaré, y no habrá quien liberte” (5:14). Israel es también llamada Efraín.
En los capítulos siguientes (6 al 14), Dios acusa a Israel de romper el pacto, Oseas llama al arrepentimiento a Israel, que está sufriendo una recriminación severa, pero llegará un día en que recibirá una gran bendición: “Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano” (14:7).
Dios ama a su pueblo a pesar de su rebeldía. A pesar de nuestros pecados, Dios es fiel con nosotros: podemos arrepentirnos y restaurar nuestra relación con Él. “Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos” (14:4).

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