Bolivia busca inversiones en el FPEG para seguir exportando

Escrito por  Alejandro Zegada/Santa Cruz Nov 22, 2017

El primer día de actividades del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG) en Santa Cruz fue intensa para los participantes (los representantes de ministerios, gobiernos, empresas) y entrecortada para la prensa. Una jornada que todavía se maneja en clave interna, aunque el presidente Evo Morales dejó mensaje para la prensa internacional: El gas es el combustible del futuro.

El primer mandatario boliviano abrió la jornada del Joint Organisations Data Initiative (JODI-Gas) -el preámbulo del FPEG-, invitando a consorcios petroleros internacionales a invertir en Bolivia, garantizándoles, nuevamente, la seguridad jurídica y las utilidades.
“Se respeta la inversión privada, va a ser respetada la inversión privada (…), como empresa tienen derecho a tener utilidades, está respetado, como empresa tienen derecho a hacer plata”, fueron sus palabras.
El respeto a la seguridad jurídica y las utilidades de las transnacionales se ha vuelto un mantra del sector hidrocarburífero en Bolivia, como una forma de buscar atraer inversiones especialmente en exploración, ante la incapacidad de YPFB para aumentar las reservas gasíferas por cuenta propia, una urgencia creciente que juega en contra tanto para la industrialización como para continuar con la exportación.
Precisamente la exportación de gas, como vocación innata de Bolivia, y no así la industrialización, fue quizá lo que más resaltó a lo largo de esta primera jornada –¿Será porque es un foro de países exportadores y no industrializadores?
No en vano el Secretario General del FPEG, el iraní Seyed Mohammad Hossein, en sus dos intervenciones se esforzó para resaltar aquello: que Bolivia es un país de gran potencial gasífero, que vale la pena invertir en exploración y explotación en Bolivia, que la capacidad de producción y exportación de gas que tiene Bolivia es enorme.
Lo dijo en la inauguración del evento en la mañana, y lo volvió a decir, con más datos duros mostrando un contexto de demanda creciente de gas a nivel mundial y regional, en la inauguración de la presentación del Atlas de Potencial Hidrocarburífero boliviano.
A él se sumó el director de Estudios y Proyectos de la Asociación Latinoamericana de Energía (OLADE), Andrés Schuschny, quien afirmó que “el potencial gasífero que tiene Bolivia es enorme y está dando pasos para aprovechar eso. Desde OLADE estamos abiertos a brindar toda la colaboración técnica”.
Está claro que el objetivo del gobierno central es atraer la inversión privada extranjera para explorar y desarrollar campos. Para ello el anzuelo ha sido la exportación sin aclarar si la industrialización ha caído en el olvido, o si el plan industrializador continúa con un perfil más bajo, hasta garantizar mayores reservas.
Sea como fuere, lo más rescatable del primer día del FPEG es que se ha promocionado a Bolivia por su potencial para exportar gas a una Latinoamérica cada vez más hambrienta de energía, de gas. Y lo más rescatable dentro de esto ha sido la casi complicidad del secretario general del FPEG y de la OLADE para lograr aquello.
Poco se ha hablado del objetivo central de evento: lo de buscar mecanismos y estrategias para mejorar los precios del gas, lo de buscar formas de que el precio del gas sea menos dependiente del precio del petróleo. Quizá esto quede para los días venideros.

Limitado acceso de la prensa
El punto débil de la primera jornada ha sido el limitado acceso de la prensa a los eventos y a los participantes, lo que ha repercutido en la cobertura. Prácticamente los periodistas estuvieron confinados a la Sala de Prensa. Cuando los organizadores o las autoridades veían conveniente, los llevaban a todos a sacar algunas fotos y escuchar algunas declaraciones, y cuando estaba a punto de empezar lo importante (las presentaciones, las discusiones, etc.), eran arriados nuevamente en conjunto a la sala de prensa.

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