Fiestas de Carnaval no subieron las ventas en mercados de Tarija

Escrito por  ANDREA CARDONA/EL PAÍSEN Feb 14, 2018

Las ventas de frutas, verduras, carne y otros productos de la canasta familiar decrecieron a comparación de las gestiones pasadas debido a la poca solvencia economía de la población. La fiestas de Carnaval no lograron subir las ventas, asegura las comerciantes.

Doña Sandra Torres, una vendedora que tiene su puesto en las instalaciones del Mercado Central, manifestó que el precio del choclo subió considerablemente debido a la fuerte demanda y a la falta del mismo. Asegura que escaseó en los mercados.
Explicó que actualmente la docena de choclos cuesta 14 bolivianos y anteriormente llegó a tener un costo de ocho bolivianos. Otro producto que fue muy cotizado en el mercado, por las festividades, fue la papa que se la emplea en casi todos los platos típicos. Los precios de la papa variaron según el tipo, desde ocho bolivianos la cuartilla y 30 bolivianos la arroba manteniendo el precio regularmente todo el año, aunque por temporadas puede tener un alza por problemas de cosecha o cambios climatológicos que afectan a la producción.
Por el momento no se lograron detectar las consecuencias de las fuertes lluvias que llevaron al departamento a declarar estado de emergencia, pero las vendedoras esperan que en unos meses se podrá notar la secuela de este perjudicial episodio.
Las comerciantes comentan que los productos que más se vendieron fueron aquellos que forman parte de las canastas de compadres y comadres, es decir, pimentón, pepino, zapallo y las frutas.
La venta de uva mantuvo los precios generales también dependiendo de la variedad, como moscatel, rosada, morada e italiana entre las más requeridas. La cuartilla de este producto tiene el costo de 15 bolivianos mientras que en otros puestos se puede llegar a encontrar a 20 bolivianos, la uva común. La moscatel también tiene el mismo costo mientras que otras variedades pueden valer 25 bolivianos.
Una señora que atiende un puesto de venta de frutas explicó que el precio tope es el que en este momento se está ofreciendo. El durazno por otra parte, incrementó su precio a 40 bolivianos la cuartilla el que tiene el tamaño más grande. El mediano está a 20 bolivianos la cuartilla. El durazno de Camargo tiene una fuerte demanda por la población tarijeña.
Asimismo, la carne mantuvo su precio dependiendo del corte, pero la venta fue bastante escasa. Doña Fátima sostuvo que este año las ventas fuertes en temporada de festejos tradicionales, como la navidad, año nuevo y carnaval no se comparan a las de anteriores gestiones.
Señaló que anteriormente se consumía mayor cantidad de productos, y la carne entraba dentro del menú de un día de festejo.
“Antes comparaban mucha carne para parrilladas, chorizos, carne de chancho, pero ahora no. Los clientes llevan medido para cocinar lo que pueden. Yo creo que es porque no hay dinero que alcance, ya casi nadie puede hacerse un asado cada fin de semana, con suerte una vez allá”, contó doña Fátima.
Varias comerciantes comentaron a El País eN que se encuentran preocupadas ante la falta de clientela, si bien afirmaron que los productos se logran vender, dijeron que ya no pueden solicitar las mismas cantidades de los vendedores por mayor.

 

el
apunte

Ventas
que logran
suficientes
ganancias

Doña Felipa tiene un puesto de venta de panes en el Mercado Central y explicó que entre los días de comadres y comadres logró vender alrededor de tres canastas grandes de tortas. Los precios oscilaron entre tres bolivianos, las mini tortitas, hasta 30 bolivianos las más grandes. Indicó que las ventas fueron productivas pero que no pudieron tener una ganancia considerable debido a la situación económica de los clientes.