Álvaro Ruíz es el nuevo presidente de la FAM

Escrito por  Redacción Central/El País eN Feb 17, 2018

El alcalde de Uriondo y presidente de la Asociación de Municipios de Tarija (AMT), Álvaro Horacio Ruíz García, sumó en la mañana de ayer un nuevo cargo a su currículum.

Ruíz es el nuevo presidente de la Federación de Asociaciones de Municipios de Bolivia (FAM), el ente municipal tradicionalmente afín al partido de Gobierno y que mantiene pugna con la Asociación de Municipios de Bolivia (AMB) que sólo reúne a los alcaldes de las capitales y que es tradicionalmente de la órbita opositora.
El Congreso se llevó a cabo en la ciudad de Santa Cruz y Álvaro Ruíz fue posesionado por aclamación. La FAM está presente en los principales asuntos y mesas de debate de ámbito nacional, como por ejemplo en la mesa del Pacto Fiscal, asunto sobre el que Ruíz no ha expresado posición en los últimos meses cuando ha arreciado el pedido de las regiones por la redistribución de recursos.
Trayectoria política
Luego de su paso por la dirigencia de Atlético Ciclón, Álvaro Ruíz llegó a la política de la mano de Camino al Cambio en 2010, luego de los años de las luchas autonómicas. Su primer cargo fue el de alcalde de Uriondo aun sin ser residente.
Ruíz, sin embargo, no tardó en abrazar el proceso de cambio luego de que el Gobernador Mario Cossío huyera a Paraguay acosado judicialmente por los procesos de corrupción. A mediados de la legislatura pasada ya había cortado vías de diálogo con el partido. Cuando en 2014 decidió que repostularía al cargo de alcalde ya se sabía que lo haría con las siglas del Movimiento Al Socialismo (MAS) que había logrado acercarlo al proceso de cambio.
Con algunas urgencias, Ruíz fue de nuevo elegido alcalde de El Valle y no tardó en transparentar sus ambiciones. Sin muchos problemas se hizo con la presidencia de la Asociación de Municipios de Tarija (AMT), tribuna que le iba a dar una proyección que hasta el momento no tenía. En pocos meses y ante la espantada de la mayoría de los masistas que ocuparon cargos de responsabilidad con el gobernador interino Lino Condori, se convirtió en vocero autorizado.
En esas armó sus equipos de comunicación para lograr mayor incidencia, algunos de los cuales le han abandonado, y finalmente pergeñó el proyecto de la Ley del 8 por ciento, que sin éxito trató de colocar como Ley del 1 por ciento y que, hoy promulgada, confiere la transferencia del 1 por ciento del presupuesto departamental a cada uno de los municipios no chaqueños, en total ocho.
La Gobernación aceptó el pulso con Ruíz y enfrentó la Ley del 8 por ciento en lugar de sentarse a negociar la Ley orgánica de Transferencia de Recursos a Gobiernos Municipales contemplada en el Estatuto Departamental. Esto hizo que Ruíz siguiera creciendo políticamente.
Ruíz no tiene el apoyo explícito de ninguno de los sectores poderosos del MAS en Tarija, pero sí tiene todas las vías de comunicación abiertas con todos ellos. Su último intento por sumar bases, traducida en un acercamiento a su ex crítico el campesino Eider Quiroga, se convirtió a su vez en inestabilidad dentro de la Federación y el propio partido.
De su gestión como alcalde se critica que haya priorizado proyectos como el Estadio El Tonel, en el que caben 13.000 espectadores, más de la mitad del municipio, mientras no se ha provisto de agua y alcantarillado convenientemente. También se le cuestiona que, pese a su insistencia por pedir recursos, no haya podido gestionar convenientemente el Fondo Indígena ofrecido hace ya un año por el presidente Evo Morales.
Entre sus éxitos se cuenta la consolidación y proyección del Festival de la Vendimia y el Festival del Arte y el Vino, que han dado a El Valle de la Concepción un lugar propio dentro del calendario festivo y turístico.
El perfil
Ruíz es hijo de un conocido empresario lechero. El mismo ha desarrollado actividades empresariales. En el ejercicio del cargo de alcalde ha tenido diferentes denuncias, como las derivadas del negocio por uso de áridos sobre la que obtuvo una salida alternativa denominada en la jerga “criterio de oportunidad”.
En su declaración jurada ante la Contraloría General del Estado Ruíz reconoce Bienes por 2.309.008 bolivianos y deudas por 692.726 bolivianos, además de haber obtenido rentas anuales de 238.310 bolivianos, superiores a su sueldo de alcalde.