El presidente del BCB, Pablo Ramos aseguró que la deuda externa representa el 23,6% del PIB nacional, y que fue destinada al sector productivo, sin embargo sólo el 3,6% de esos recursos fueron utilizados en el sector agropecuario, mientras que la infraestructura vial captó el 41,6%.

“El vicepresidente Álvaro García Linera llamó el sábado “cipayos” a los políticos de oposición que critican los proyectos que se desarrollan en Bolivia y enaltecen acciones extranjeras, conducta que -a su juicio- va en contra del país.

“Las estimaciones preliminares para el año 2016 sugieren un preocupante aumento de la tasa de pobreza de ingresos en América Latina por segundo año consecutivo”, advierte un reciente informe del Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales (CEDLAS), de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina).

Ya los pioneros de la contabilidad, como Simon Kuznets y Colin Clark, recomendaban  medir el bienestar económico en vez el Producto Interno Bruto (PIB); pero éste prevaleció  porque las necesidades en tiempos de guerra exigían un indicador de la actividad total.

Cualquier relevo es una buena oportunidad para modificar las conductas erradas, para analizar y reflexionar sobre la deriva a la que la rutina nos empuja para averiguar si no existe una manera diferente de hacer las cosas.

El más longevo de los Ministros del gabinete de Evo Morales, Luis Arce Catacora, deja su cargo. En principio y de acuerdo a la información temporal, es una licencia temporal pero por “bastante tiempo”.

Hoy empieza en el municipio de Tiquipaya la “Conferencia Mundial de los Pueblos para un Mundo sin Muros hacia la Ciudadanía Universal”.

Podríamos expresar la pregunta del título como adivinanza. ¿Adivina Ud. dónde está físicamente la mayor parte de ese dinero captado en la última emisión de 1.000 millones de dólares, por los que Bolivia paga un interés del 4,5% anual?

La aprobación de la ley financial 2011, que incluye modificaciones a la ley del Banco Central de Bolivia (BCB), fundamentalmente en lo relativo a la autorización para que el BCB utilice hasta el 30% de las Reservas Intenacionales Netas (RIN) en la compra de títulos valor de empresas estratégicas bolivianas y, a su vez, la autorización para que éstas emitan ese tipo de valores, constituye un paso trascendental en materia de política económica. Tal vez el paso más importante dado por el Gobierno de Evo Morales, siempre y cuando se cumpla y no ocurran retrocesos como los registrados en el proceso de la nacionalización de los hidrocarburos. Se trata, nada más ni nada menos, que de reinvertir el ahorro nacional en el propio desarrollo de nuestro país que fue capaz de generar ese ahorro. Se autoriza por ahora sólo el 30%, aunque debiera ser un porcentaje mucho mayor. De todos modos, es el inicio de un círculo virtuoso si se lo sabe sostener. Como se sabe, hasta hoy incluso, el ahorro boliviano ha servido para financiar economías extranjeras a tasas de interés casi ridículas (0,25% anual en 2010). Era, en contrasentido, el círculo vicioso más nefasto.

En las últimas semanas, particularmente en los últimos días, el Banco Central de Bolivia (BCB) ha sido foco de atención mediática, pero sin que haya un suceso noticioso propiamente dicho.