Argentino llegó de visita a Tarija y terminó apuñalado

Escrito por  ARTURO FERNÁNDEZ C/EL PAÍS EN Feb 19, 2018

A finales de diciembre del año pasado, Gustavo Noel Batallanos, de 20 años de edad, de nacionalidad Argentina pero con descendencia boliviana, llegó a Tarija junto a su familia para visitar a sus abuelos y de paso se quedó a carnavalear; sin embargo su estadía en esta ciudad casi fue fatal pues fue asaltado, apuñalado y por poco pierde la vida.

Recostado en una cama de una habitación del área de cirugía varones del Hospital San Juan de Dios, Gustavo cuenta que recuerda muy poco del robo del cual fue víctima y relata que esa mañana del miércoles de ceniza se había levantado de la cama con ganas de salir a pasear y conocer un poco la ciudad, pero tenía que hacerlo solo, pues su pareja debía ir a trabajar.
Detalla que al principio de su estadía en Tarija, él se quedaba en la casa de su abuela, en la comunidad de Guerra Huayco, pero después decidió irse a la ciudad y se quedaba en la habitación de su pareja, quien vive por la zona del puente San Martín. Ese miércoles, él quiso pasear por el mirador de Moto Méndez y para eso se compró un par de empanadas y una gaseosa, con la intención de sentarse en algún lugar del mirador y comer mientras divisaba la ciudad.
“Me acuerdo que llegué arriba, busqué una sombrita cerca de un árbol y me senté a comer, cuando de la nada siento por atrás una mano que con un pañuelo me tapa la boca y de ahí no recuerdo bien, solo tengo algunos destellos de algunas partes de cuando estaba bajando las gradas y no es mucho lo que recuerdo. Ese pañuelo tenía algo”, dice.
Gustavo fue apuñalado cerca del corazón y en la pierna, pero además tiene golpes en el rostro, a la altura de la ceja, en el mentón, en los labios, donde le hicieron 3 puntos y tiene además los dientes superiores del medio flojos. Aparte de eso, quien o quienes le hicieron eso se llevaron su celular, un Samsung J7 y su billetera donde tenía Bs 300 y sus documentos.
Él no se acuerda nada de lo que pasó después del pañuelo en su boca, pero una prima suya que lo atiende en el hospital cuenta que cuando le comunicaron de lo sucedido fue a la Policía para averiguar que pasó y le contaron que a él lo habían visto bajar caminando las gradas del mirador, como si estuviese mareado, para un lado, para otro y cuando llegó cerca del surtidor, la gente recién se percató de que le salía sangre, por lo que llamaron a la policía, fue auxiliado y llegó así al nosocomio.
Según su prima, el doctor les dijo que a él lo quisieron matar, puesto que le perforaron el pulmón y le apuñalaron en la pierna, en una vena central, como premeditadamente para que él se desangre. Ahora Gustavo está estable pero con una sonda que lo ayuda en su recuperación, sin embargo una de sus mayores preocupaciones, es lograr recuperar sus documentos o tener algún papel que le permita volver a su país una vez lo den de alta.
Al respecto, la directora de migraciones de Tarija, Lourdes Aldana dijo que lo que Gustavo debe hacer es notificar de lo sucedido al Consulado de su país, para que le den asistencia y le puedan otorgar un salvo conducto, que le permita volver a su lugar de origen sin problemas.