La miel ecológica boliviana en los ojos de Nat Geo

Escrito por  Inti Gómez/Para El País eN Ago 07, 2017

José Díaz vive en Mambuelo desde los 14 años y desde entonces su vida y la de su familia giran en torno a las colmenas, en aquel pueblo ubicado en el Chapare, Cochabamba. La familia de José es una de las 5.600 en todo el país que se dedican al cultivo de miel.

La miel producida en Bolivia es conocida y valorada en mercados extranjeros por su calidad ecológica. En ese marco, es protagonista del segundo microdocumental de la serie denominada Orígenes, que difunde desde este lunes 7 de agosto, a las 21:00, la cadena de televisión internacional National Geographic, con el apoyo de la marca de cerveza Huari.
El dulce oro líquido
Según informes del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), los principales países productores de miel son China, Turquía, Estados Unidos de América, Ucrania, Argentina y México. Juntos representan el 48,3% de la producción mundial durante el año 2010, la cual alcanzó a un total de 1,5 millones de toneladas en volumen.
En Bolivia, los principales centros de producción están en los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca. Y en todos, la producción tiene una característica esencial, es ecológica. En 2016, la producción llegó a un total de 430 toneladas, lo que generó un ingreso promedio de 3,7 millones de bolivianos, según datos de la Federación de Apicultores de Cochabamba.
“Para Huari es importante revalorizar lo nuestro, no sólo dentro de nuestras fronteras, sino también fuera de ellas. Por eso buscó un medio de la trascendencia de NatGeo para difundir un microdocumental que muestre en todo su valor nuestra miel, la miel de origen boliviano”, destaca la gerente de marca Huari, Cecilia Torres. Por ello, esta semana NatGeo revalorizará la miel boliviana.
La variada vegetación del trópico cochabambino, que fue motivo de las imágenes exuberantes de la cápsula de NatGeo, evita que el viento se lleve a las abejas de las colmenas. Pero, aún más importante, dota de más alimentos a los insectos de tal manera que éstos logran aumentar su producción de miel.

Los retos de la miel
Cuidar la producción ecológica, los ingresos de las familias de apicultores y a la vez resguardar el consumo de la población es un gran desafío. Se trata de mejorar los ingresos de los pequeños productores y ello depende de producir, acopiar, almacenar y comercializar miel de alta calidad para responder a las demandas del mercado nacional e internacional.
Por este motivo, muchas asociaciones de apicultores, como los de la región de Villa Tunari, venden su producción a la Empresa Pública Productiva Apícola (Promiel), cuyo trabajo es derivar esta materia prima en subproductos, como propóleos, polen, jalea y cera y comercializarla a diferentes regiones del país y del mundo.
El reto que aún no fue superado. Bolivia importa 29,41% de la miel que consume desde Argentina, Chile, Perú, Paraguay, Brasil, Estados Unidos y otros países; mientras, los apicultores producen más del 70 por ciento para el consumo interno.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a la gestión 2014, Bolivia importa 14 veces más miel de abeja que la que exporta. Es decir, el valor de la venta externa del producto fue de 25.000 dólares, mientras que el de las compras llegaron a 346.040 dólares. En cuestión de volumen, el país introdujo al mercado 116.557 kilos, 105 veces más que lo comercializado en el exterior (1.116 kilos).
Para José Díaz, el hecho de que los ojos del mundo conozcan su trabajo y el de su familia tendrá resultados visibles. “Mi sueño es continuar con las colmenas, criar un poco más”, expresa animado el apicultor en el microdocumental.

Cochabamba lidera el consumo per cápita de miel

En el país, Cochabamba lidera el consumo de miel con 1,7 kilogramos per cápita, seguida por La Paz, que alcanza un consumo de 1,1 kilos por persona al año. El tercer consumidor es Tarija, cuyo consumo bordea el kilo per cápita, según de la Federación de Apicultores de Cochabamba.
Para ayudar a satisfacer la necesidad del mercado interno, cada apicultor necesita contar con por lo menos 20 colmenas. Cada panal produce dos kilos de miel al mes y se logra un movimiento económico de dos mil bolivianos, tomando en cuenta que el precio de cada kilo está a 50 bolivianos. Las familias de apicultores trabajan para cosechar la mayor cantidad de miel posible, en especial entre septiembre y octubre, en esa época acontece la floración y es cuando las abejas aumentan su actividad.
La Empresa Pública Productiva Apícola (Promiel) es una gran esperanza para ellos, aunque todavía no opera al 100% de su capacidad instalada; se proyecta que por año entregará 500 toneladas al mercado. Hasta la fecha su producción llega a 233 toneladas anuales, según informó la empresa a los medios. La empresa pretende llegar a 350 toneladas este año para satisfacer de manera gradual al mercado interno.

Datos sobre la Producción de miel

Ecológica
En Bolivia, los principales centros de producción están en los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca. Y en todos, la producción tiene una característica esencial, es ecológica.

Venta
Muchas asociaciones de apicultores, como los de la región de Villa Tunari, venden su producción a la Empresa Pública Productiva Apícola (Promiel), cuyo trabajo es derivar esta materia prima en subproductos, como propóleos, polen, jalea y cera y comercializarla a diferentes regiones del país y del mundo.

Floración
Las familias de apicultores trabajan para cosechar la mayor cantidad de miel posible, en especial entre septiembre y octubre, en esa época acontece la floración y es cuando las abejas aumentan su actividad.

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