Mexicanos indignados por prueba de muros

Escrito por  TIJUANA / Reuters Nov 02, 2017

El muro que prometió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está lejos de ser una realidad, pero los enormes prototipos erigidos con concreto y acero en la ciudad de San Diego han enfadado a los mexicanos que viven al sur de la frontera.

La semana pasada se terminaron de construir ocho prototipos, de unos nueve metros de altura, cerca del cruce fronterizo de Otay Mesa, el primer paso real para concretar la polémica obra cuyo costo podría rondar los 21,600 millones de dólares.
Residentes de la ciudad mexicana de Tijuana, donde casas, empresas y parques llegan hasta la malla de acero oxidado que se levantó en la década de 1990 en algunos tramos de la frontera, están consternados con la idea de que los trabajos para ampliar el muro hayan comenzado.
“Esos muros son como monstruos que él (Trump) creó, como un Frankenstein fronterizo”, dijo Manuela Altamirano, quien desde una ventana de su casa puede ver los gigantescos prototipos.
“Ellos necesitan a los mexicanos y a otras personas indocumentadas (...) se ahorran mucho dinero con nosotros”, agregó con desazón la comerciante de 42 años.
Desde que lanzó su campaña a la Casa Blanca en junio de 2015, Trump repitió como un mantra que construiría un “enorme y precioso” muro fronterizo para mantener alejados a los inmigrantes indocumentados y que México pagaría por él.