Viernes, 20 Octubre 2017

Datos sobre acceso a la salud en el país son desalentadores

Escrito por  La Paz / ANF Mar 18, 2017

Maritza tiene 63 años de edad y se encuentra en estado de abandono, deambula por los canales de televisión pidiendo ayuda para una prótesis de pierna. Roberto, de 35 años, y con un peso igual al de su edad, sufre de fuertes dolores estomacales debido a parásitos y a una gastritis crónica.

Tuvo que dejar su tratamiento por problemas económicos. Su esposa es la única que trabaja y ahora él suplica por una oportunidad para salvarse. Cristian, de 11 años, necesita de un trasplante de hígado que solo se puede realizar fuera del país
Estos son solo algunos de los cientos de casos que existen en el país, donde los enfermos de escasos recursos junto a sus familias tienen que mendigar por las cabinas de los medios de comunicación, calles e instituciones en busca de una oportunidad para curarse. Ellos no acceden a seguros médicos públicos y mucho menos privados.
Ley N° 475, de prestaciones de servicios de salud integral, excluye a los mayores de cinco años hasta los menores de 60 del servicio público gratuito, a excepción de las mujeres embarazadas y las personas con discapacidad. Los que no están comprendidos en este rango y situación especial, y más si son pobres, se exponen a transitar un vía crucis y penoso camino de la enfermedad.
Sin embargo, el Director General de Seguros Públicos de Salud, dependiente del Ministerio de Salud, Dante Ergueta, destaca que la Ley Nº 475 es una medida de protección social bastante amplia que de acuerdo a las proyecciones del censo 2012 cubre a 685.120 niños menores de cinco años, 170.778 mujeres embarazadas, 386.144 personas de 60 años o más y 91.361 personas con discapacidad.
El presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea no obstante señala que hay muchas familias que al verse totalmente imposibilitadas de pagar incluso una consulta médica, solo tienen como desenlace fatal “ver morir a sus seres queridos en sus casas”, pese a que la Constitución Política del Estado manda el acceso a la salud de todas las personas, sin exclusión ni discriminación alguna.
Esta realidad de los enfermos de escasos recursos se vive muy de cerca en el Hospital de Clínicas de La Paz  que, a pesar de sus restringidos ingresos, atiende a pacientes que llegan de provincias como Los Yungas, Larecaja, Sica Sica, Patacamaya, y hasta del Perú, por lo que debe acudir a campañas y aliados estratégicos para cubrir los costos de los pacientes más necesitados.
La jefa de la Unidad de Trabajo Social del Hospital de Clínicas, Delia Molina, remarca que quienes se benefician principalmente de la Unidad son pacientes con escasos recursos económicos que vienen del área rural en situación de extrema pobreza, pacientes con enfermedades terminales, pacientes en indigencia, pacientes NN (que no recuerdan ni su nombre), drogodependientes y hasta pacientes con alcoholismo crónico.
Como medida referencial, señala que de las 12.000 atenciones médicas en promedio al mes que atiende el Hospital de Clínicas, unas 500 son de personas de escasos recursos que no pueden pagar una atención médica; aproximadamente el 4,1% se beneficia de la Unidad de Trabajo Social.
La situación en el Hospital de Clínicas no es de las mejores, ya que la infraestructura y el personal son insuficientes para atender a los 12 mil pacientes mes en promedio.
Son en total unos 901 funcionarios entre médicos, enfermeras, administrativos y técnicos, señala Herminio Choque Condori, Jefe de Personal.
De acuerdo a los datos del Sistema Nacional de Información en Salud Vigilancia Epidemiológica (SNIS-VE), las personas acudieron más a los Hospitales Públicos de II y III nivel, en la gestión 2015, para atención de consulta externa en infecciones respiratorias con 216.616 casos, seguido por infecciones intestinales con 99.638 casos y enfermedades hipertensivas con 84.664 casos. Según el perfil epidemiológico de morbilidad, está son las tres principales enfermedades que más afectan a los bolivianos.