La prioridad de Brasil este año será la creación de empleo a medida que la economía se recupera de su peor recesión en la historia, dijo el lunes el presidente Michel Temer, descartando especulaciones respecto a que reformas laborales y de pensiones pudieran ser obstaculizadas por un escándalo de corrupción.

El embajador de Brasil en Bolivia, Raymundo Santos Rocha Magno, reconoció una fuerte caída en la compra de gas como consecuencia de la crisis de la que recién sale su país. Anticipó que se buscará a través de Petrobras un acuerdo de 25 años.

El exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva alertó hoy que las conquistas sociales de los últimos años están en riesgo y reiteró su disposición, si resulta necesario, de volver a competir por la Presidencia.

La Corte Suprema y los presidentes de los 27 tribunales de justicia se reunirán hoy aquí para debatir la crisis del sistema penitenciario brasileño, trágicamente manifiesta a comienzos de este año con la matanza de 93 reclusos.

La inflación en Brasil cerró el año 2016 dentro del rango meta oficial, mostraron el miércoles datos del Gobierno, lo que refuerza los pedidos para que el Banco Central lleve adelante un ciclo agresivo de recorte de las tasas de interés, en momentos en que la mayor economía de Sudamérica sigue en recesión.

El responsable de Hidrocarburos y Minas de la Gobernación de Santa Cruz, Herland, Soliz, advirtió el miércoles que la baja en la comercialización de gas a Brasil, incidirá de forma negativa en los ingresos que deben percibir las regiones.

En Tarija hay preocupación porque desde el 20 de diciembre, Brasil redujo a menos del 50% las compras de gas a Bolivia, lo que incidirá en los ingresos económicos para el país, afectando el presupuesto de gobernaciones, alcaldías,

El ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, respondió al pedido de Roraima y Amazonas, donde se registraron casi un centenar de asesinatos en sus cárceles en una semana.

Otros cinco reclusos fueron asesinados hoy en la Cárcel Pública Desembargador Raimundo Vidal Pessoa, en la amazónica ciudad de Manaus, elevándose a casi un centenar el número de presos muertos en una semana en Brasil.

Los disturbios comenzaron en horas de la madrugada, pero la situación está ya bajo control, dijo el secretario de Administración Penitenciaria del estado de Amazonas, Pedro Florencio, al confirmar la información.

El penal donde ocurrió este domingo la revuelta, indicó el portal G1, es al cual fueron trasladados algunos presidarios del Complejo Penitenciario Anísio Jobim (Compaj), donde entre el 1 y 2 de enero se produjo una masacre que costó la vida a 56 detenidos, la segunda más grande en la historia de Brasil.

En esa misma fecha otros cuatro condenados de la Unidad de Prisión de Puraquequara (UPP), también en Manaus, fueron muertos, mientras 184 reos de las dos cárceles amazónicas se fugaron. Hasta el momento, de acuerdo con fuerzas de seguridad estatales, fueron recapturados 67.

Tras las matanzas en los reclusorios de Amazonas, el viernes último se produjo otro asesinato en masas en la Penitenciaría Agrícola de Monte Cristo (Pamc), la más grande del estado de Roraima, con saldo de 33 presos muertos.

Esta semana el gobierno del presidente Michel Temer, quien catalogó la masacre del Compaj como 'un accidente pavoroso', dio a conocer un Plan Nacional de Seguridad que contempla, entre otros puntos, la construcción de nuevas cárceles en las 27 entidades federativas y de cinco prisiones de máxima seguridad.

Mientras, hoy el ministro de Justicia Alexandre de Moraes autorizó el envío de apoyo federal para ayudar en la crisis de los presidios en Amazonas, Roraima (al cual le había negado auxilio en noviembre pasado ante una situación similar) y Mato Grosso.

La masacre en el Compaj -la segunda más sangrienta después de la de 1992 en Carandiru, donde la policía asesinó a 111 presos- fue considerada por la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) no como un hecho aislado, sino 'reflejo de la crónica situación' de las cárceles de Brasil.

En un mensaje difundido aquí, la Acnudh exigió a las autoridades brasileñas que se acometa 'una investigación inmediata, imparcial y efectiva' de los hechos y que quienes resulten responsables por los mismos sean llevados ante la justicia.

Por su parte, el representante de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos para América del Sur, Amerigo Incalcaterra, condenó la 'extrema violencia' registrada en los presidios brasileños.

Incalcaterra enfatizó que las violaciones de los derechos humanos son frecuentes en el sistema penitenciario de esta nación suramericana, incluyendo la práctica de la tortura y el maltrato, así como las inadecuadas condiciones de vida en el interior de las unidades.

En ese sentido, recordó que después de visitar Brasil en 2015 el entonces relator de las Naciones Unidas contra la tortura, Juan Méndez, concluyó que la severa superpoblación de las prisiones lleva a crear condiciones caóticas dentro de las mismas.

La ausencia de una política penal y carcelaria en correspondencia con las normas internacionales de derechos humanos en Brasil ha sido señalada reiteradamente por los órganos de la ONU, subrayó Incalcaterra en otra nota emitida a propósito de la matanza ocurrida en la Penitenciaría Agrícola de Monte Cristo, en Roraima.

Más que la desigualdad económica, social y racial, el degradante régimen penitenciario brasileño refleja hoy el abismo existente en términos de acceso a la justicia y la garantía de derechos fundamentales, opinó la investigadora Camila Nunes Dias.