Horacio Velásquez, un tatuador en superación

Escrito por  Gustavo Márquez/El País eN Ene 05, 2018

Es considerado uno de los mejores tatuadores de Tarija pero ése título a él pareciera no interesarle. Horacio Velásquez, propietario del estudio “Takuttatoo”, es un artista del tatuaje que más allá de querer competir o lograr el reconocimiento social por su trabajo, se ha concentrado en autosuperarse, encontrando en ése camino estabilidad económica y una clientela creciente, que ahora más que antes está sedienta de marcarse la piel para siempre.

A Horacio (27) le gusta realizar tatuajes que revisten especial complejidad, lo que le abrió las puertas para hacer de su profesión su estilo de vida. Siempre le gustaron los tatuajes y recuerda que cuando él tenía unos 13 años, decidió hacerse el primero de todos los que lleva en su cuerpo. Cuenta que mientras veía el trabajo del tatuador que lo marcaba, pensó que él también podía hacerlo, idea que se posicionó en su mente sutilmente a medida que pasaba el tiempo.
Como le gustaban los tatuajes, quería tener muchos más, y ya que el precio que había pagado era cuantioso, se le ocurrió la idea de que en vez de invertir el dinero pagando al mismo tatuador, podía comprarse una máquina de tatuar y hacerse sus propios diseños, ya que tenía una habilidad casi natural para el dibujo. Así fue ahorrando mientras investigaba sobre insumos para tatuadores, y mediante internet decidió qué maquina profesional adquiriría para llevar adelante su plan.
Obviamente la familia no veía con buenos ojos sus proyectos, pero un día finalmente le llegó la máquina y la tinta especial, lo que dio inicio a una historia llena de experiencias de todo tipo. Si bien pensó empezar por él mismo, el dolor que prácticamente se autoinfringía le hizo abandonar esta idea, pero tenía los insumos y el talento, por lo que no pasó mucho tiempo hasta que empezó a tatuar a amigos y gente de su entorno, primero gratis en su barrio, y después cobrando a extraños que llegaban a él por cuenta propia, sin propaganda alguna planificada.
Cada diseño difícil representaba para él un reto, y así iba afinando su talento en base a los elementos del oficio que con las líneas, el relleno, el color y las sombras, los pilares del arte del tatuaje para crear desde una pieza simple hasta la más compleja. Para ese entonces le bastaba con ganar lo suficiente para abastecerse de tinta y agujas para la máquina de tatuar, sin embargo sus clientes le incitaban a abrir un estudio, algo que inicialmente no creía que fuese posible, ya que existía la mentalidad general de que de eso no se podía vivir.
Contra todo pronóstico y por cuenta propia hace 5 años erigió “Takuttatoo” (ubicado en la calle Colón a media cuadra de la Plazuela Sucre), un estudio exitoso en el que durante las dos horas que duró esta entrevista se vio bastante movimiento. Su clientela mayormente son personas de 18 a 27 años, y dado que la cultura del tatuaje ha entrado en su auge en Tarija, Horacio ahora se da el lujo de manejar su propia agenda, siendo su meta continuar expandiéndose a nivel artístico y personal, con una familia por detrás que lo respalda.

 

los
datos

Un estudio impulsado
desde abajo

Obras de arte en la piel
El arte de tatuar es un oficio sin manuales, donde la técnica se va forjando con mucha constancia y trabajo. Horacio primero empezó viéndolo como un hobbie, pero con el tiempo se convirtió en su trabajo. Pese a la masificación de la gente que lleva tatuajes, él es crítico con su propio trabajo y busca la perfección.

Un lugar muy concurrido
Cientos de personas acuden al estudio cada mes. La mayoría por tatuajes, pero también una buena cantidad por pearcings y expansiones. Takuttato cuenta con todas las certificaciones de salud otorgadas por la entidad departamental competente, siendo uno de los primeros establecimientos en regularizarse.

El auge del tatuaje en Tarija
Si se compara la afluencia de personas que se tatúan actualmente con hace unos 7 años atrás, se tiene que en Tarija este arte está en pleno auge. La tendencia ahora son los tatuajes de colores, aunque no pueden faltar quienes prefieren los diseños clásicos, para lo cual se procura brindar siempre un asesoramiento.