La seguridad preocupa a los vecinos de la nueva Terminal

Escrito por  GUSTAVO MÁRQUEZ/EL PAÍS EN Feb 14, 2018

El entorno de la nueva Terminal de Buses ubicada en la comunidad de Torrecillas se ve deshabitado, debido a que en su mayoría existen lotes que solamente cuentan con un cierre perimetral. El País eN realizó un recorrido por la zona, donde los vecinos dieron cuenta de que esto da lugar a la inseguridad y a que se arrojen escombros o basura en la zona, por lo que pidieron a las autoridades tomar recaudos para mejorar el control en la zona.

La construcción de la nueva Terminal de Buses conllevó en su momento a un auge de venta de lotes ubicados en las inmediaciones, sin embargo, si bien muchas personas adquirieron allí un terreno, al momento no se ven nuevas construcciones de casas siendo las existentes propiedad de gente que asegura que vive allí incluso antes de que el lugar se convierta en una terminal.
Don Benancio Ochoa, de 46 años, comenta que vive ahí desde pequeño y ahora es dueño de un predio de 500 metros cuadrados que sus padres le dejaron como herencia. Él explica que cuando se entregó la obra en el 2016 ya la mayoría de los alrededores estaban vendidos, y las áreas donde antes solamente había arbustos en medio de erosión, fueron con el pasar del tiempo cambiando para convertirse en planicies mediante el uso de tractores.
“Hasta ahora si usted se da una vuelta, verá que hay unos morros que están aplanando con tractor, pero lo malo es que nadie habita después esos lotes, solamente los hacen cerrar rápidamente y los tienen ahí. Pareciera que están esperando que el precio suba tal vez, como siempre se dice que Tarija es donde más caro sale tener un terrenito, pero los que vivimos aquí nos mantenemos nomás aunque sin muchos vecinos”, relata Ochoa.
Efectivamente, en el sector que colinda con el frontis de la Terminal se ve que existen varios lotes, algunos de ellos en venta, pero en el recorrido realizado solamente se encontró unas ocho casas donde viven personas. Una barraca, un taller y algunas carpinterías son los rubros encontrados en el lugar.

Movimiento económico aún es escaso

El País eN conversó con algunos comerciantes que han ubicado sus ventas en los alrededores de la nueva Terminal, quienes coinciden que aún el movimiento económico no está debidamente establecido, lo que creen se debe en parte a que la obra está muy alejada de los barrios poblados.
“Yo estoy aquí desde inicios del 2017. Junto con mi esposo vendemos comida, refresco, ahora una hermana más se ha hecho un puestito pero bueno, sinceramente no hay mucho ingreso, la gente viene directo a viajar y lo que se gana apenas alcanza para el día. Vamos a probar unos meses más y a ver qué pasa. Lo raro es que una amiga que vendía en la antigua terminal, nos comentó que en su caso las ventas siguen manteniéndose como antes, a lo mejor es cuestión de tiempo y ya va mejorar aquí”, menciona la señora Irene Rojas, acompañada de su hijo menor.
Por su parte el señor Hugo Martínez, que se dedica a la venta de sándwich en una de las esquinas de la nueva Terminal, se mostró más optimista al indicar que la obra es reciente pero una vez que se empiecen a erigir hoteles y que se habiten las predios del lugar, la situación para los vendedores mejorará. “Todavía está la gente acostumbrándose a este lugar”, agregó.