El ingreso de la marihuana al pueblo indígena weenhayek del municipio de Villa Montes se ha convertido en una de las principales preocupaciones para los padres de familia, pues muchos de sus hijos adolescentes probaron la droga y ahora es casi imposible erradicarla. Los comunarios identificaron al supuesto distribuidor, quien es un menor de edad, hijo de una familia que vive en la zona. “Sus padres ya perdieron el control sobre él”, cuentan los vecinos.

El algarrobo es una planta silvestre del chaco que tiene muchas propiedades, sin embargo con el paso del tiempo ésta quedó relegada del uso de los indígenas. Es por ello que el Centro de Estudios Regionales para el Desarrollo de Tarija (Cerdet) trabaja para conseguir que los weenhayek nuevamente utilicen esta especie y de esa manera también obtengan ingresos económicos.