La Bolivia actual tiene mejores ingresos sin empleo de calidad

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Abr 03, 2016

“El crecimiento de las ciudades, de las regiones metropolitanas y una población mayoritaria en edad económicamente activa” son algunas de las principales características “de este periodo de transformación de la sociedad boliviana”, destaca el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Así, según el más reciente Informe Nacional sobre Desarrollo Humano (2015) del PNUD, titulado “El nuevo rostro de Bolivia, transformación social y metropolización”, casi la mitad de los bolivianos (46%) viven hoy en alguna de las tres regiones metropolitanas.
Además, “tres de cada cuatro jóvenes habita esos espacios territoriales. Esta situación se acentuará en la siguiente década. Las oportunidades y desafíos de este panorama para el desarrollo son evidentes”, agrega el informe, que estima que esta tendencia se mantendrá al menos hasta el año 2040.
Según los investigadores encargados de la elaboración del informe, esta situación representa una gran oportunidad para el desarrollo: “Las menores tasas de dependencia registradas en los últimos años son un factor detonante del crecimiento económico, derivado de una mayor participación de jóvenes en el mundo del trabajo”.
Sin embargo, “para capitalizar esta oportunidad es necesario dar respuesta a la creciente demanda de viviendas y servicios, mercados laborales y seguridad ciudadana. La atención a estas necesidades es primordial para el desarrollo armónico de estos espacios”, agregan.
Y es que, según el PNUD, la aglomeración económica, las economías de escala y el dinamismo propio de los sectores de servicios, industria y comercio “posicionan a las regiones metropolitanas como los principales aportadores a la riqueza del país”.
Vale la pena remarcar en este sentido que justamente los cuatro municipios metropolitanos más poblados (La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra), además de concentrar al 46% de la población boliviana, tienen una participación del 47% en el PIB nacional. Santa Cruz de la Sierra es el responsable de casi la mitad de ese aporte.

Crecimiento inclusivo fue mayormente en ciudades
Ya es sabido que en los últimos cinco años la economía boliviana ha crecido a una tasa promedio de 4%. Según el PNUD ese crecimiento ha beneficiado mayormente “a los estratos de ingresos bajos de las áreas urbanas y regiones metropolitanas”.
Por otro lado, y a pesar de una estructura productiva débil y altamente informal, “la población en los estratos medios de ingresos ha crecido hasta consolidarse como la proporción mayoritaria de la población. En 2012, este estrato representaba el 51,5% de la población. El principal detonante de este fenómeno ha sido el incremento de los ingresos laborales (que representan el 94% del ingreso personal)”, agrega el informe.
En el caso de los cuatro municipios más grandes de las regiones metropolitanas, la proporción de personas que se situaron en los estratos medios de ingreso alcanzó el 65% en 2013.

No cambió la estructura productiva
Si bien el crecimiento económico de los últimos años ha permitido aumentar los ingresos laborales en las áreas urbanas en un 44% (en términos reales), éste incremento de ingresos no ha sido acompañado por cambios en la matriz productiva del aparato económico nacional ni en la configuración del mercado de trabajo.
En este sentido, el sector informal, de pequeña escala y baja productividad, sigue siendo el principal generador de empleo.
“El año 2012, el 58% de la población urbana trabajaba en el sector informal, prácticamente el mismo porcentaje que en 2001. Esta proporción llega casi al 70% si se incluye a las áreas rurales. El panorama es aún menos alentador si se observa que la calidad de empleo se ha mantenido sin mejoras”, advierte el informe del PNUD.
Asimismo, la brecha de ingresos laborales entre los distintos segmentos del mercado aún es notablemente grande, puesto que los ingresos generados en las micro y pequeñas empresas son, en promedio, los más bajos de las regiones metropolitanas.
Por ello, es fundamental mejorar la calidad del empleo metropolitano. Para esto, dice el PNUD, es necesario “combinar políticas que dinamicen el crecimiento de las actividades con mayor valor agregado, mayores niveles de productividad y diversificación, reformas en la regulación laboral e intervenciones orientadas a la protección del trabajador”.
Igualmente se deben considerar “procesos de formación de recursos humanos, incentivos para la adopción de nuevas tecnologías productivas, promoción de la asociatividad, apoyo al emprendedurismo”, y otras medidas sobre las cuales no existe pleno acuerdo entre los analistas, como el apoyo selectivo a sectores estratégicos o rebajas fiscales a  empresas generadoras de empleo.

Mejores ingresos
sin empleo de calidad
El 60% de los trabajadores en las regiones metropolitanas tienen ingresos por encima del salario mínimo, pero la calidad de sus condiciones laborales es baja, y sólo el 20% de los ocupados combinan ingresos y condiciones laborales adecuadas.
La baja calidad laboral se refleja en la falta de  estabilidad, de cobertura de seguridad social, la larga duración de las jornadas, la dificultad para la asociación sindical, el subempleo.
De acuerdo a los datos del informe, en las regiones metropolitanas apenas el 19% de los ocupados aporta a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), el 28% cuenta con seguro de salud, 29% tiene un contrato escrito y solo el 57% trabaja una jornada internacionalmente aceptada como normal de 48 horas o menos a la semana .

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