Miércoles, 18 Enero 2017

La designación de Pablo Ramos –histórico militante de izquierda- como nuevo presidente del Banco Central de Bolivia (BCB) ha despertado en algunos sectores la esperanza de ver un giro en la política de la gestión de las reservas internacionales (RIN),

Tras 9 años de infructuosos intentos para concretar la integración y la construcción de una nueva arquitectura financiera en Latinoamérica, el recientemente posesionado presidente del Banco del Sur, Pedro Buonomo, considera que este largo proceso político “se puede calificar al menos como complejo”.

Desde que en 2009 los presidentes Hugo Chávez y Rafael Correa urgieron la repatriación de las reservas de divisas que los países suramericanos tienen prestadas a economías de Europa, Estados Unidos y otros, para reunirlos en el proyectado Banco del Sur, poco ha pasado en concreto. Ayer los ministros de Economía y Finanzas de los gobiernos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay y Venezuela analizaron en Quito, Ecuador, un nuevo capítulo en el proceso de la puesta en marcha del Banco del Sur. A ocho años de su creación, continúan en los intentos infructuosos de "impulsar el desarrollo regional y la integración y la construcción de una nueva arquitectura financiera.

El economista Mauricio Ríos García advirtió que el reciente anuncio del Banco Central de Bolivia (BCB) de continuar con una  política monetaria expansiva (inyectar a la economía elevados niveles de liquidez) para lograr un crecimiento económico de 5% este año, puede ser un error.

Los cambios en la economía internacional han transformado a las principales economías, o sea los países del G7 (EEEUU, Japón, Alemania, Francia, Italia, Canada y Gran Bretaña), de acreedoras a grandes deudoras con déficits fiscales masivos, pero la arquitectura financiera internacional no ha cambiado junto con esta nueva realidad.