Viernes, 20 Octubre 2017

Tú puedes cambiar el mundo

Escrito por  Juan Pablo Albornoz Kokot Nov 04, 2016

Magos, curiosos y algunos otros han buscado durante siglos la fórmula para transformar el mundo. Sin embargo, las claves de la transformación humana, de la trascendencia, del cambio social se han mantenido, en general, esquivas a las cátedras y a las academias oficiales. Los alquimistas han trabajado más de noche que de día.

Pero las ondas (o partículas) de Luz buscan siempre iluminar. Comparto con Uds. algunas de estas luces que pueden servirles para lograr cambios personales, organizacionales y sociales.

¿Están listos?

1) Conviértete en observador y en oyente. Escucha con la mente y el corazón abiertos.

2) Conéctate con tu intención positiva (bien para tí, para los demás, para el mundo). Sé un instrumento de esa intención. Deja que ella decida. ¿Qué es lo que más deseas? 

3) Actúa desde el ahora. Brinda al llamado de la intención una respuesta inmediata (no apresurada) Cuando aparezca claramente tu intención... ¡Actúa!

4) Sigue tu corazón. Haz lo que amas y ama lo que haces...

5) Dialoga con el universo. A cada paso ¿Qué surge? ¿Qué te dice? Presta atención a las señales...

6) Crea un espacio seguro y confiable de diálogo profundo. Un espacio de confianza para el recorrido. Busca personas con intenciones similares y reúnete. ¿Una vez al mes? ¿Cada dos meses? 

7) Equilibra el hablar y el hacer. Habla y practica.

8) Identifica las grietas, las aperturas y las posibilidades de futuro. Una señal puede ser que tu antigua forma de actuar ya no de resultados.

9) Habla con las personas en su propio idioma. Conéctate en los términos que a ellas les importe.

10) Para cambiar positivamente a tu grupo, a tu familia, a tu organización, cambia tú primero. Tú tienes que ser el primero en abrirse al cambio. El cambio es por contagio. 

11) Reúne a quienes consideres actores clave en cada ámbito para observar entre todos/as el sistema y sus contornos. Siente en grupo. 

12) En grupo realiza prototipos de simple aplicación. Equivócate rápido. Actúa ahora. Inicia tu proyecto antes de que termines de idearlo y atiende a la retroalimentación que recibes. 

13) Nunca te rindas.  No estás solo. Cuando estés cerca de rendirte toma conciencia de que esa es una grieta/oportunidad. Ahí es donde tienes que poner el mayor esfuerzo. Ese punto es una puerta hacia lo esencial. Nunca te rindas....

Tú estás donde estás no por lo que Eres, sino por tus hábitos. Reconoce que no eres tus hábitos, ni tus patrones de conducta...

¿Qué has repetido hasta hoy? ¿Qué has obtenido? 

"No somos más que remolinos en un río en el que el agua fluye incesantemente, no somos materia que permanece, sino patrones que se perpetúan" Weiner. 

¿Estás dispuesto/a?

No tengas miedo, no estás solo/a...

¡Hasta la próxima!

           Juan Pablo Albornoz Kokot
       Abogado-Mediador de Conflictos
            www.albornozkokot.com