Rentabilidad de jubilaciones cae mientras AFPs ganan más

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Nov 13, 2016

Los datos oficiales muestran que las ganancias netas anuales de las AFPs experimentaron un alza importante desde la aprobación del nuevo sistema integral de pensiones (SIP) a través la Ley 065 en diciembre de 2010.

Contrariamente, en el mismo periodo los rendimientos de los fondos previsionales de los trabajadores cayeron sostenidamente y hasta niveles nunca antes verificados desde el año 2009.
En una reciente publicación, Carlos Arze, investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), observa además que “en términos absolutos las ganancias acumuladas para los cuatro años posteriores a la reforma de 2010 para los que existe información disponible superaron los treinta millones de dólares”.
Mientras que en términos relativos, “el crecimiento de las utilidades netas en el año posterior a la reforma gubernamental fue de 77,5%. El crecimiento de las ganancias netas anuales, además, muestra un crecimiento sostenido a lo largo del período” de 2010 a 2015, agrega el experto.
Las razones de estas ganancias extraordinarias pueden ser varias, pero el análisis de Arze apunta fundamentalmente a la ley 065, que si bien cambió algunos aspectos de la estructura de la administración del sistema e innovó otros, mientras no se implemente el SIP y el inicio de operaciones de la Gestora Pública (que reemplazará a las AFPs), estos cambios benefician y seguirán beneficiando grandemente a las AFPs.

La causa: implementación parcial del SIP
“La implementación parcial del SIP, con nuevos recursos provenientes de los recientemente creados aportes solidarios y con servicios ampliados de pago de rentas, se tradujo en un importante incremento de los ingresos operativos de las AFP”, señala Arze.
Entre los cambios introducidos por la ley 065 está la unificación de tres distintos regímenes en el
SIP: “1) el denominado Régimen No Contributivo  (Renta Dignidad), 2) el llamado Régimen Contributivo, que consiste en el pago de una renta de jubilación en base a los aportes individuales de los afiliados más, en los casos que corresponda, la compensación de aportes realizados al sistema de reparto (compensación de cotizaciones), y 3) el Régimen Solidario, consistente en un fondo común de destinado a complementar las rentas de jubilación bajas, formado sobre la base de aportes de los afiliados y de los empleadores”.
Pero hasta que la unificación ocurra, cada régimen es administrado por distintas entidades, las que se benefician de comisiones por dicho trabajo. La entidad que administra actualmente la Renta Dignidad es la APS (Autoridad de Pensiones y Seguros), a través de la Sociedad Administradora de Fondos de Inversión SAFI Unión, que empezó a pagar este beneficio en febrero de 2016.
Por su parte, para la administración del Régimen Contributivo y del Régimen Solidario, la Ley 1732 de 1996 había determinado tres comisiones: una por la administración del portafolio de inversiones (del 0,50% del Total Ganado), otra comisión por la afiliación, procesamiento de datos y administración de prestaciones (del  0,2285% del fondo administrado), y una tercera por el pago de rentas.
La Ley 065 de 2010 modificó la remuneración por la administración de los fondos de pensiones a cargo de la Gestora Pública, estableciendo una comisión de 0,50% sobre el Total Ganado de cada afiliado por “el servicio de aseguramiento, procesamiento de datos, administración de la cartera de inversiones de los Fondos, custodia de Valores, administración y pago de prestaciones”.
De esta manera, Arze explica que al establecerse un período de transición durante el cual las AFPs continuarían a cargo de la administración de dichos fondos, el gobierno “autorizó a estas a continuar con el cobro de las tres comisiones establecidas en la neoliberal Ley de Pensiones 1732 de 1996”, hasta la fecha de inicio de actividades de la Gestora Pública, que el gobierno postergó hasta el próximo año.

Caen rendimientos del ahorro previsional
Contrastando con el aumento de las ganancias de las APFs, los rendimientos de las inversiones realizadas por las AFPs con los fondos de jubilación se han deteriorado sostenidamente en el mismo periodo.
Después de aprobada la Ley 065 en 2010, la rentabilidad nominal de los fondos que continuaron bajo administración de las AFPs cayeron casi a la mitad, según datos del Viceministerio de Pensiones y Servicios Financieros: de 8,07% en diciembre de 2010 a sólo 4,42% para diciembre de 2015. Un comportamiento opuesto al verificado en los primeros cuatro años de gobierno, cuando la rentabilidad nominal mostró signos de recuperación.
Según el análisis de Arze, este escenario es todavía “más dramático” si se observan los datos reales, o sea considerando la inflación doméstica: “según información de la Federación Internacional de Administradoras de Pensiones (FIAP), la rentabilidad real promedio anual habría descendido desde el 6,07% para 2010 hasta el 1,09% para el año 2014, pasando por dos gestiones 2011 y 2013 con rendimientos negativos”.
Así, para el experto las AFPs no hicieron méritos para elevar sus ganancias como empresas financieras “y sólo aprovecharon, gracias a la anuencia gubernamental si es que no a su complicidad, las nuevas circunstancias producidas por la reforma del actual gobierno”.
Por tanto, “los datos muestran que el crecimiento de las ganancias de las AFPs se debió fundamentalmente a las comisiones por la administración de las cuentas individuales, por el pago de jubilaciones y por el pago de prestaciones de riesgo”, observa Arze.