Sábado, 23 Septiembre 2017

Cambio climático: la Shell lo sabía hace 30 años, pero...

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Mar 19, 2017

Documentos confidenciales a los que accedió el diario holandés The Correspondent demuestran que la transnacional petrolera Shell “sonó la alarma sobre el calentamiento global desde tan temprano como 1986”,

pero pese a la claridad de los riesgos, “el gigante petrolero presionó en contra de una legislación climática fuerte por décadas”.
Dicho medio de comunicación también obtuvo un video educacional, que data de 1991, producido por la misma Shell, titulado “Clima de preocupación”, que muestra con “claridad cristalina cómo la quema de combustibles fósiles estaba calentando el mundo y las serias consecuencias que resultarían de ello”.
La alarmante advertencia del video era que el cambio climático se estaba dando “a una velocidad mayor que nunca antes desde el fin de la era del hielo –un cambio quizá demasiado rápido para que la vida se adapte sin dislocación grave”.

La cinta fue creada para que la vea el público, particularmente en escuelas y universidades, pero se perdió por muchos años. El profesor Tom Wigley, quien encabezó la Unidad de Investigación sobre el Clima en la Universidad de Anglia del Este cuando ayudó a Shell a producir el video en 1991, califica a la cinta como “notablemente profética” y precisa sobre las consecuencias, el aumento de temperatura y la elevación de los niveles del mar.
¿Por qué entonces la Shell gastó millones de dólares para presionar en contra de medidas que protejan al plantea de la catástrofe climática, si sabía todo esto desde hace tanto tiempo? Esa es la pregunta que se hace Jelmer Mommers , corresponsal de energía y clima del diario holandés.
Es más, desde 1991, Shell ha invertido mucho en contaminantes, como las arenas bituminosas (alquitranadas). En 2015 el enviado para el cambio climático del Reino Unido calificó a la transnacional de comportarse como un “sicópata”, y la acusó de cínicamente intentar bloquear acciones contra el calentamiento global.  
Por su parte, Jeremy Legget, un empresario de la energía solar y exgeólogo que había estudiado reservas de esquisto con financiamiento de Shell y British Petroleum, se encuentra desencantado.
“Hasta el día de hoy veo que están argumentando tenazmente a favor de aumentar el uso de gas en las próximas décadas, pese a la clara evidencia de que los combustibles fósiles deben ser eliminados completamente. Honestamente siento que esta compañía es culpable de una forma moderna de crimen contra la humanidad”, sentencia Legget.
También ha salido a la luz que otras grandes petroleras como BP, Exxon y Chevron han hecho lo mismo. Por ejemplo Exxon sabía del cambio climático desde al menos la década de 1970 e igualmente optó por negarlo.

La contaminación latente
El gas natural –el menos intensivo en carbono de todos los combustibles fósiles- constituye la mitad del portafolio de Shell. Sin embargo, el exejecutivo de las ramas de gas y petróleo del banco HSBC, Paul Spedding, hoy miembro de la organización Carbon Tracker (“rastreador de carbono”), considera que el portafolio petrolero de Shell es una bomba de tiempo.
“Las arenas bituminosas, que constituyen el 30% de las reservas petroleras de Shell, son significativamente más intensivas en carbono que el petróleo convencional. Como van las cosas, la producción de petróleo de Shell está destinada a volverse cada vez más pesada, costosa e intensiva en carbono. Este es un perfil que no encaja con el panorama descrito en el video de Shell”, afirma Spedding.
A parte de todo esto, la Shell fue y es miembro de distintos grupos de empresas petroleras, como la Coalición Global del Clima, el Concejo Americano de Intercambio Legislativo, la Buisiness Roundtable y el Instituto Americano del Petróleo. Todos ellos trabajan para crear dudas sobre la ciencia que advierte del cambio climático y se oponen a acciones gubernamentales, como el Plan de Energía Limpia del expresidente Barack Obama.
Según ejecutivos de la Shell, la empresa permaneció como miembro de estos grupos para presentar “desde adentro” visiones diferentes sobre la acción climática, y así “influenciarlos”. Pero la organización Influence Map, que hace seguimiento de estos grupos de presión, advierte que “estas asociaciones y grupos existen para decir cosas que las empresas no pueden o no quieren decir. Funciona así deliberadamente”.
Según The Correspondent, la Shell también presionó directamente para debilitar las metas de energías renovables de la Unión Europea, pese a que ha invertido en ese sector –aunque a mucha menor escala que en petróleo y gas. En 2016 la Shell lanzó su división de Nuevas Energías, que gasta anualmente menos de 1% de los 30 mil millones de dólares que la empresa invierte en gas y petróleo.
Advertencias del
video de Shell
“Islas tropicales hoy apenas están a flote, primero se hacen inhabitables, luego son borradas debajo de las olas (…) Las tierras bajas de las costas en todas partes sufriendo de contaminación de las preciosas aguas subterráneas de las que dependen la agricultura y las ciudades”, dice el narrador del video. “En un mundo tan lleno de gente, sometido a tales cambios climáticos adversos, ¿quién se ocupará de tantos refugiados climáticos?”
“Sea la amenaza del calentamiento global tan grave como advierten los científicos o no, ¿es demasiada esperanza pensar que pueda servir de estímulo suficiente, como catalizador, para una nueva era de cooperación económica y técnica?”, concluye, “nuestros números son muchos, e infinitamente diversos. Pero los problemas y dilemas del cambio climático nos concierne a todos”.

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