Poison Papers: complicidad entre industrias y gobiernos

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Ago 27, 2017

Recientemente han salido a la luz los denominados “Poison Papers” (papeles venenosos), una compilación de más de 20 mil documentos que demuestran décadas de complicidad entre la industria y las autoridades, principalmente estadounidenses, para ocultar la toxicidad de pesticidas peligrosos y otros productos químicos usados extensamente.

El proyecto Poison Papers se dio a iniciativa del Bioscience Resource Project y al Centro para los Medios de Comunicación y la Democracia, que han descubierto y digitalizado este conjunto de documentos, que datan desde la década de 1920 hasta tiempos recientes.
Los documentos fueron obtenidos de agencias federales de EEUU y de fabricantes químicos, a través de registros abiertos y por litigación de interés público. “Incluyen estudios científicos internos y resúmenes de estudios, memos internos y reportes, actas de reuniones, discusiones estratégicas y testimonios jurados”, apunta el sitio web de los Poison Papers.
Concretamente, las fuentes de estos documentos incluyen: la EPA (Agencia de Protección Ambiental), el Servicio Forestal del USDA, la FDA (Food and Drug Administration), la Administración de Veteranos y el Departamento de Defensa de EEUU.
Los fabricantes de productos químicos mencionados en los documentos incluyen: Monsanto, Dow Chemicals, DuPont y Union Carbide, así como muchos fabricantes más pequeños y las compañías de pruebas comerciales que trabajaron para ellos.
Según la organización Poison Papers, “en su conjunto, los documentos muestran que aunque la industria y los reguladores sabían la extraordinaria toxicidad de muchos productos químicos, trabajaron juntos para ocultar esta información al público y a la prensa”.
En este sentido, “estos documentos transformarán nuestro entendimiento acerca de los peligros de ciertos químicos en el mercado y de lo fraudulentas que son algunos de los procesos regulatorios en los que se confía para proteger la salud humana y ambiental”, agregan.

Principales
productos químicos
Los productos químicos que más aparecen en los documentos son pesticidas como 2,4-D, Dicamba, Permethrin, Atrazine y Agente Naranja; dioxinas y PCBs.
Estos productos están “entre los más tóxicos y persistentes jamás fabricados”.
Preocupa, además, que casi todos los productos químicos discutidos en los Poison Papers todavía se fabrican y venden, ya sea como productos o como contaminantes del producto (excepto los PCBs).
El hecho en sí mismo de que las grandes corporaciones oculten datos no es algo nuevo.
Pero la novedad que aportan los Poison Papers es la numerosa evidencia de que la EPA y otros reguladores participaban, e “incluso instigaban”, el encubrimiento de información básica para la protección de la salud.
Secretismo
Entre otras cosas, los documentos revelan las actas de reuniones de alto nivel de la EPA, en las que se admitía que las dioxinas son productos químicos “extraordinariamente venenosos”. Las actas contradicen la eterna negativa de la EPA de regular las dioxinas o de siquiera establecer límites legales.
Las dioxinas son fundamentalmente subproductos de procesos industriales, como la fundición, el blanqueo de la pasta de papel con cloro o la fabricación de algunos herbicidas y plaguicidas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las mayores concentraciones se registran en algunos suelos, sedimentos y alimentos, especialmente los productos lácteos, carnes, pescados y mariscos. Más del 90% de la exposición humana se produce justamente por medio de estos alimentos. “Una vez que penetran en el organismo”, las dioxinas “persisten en él durante mucho tiempo gracias a su estabilidad química y a su fijación al tejido graso, donde quedan almacenadas. Se calcula que su semivida en el organismo oscila entre 7 y 11 años”, dice la OMS.
Además, “pueden provocar problemas de reproducción y desarrollo, afectar el sistema inmunitario, interferir con hormonas y, de ese modo, causar cáncer”.
Por otra parte, los Poison Papers muestran que la EPA acordó con la industria de la pulpa y el papel “suprimir, modificar o retrasar” los resultados de un estudio ordenado por el Congreso, que encontró altos niveles de dioxina en productos de uso diario, como pañales de bebé y filtros de café.
Asimismo, los documentos demuestran que el jefe médico de Monsanto, George Roush, admitió bajo juramento que los estudios de Monsanto para la literatura científica sobre los efectos de las dioxinas en la salud de los trabajadores fueron falseados para ocultar sus efectos sobre la salud. La EPA confió en estos estudios fraudulentos para evitar la regulación de las dioxinas.
La EPA también defendió a los fabricantes frente a demandas de los veteranos que demostraban daños por exposición al agente naranja.
Los papeles demuestran además el encubrimiento por parte de la EPA de altos niveles de dioxina-2,3,7,8-TCDD- en muestras ambientales y leche materna humana después del uso rutinario de 2,4-D y 2,4 , 5-T (Agente Naranja) por el Servicio Forestal Federal y la Oficina de Gestión de Tierras.

Disponible para investigar
Los Poison Papers se han cargado como archivos PDF en DocumentCloud, una base de datos pública en línea de acceso gratuito. Recomiendan seleccionar el grupo “Poison Papers” y buscar palabras clave como nombre de empresa o químico. En esta dirección o enlace se puede leer un tutorial con instrucciones detalladas para realizar búsquedas: http://www.poisonpapers.org/assets/uploads/2017/07/DocumentCloud-Tutorial.pdf

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