Domingo, 22 Octubre 2017

CEDLA: política nacional de salud en Bolivia es urgente

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Oct 08, 2017

La existencia de seguros de salud locales que vienen implementándose en Bolivia, sumados a los programas y acciones dispersas ejecutadas por el gobierno central, y las deficiencias que presentan en cuanto a financiamiento y otros componentes, evidencia las limitaciones para brindar servicios de salud oportunos y de calidad.

Así lo afirma Bruno Rojas, investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), después de que en diciembre de 2016 se llevara a cabo una Mesa de Trabajo junto a especialistas, responsables de los seguros de salud de San José de Chiquitos, Tarija, Pando y de Sucre, juntamente con funcionarios de entidades públicas y privadas vinculados a la problemática de la salud pública.
Según Rojas, la situación descrita anteriormente revela la urgencia de una política nacional de salud que articule todas las acciones orientadas a garantizar el derecho a la salud universal y gratuita en Bolivia.
Esto implica debatir sobre el fortalecimiento de los seguros de salud, ya no como iniciativas propias de algunas regiones sino como parte de una política estatal que tenga como principio cumplir con la responsabilidad de garantizar la salud para todos.
Por su parte, el doctor Juan Carlos Oquendo del Colegio Médico de Tarija manifestó que los sistemas de salud locales como el SUSAT han surgido a raíz de la ausencia de políticas públicas de salud orientadas a atender a la población en diferentes regiones del país.
En este sentido, el SUSAT fue una respuesta a la demanda local de atención de salud y así fue fortaleciéndose y debe fortalecerse con el apoyo y rol más activo del Estado.
“Nosotros en Tarija decimos que el SUSAT no tiene que desaparecer, porque como departamento tiene que buscar solución a sus problemas locales de salud, y si en esta solución participa el Estado central, será provechoso”, afirmó.
Este y otros análisis fueron recopilados en un documento titulado “Salud para todos. Las experiencias de los seguros de salud locales en Bolivia”.

¿Un Estado que elude
su responsabilidad?
Para representantes del seguro de salud de San José de Chiquitos, los seguros locales podrían ser o convertirse en una forma de encubrimiento de la elusión de la responsabilidad constitucional del gobierno central en garantizar el derecho a la salud de la población, lo que, según el CEDLA, “podría llevar a concluir a que en el país no existe una política nacional de salud”.
Precisamente es esta ausencia estatal la que “obliga a ciertos gobiernos municipales y departamentales a promover y ejecutar iniciativas propias para responder a las demandas de salud de personas carentes de un seguro de salud. La carencia de esta política impide avanzar hacia la universalización y gratuidad de los servicios de salud, tal como están estipulados en la Constitución Política del Estado”.
A manera de conclusión, en el evento se coincidió en que deben fortalecerse los seguros de salud locales “poniendo atención en la superación de algunos aspectos relativos a cambiar el actual perfil epidemiológico que ya no expresa la situación de la salud de la población, el uso de medicamentos en el tratamiento de enfermedades, la mejora de la infraestructura y equipamientos médicos y la incorporación de la participación de la población en la gestión y control de los servicios de salud”.
El perfil epidemiológico se refiere a: 1) las principales causas de muerte (si son enfermedades infecciosas comunes o enfermedades no transmisibles y lesiones, 2) a qué grupo tiene la mayor carga de morbimortalidad (grupos más jóvenes o grupos de edad avanzada), y 3) si hay más mortalidad o más morbilidad (o sea más enfermedades que muertes).
En general se destaca la necesidad de que el gobierno central participe y lidere el fortalecimiento de las experiencias locales y de otras acciones de salud, promoviendo una política nacional.

Una política
nacional de salud
Según el informe del CEDLA gran parte de los participantes concordaron en señalar que deben considerarse por lo menos tres elementos importantes para formular una “política nacional de salud.
El primero es del financiamiento y las fuentes que sustenten su sostenibilidad, ya que “la universalización y gratuidad de los servicios de salud dependen de contar con recursos suficientes y sostenibles”.
El segundo es el de los modelos de gestión y de atención. Estos “deben contemplar la participación coordinada de los tres niveles de gobierno para brindar un servicio integral de salud”, dejando a un lado “la actual gestión parcial y politizada del gobierno central y la fragmentación de los servicios de salud (sistemas locales, seguros para el adulto mayor, niñez y maternidad, personas con capacidades diferentes, indigencia, etc.)”.
El tercero es el de fortalecer los seguros de salud locales. Se debe “contemplar su articulación a una política nacional que tenga como imperativo el cumplimiento de los roles y responsabilidades estatales referidos a garantizar el acceso universal y gratuito a la atención de salud de la población”.
Finalmente, se coincidió en que en el balance de los sistemas de salud locales y en los programas nacionales “es absolutamente pertinente determinar si las condiciones actuales de infraestructura, tecnología, equipamiento y disponibilidad de personal permiten cumplir y mejorar las prestaciones de salud que demanda la población”.