Sábado, 18 Noviembre 2017

Los banqueros admiten que el capitalismo está “roto”

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Nov 05, 2017

Ya no son solamente activistas ni políticos de izquierda. Hace años varios académicos y expertos lo también vienen advirtiendo. Pero la mayor novedad es que ahora las declaraciones provienen de quienes viven y se benefician directamente del sistema: los banqueros y líderes empresariales.

En el Reino Unido, uno de los principales epicentros del capitalismo global, presidentes de bancos y de grandes empresas así como exautoridades de gobierno, coincidieron en señalar que el estado actual del capitalismo requiere desesperadamente una reforma y modernización.
Afirmaron además que el sistema ha sido herido por la codicia, la evasión de impuestos corporativos y el cortoplacismo de los inversionistas.
La Baronesa Shriti Vadera, que fue ministra de Gordon Brown entre 2007 y 2009 (y que ocupó otros cargos gubernamentales posteriormente), y que ahora es presidenta del Banco Santander en el Reino Unido, afirmó: “la promesa fundamental de las economías capitalistas occidentales –de que la marea alta levanta a todos los barcos- ha sido rota”, por lo que “un mejor modelo” es necesario.
Otros líderes empresariales coinciden con su análisis. Robert Swannell, expresidente de Marks & Spencer –la gigante cadena de tiendas británica-, dijo que el capitalismo “perdió su rumbo” y que las empresas y sus inversionistas se han enfocado demasiado en el cortoplacismo, algo en lo que coinciden los presidentes de los bancos Barclays y Lloyds, y el expresidente del banco HSBC.
Por su parte, Carolyn Fairbairn, directora general de la Confederación Británica de Industria, afirmó que el capitalismo ha tomado un número de “giros incorrectos”, y que “la crisis financiera, una obsesión por el valor de los accionistas a expensas del verdadero propósito, y que los tóxicos temas de evasión impositiva y excesivos pagos a los altos ejecutivos, se interponen en el camino a la redención”.
Y Anne Richards, ejecutiva en jefe de empresa de gestión de activos M&G, afirmó que “en la era actual, que puede mejor describirse como ‘la era de la ansiedad’, veremos al capitalismo ser rechazado a menos que encuentra una manera de, fundamentalmente, abordar esta ansiedad”.

La obsolescencia
del capitalismo
El exministro de finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, afirmó hace un par de semanas que el capitalismo está llegando a su fin porque se está volviendo obsoleto a sí mismo. En una charla en la University College London, dijo que la inteligencia artificial terminará con el capitalismo en su forma actual.
“El capitalismo va a socavar al capitalismo, porque están produciendo todas estas tecnologías que terminarán haciendo que las corporaciones y la propiedad privada de los medios de producción sean algo obsoleto”.
Asimismo, enfatizó que para empresas como Google y Facebook, por primera vez en la historia, su capital es comprado y a la vez producido por sus propios consumidores.
“Primero, las tecnologías fueron financiadas por subvenciones gubernamentales. Segundo, cada vez que buscas algo en Google, contribuyes al capital de Google. ¿Y quién recibe los retornos de capital? Google, no tu”, explica.
“Por tanto, no hay duda de que el capital está siendo producido socialmente, mientras que los retornos están siendo privatizados. Esto, junto con la inteligencia artificial, va a significar el fin del capitalismo”.
Pero, ¿qué pasará después? “No tengo idea”, ironiza el experto. Pero describió a la situación económica actual como “insostenible”, y temeroso de el ascenso de un “nacionalismo tóxico” en Europa y EEUU, Varoufakis afirmó que los gobiernos tienen que prepararse para el post-capitalismo introduciendo políticas redistributivas.
Asimismo, sugirió que una política efectiva sería destinar el 10% de todas las futuras emisiones de acciones de las grandes empresas a un “fondo común de bienestar” que sea propiedad de la gente. De este fondo común se podría pagar un “dividendo básico universal” a cada ciudadano.

La polémica renta
básica universal
Además de Varoufakis, quien considera que crear una Renta Básica Universal (RBU) es “una urgencia inaplazable para civilizar el capitalismo y evitar los espasmos que generará por la nueva generación tecnológica”, varios empresarios y multimillonarios del mundo han apoyado la idea.
La lista de celebridades a favor de esta inicitiva es nutrida. Sólo por mencionar algunos de ellos se tiene a Bill Gates, fundador de Microsoft; Mark Zuckerberg, CEO de Facebook; Jeff Bezos, el jefe de Amazon y actual hombre más rico del planeta; Elon Musk (SpaceX, Tesla); Pierre Omidyar, fundador de eBay; Andrew Ng, Cofundador de Coursera y responsable de investigación en Baidu; Sam Altman. Presidente de Y Combinator, la incubadora de start-up más importante de Sillicon Valley.
Según Bill Gates, con la RBU “se elevaría la productividad, se mejoraría la sanidad, se aliviaría la pobreza, se reduciría la criminalidad; se incrementaría los niveles educativos y, en definitiva, se daría un salto estructural en los niveles de calidad de vida”.
De cualquier manera, lo cierto es que la RBU no ataca las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad (acceso y control sobre los medios de producción como la tierra, recursos naturales, capital, etc.), y como iniciativa tampoco busca acabar con el capitalismo. Todo lo contrario. Busca salvar al capitalismo de sí mismo. El mundo tendrá que elegir el camino a seguir, y pronto.