Martes, 20 Febrero 2018

Bolivia, la matriz energética menos eficiente de la región

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Ene 14, 2018

Un estudio de Juan Carlos Guzmán, investigador asociado al Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), encontró que la matriz energética boliviana es baja en productividad y eficiencia, y que además ha perdido productividad en los últimos años.

De acuerdo con dicho estudio –que usa datos de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL)- , la productividad regional subió de 1.100 dólares a 1.200 dólares de PIB por cada barril equivalente de petróleo (bep) al consumidor.
Aunque es una mejora pequeña, “esta es una buena noticia para la región y quiere decir que ya no se necesita consumir tanta energía para generar un dólar de PIB”, afirma Guzmán.
El investigador explica que este “pequeño crecimiento describe los avances en la productividad energética, definida como la transformación de energía en riqueza, medida por la cantidad de PIB que se genere en la economía por la cantidad de energía que se consume”.
Sin embargo, la tendencia boliviana, es contraria al crecimiento regional: “Si bien para el año 2000
Bolivia contaba con una matriz comparativamente poco productiva respecto a la región (654 dólares por cada barril frente a 1.167), para el 2014 la productividad fue aún menor: 539 dólares por cada barril frente a 1.254 a nivel regional, y frente a los 1.714, el más alto, que corresponde a Colombia”.
Estos indicadores dan cuenta de que en términos energéticos y ambientales “la matriz boliviana es la menos eficiente de la región y ha perdido productividad en los últimos años”.
Así, la tasa de crecimiento de productividad y eficiencia energética en la región fue de 0,51% entre los años 2000 y 2014, en Brasil fue de 0,23%, y en Colombia alcanzó a 2,85%. Sin embargo, en Bolivia la tasa fue negativa, con un decrecimiento de -1,37%.

Generación eléctrica deficiente
Según datos brindados por Guzmán, en la región, sólo el 42% de la energía que ingresa a las centrales de generación de electricidad es de origen renovable y el 58% es de origen fósil, “con notable deterioro entre 2011-2014”.
Según Guzmán, el deterioro está dado por un indicador: el Rendimiento Energético Global (REG), “que relaciona la electricidad que sale de la central versus la energía que ingresa a ésta”. El indicador se expresa en un porcentaje.
Datos de OLADE muestran que en la región, el REG se ha deteriorado, cayendo del 71% al 60% entre 2003 y 2014. Por tanto, los sistemas de generación de electricidad son menos eficientes que hace 15 años.
En Bolivia, la situación es más dramática: el REG se ha deteriorado del 54% al 41%, en el mismo periodo (2003 y 2014). En este sentido, “el sistema de electricidad menos eficiente de la región es el boliviano”.

El dólar energético más contaminante
Los datos de CEPAL y OLADE reflejan que Bolivia es el país que emite la mayor cantidad de dióxido de carbono (CO2) por cada unidad de riqueza generada en la región, llegando a 808 toneladas de CO2 por cada millón de dólares generado (tCO2/M$us).
“Lamentablemente el indicador ha subido de 500 a 800 y eso nos coloca como el país que alcanza la mayor cantidad de emisiones en el sector energético por cada unidad de PIB que genera”, explica Guzmán.
En el otro extremo se encuentra Colombia. La intensidad de emisiones en ese país se redujo a razón de -2,1%/año y alcanzó, en 2014, un valor de 213 tCO2/M$us, “muy por debajo del valor regional”.
En palabras del investigador, “cada dólar de PIB en el sector energético boliviano es el dólar más contaminante de la región, aunque nuestro país en masa sea el menor”.
Por otra parte, las emisiones regionales en la generación de electricidad se acrecentaron en diez años (2004 a 2014) de aproximadamente 140 a 200 kilogramos de CO2 por cada megavatio-hora generado. En el caso de Bolivia, que estaba en la media de la región, las emisiones han crecido considerablemente, y ahora bordean los 400 kilos de CO2 por megavatio de generación.
Y en cuanto a las emisiones específicas en transporte, se registra que la región promedia 1.300 tCO2/M$us, mientras que para Bolivia esa cifra se triplica alcanzando a 3.750 tCO2/M$us.
Asimismo, el comportamiento ambiental de la producción industrial muestra que la región evolucionó de manera desfavorable llegando a 413 toneladas de CO2 por cada millón de dólares, y en Bolivia la intensidad de emisiones casi duplica la regional (707 toneladas de CO2 por cada millón de dólares).
Y es que Bolivia, entre los años 2000 y 2014, la intensidad de emisiones en el sector industrial creció en 2,1% entre esos años. En contraposición, en el mismo periodo de tiempo, el indicador en Colombia decreció en -4,22%.
Todo esto “quiere decir que la industria boliviana contamina dos veces más que toda la región por cada unidad de PIB que genera”, sentencia el investigador.

Bolivia fosilizada
Según la investigación, para el año 2000, el 84% de la producción boliviana de energía era de origen fósil (petróleo y gas), y hoy en día es del 94,6%, con lo que “Bolivia se ha convertido en uno de los países de mayor producción fósil de Latinoamérica”, solamente superado por Venezuela que llega a 95,3%.
La porción renovable está constituida por biomasa (4%), cuyo principal componente es la leña para la cocción de alimentos en el área rural. “Algo menos del 1% corresponde a hidroenergía de alta montaña, mientras que las denominadas alternativas participan marginalmente con menos del 0,5% del total de producción primaria”, advierte el experto.