“Ciudades competitivas” para generar empleo y riqueza

Escrito por  ALEJANDRO ZEGADA/EL PAÍS eN Mar 25, 2018

Una seguidilla de estudios realizados por el Grupo Banco Mundial (BM) en distintas ciudades del mundo, coinciden en que la tarea de los alcaldes y los dirigentes municipales ya no se limita a proporcionar servicios urbanos eficientes a sus ciudadanos; la creación de empleo “está a la vanguardia de los desafíos de desarrollo económico a nivel mundial”.

Al respecto, Sameh Wahba, Director Global para el Desarrollo Urbano y Territorial, Gestión de Riesgos de Desastre y Resiliencia, del BM, afirma que “las ciudades necesitan generar empleos y oportunidades para sus ciudadanos y medios para recaudar ingresos fiscales que les sirvan para financiar proyectos que satisfagan la creciente demanda de servicios básicos de la población”.
Uno de los recientes informes del Grupo Banco Mundial busca analizar justamente qué hace a una ciudad competitiva y cómo más ciudades han hecho crecer sus economías.
Este estudio señala que, sólo en 2012, se hubieran podido crear 19 millones de nuevos puestos de trabajo en el mundo, si cada ciudad promedio hubiera tenido un desempeño similar a las ciudades más competitivas.
El sector privado representa alrededor del 75 % de los puestos de trabajo que se crean en las ciudades de todo el mundo. Debido a esto, “las autoridades municipales necesitan saber cómo atraer, retener y ampliar el sector privado”.

Características de una ciudad competitiva
Tras analizar datos del periodo comprendido entre 2005 y 2012, los autores del informe del BM encontraron algunas características comunes en las ciudades más competitivas.
La primera es que exhiben un crecimiento económico acelerado. “En el 10 % superior de las ciudades más competitivas, el producto interno bruto (PIB) per cápita anual aumentó un 13,5 %, en comparación con un 4,7 % en una ciudad promedio”.
Un aumento del empleo a ritmo “excepcional” es la segunda característica. Los expertos encontraron que en el 10% superior de las ciudades más competitivas, la tasa de empleo anual creció un 9,2%, mientras que en el restante 90 %, el porcentaje llegó solo a un 1,9 %.
La tercera clave es el incremento de los ingresos y la productividad: En el 10% superior de las ciudades más competitivas, el ingreso promedio disponible de los hogares aumentó un 9,8 % al año.
“Son imanes que atraen la inversión extranjera directa (IED). El 5 % superior de las ciudades más competitivas obtuvo la misma cantidad de IED que todo el 95 % inferior”, agregan.

Los caminos a seguir
Los expertos encontraron que las ciudades no siempre transforman sus economías para llegar a ser competitivas. “Con frecuencia, simplemente mejoran lo que ya hacen. Las ciudades competitivas han encontrado productos y mercados nicho en bienes y servicios comerciables, más que en la venta al por menor o en los servicios públicos”.
Así, para estimular el crecimiento económico, “las ciudades exitosas se enfocan en tres fuentes de crecimiento: expandir las empresas existentes, crear empresas nuevas y atraer inversionistas”, agregan.
Para ello son clave las políticas y los instrumentos normativos utilizados, adaptándolos dentro de cada área a las circunstancias locales, la economía política, las oportunidades económicas y las necesidades de las empresas.
En este sentido, sus intervenciones “se concentran en instituciones y reglamentaciones, infraestructura y tierras, habilidades e innovación, y respaldo y financiamiento para las empresas. Y enfocan estos instrumentos normativos en la creación de un clima favorable para los negocios y en la orientación de las iniciativas de desarrollo económico proactivas hacia determinados sectores”.
Al respecto, los estudios encontraron 4 prácticas comunes en las ciudades competitivas. Primero, siempre se consultó a los dirigentes de las empresas sobre sus necesidades y sobre las restricciones que encontraban en sus operaciones. Segundo, se realizaron inversiones en infraestructura en colaboración con las empresas y las industrias a las que pretendían brindar servicios
Tercero, se diseñaron iniciativas relacionadas con las habilidades en asociación con empresas, para garantizar que los planes de estudio permitieran abordar sus necesidades prácticas. Y cuarto, se respaldó a las industrias en los aspectos en los que presentaban un potencial comercial real, mediante iniciativas colectivas con el sector privado en lugar de hacerlo únicamente mediante el sector público.

La forma de hacerlo
Para el BM, los procesos mismos “tienen una enorme importancia”. Y es que las ciudades más competitivas se distinguen no solo por sus opciones de medidas normativas o reformas sino también por la manera de proceder desde el principio.
“Las ciudades eligen una estrategia de desarrollo económico, ajustan sus presupuestos, solucionan problemas durante la fase de implementación, y movilizan suficiente personal y ponen especial atención a la calidad de la ejecución. También, involucran a otros niveles del Gobierno y asociados del sector privado para generar mayores resultados”, agrega. Para obtener éxito también es necesario crear coaliciones y tener iniciativa. Según el BM, “en todos los casos de estudio exitosos examinados, las alianzas en favor del crecimiento entre partes interesadas de los sectores público y privado en el área del desarrollo económico fueron tomadas en consideración. Y en los casos en que las ciudades no tenían la capacidad de autofinanciarse, estas aprovecharon los recursos de los vecinos y otros niveles del Gobierno”.