Para Luis Oro Tapia, politólogo y docente en la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Central de Chile, el neoliberalismo “es la negación del liberalismo. O, quizá, sería más prudente decir que el neoliberalismo es, simplemente, el liberalismo desvirtuado y masificado”.

Era el año 1904, y Lizzie Magie –una mujer estadounidense, artista, escritora, feminista e inventora- quería crear un juego de mesa que funcione como crítica contra la desigualdad de riqueza que veía creciendo a su alrededor.

Considerado por muchos como “el tótem más importante de los economistas heterodoxos”, Anwar Shaikh, profesor de economía la New School University de Nueva York, piensa que lo peor de la crisis todavía está por llegar, aunque prefiere ser cauto sobre el cuándo y el cómo.

Los problemas que atraviesa la economía mundial son síntoma de que “ha llegado el momento de declarar muerto a su principio guía: la metáfora de la mano invisible.

En un reciente estudio, el Comité para la Abolición de la Deuda Ilegítima del Tercer Mundo (CADTM), con sede en Bélgica, afirma que la combinación de endeudamiento y la adopción del libre comercio “constituyó el factor fundamental de la nueva subordinación de América Latina a partir del siglo XIX”.

El vicepresidente Álvaro García Linera señaló que el neoliberalismo globalizador llegó a su fin y paralelamente previó la consolidación del socialismo comunitario en Bolivia.