Sábado, 21 Octubre 2017

Hasta el gorro de la autonomía

Escrito por  Miguel V. de Torres/La Mano del Moto Feb 12, 2017

Ahora Cabildo. La transición del Chaco provincia al Chaco Región Autónoma está resultando tan traumática que los propios y los ajenos empiezan a cuestionarse si la historia tiene final o si el autogobierno va a convertirse en El Dorado y la búsqueda el eterno motivo.

Siempre habrá “culpables” que impidan el desarrollo del Chaco, y más vale que quienes han construido su discurso como antagonistas al centralismo encuentren otro entretenimiento pronto o jamás se conseguirá que materialicemos una idea.
En 2009 el 85 por ciento de la población apostó por la Autonomía Regional. En 2016 más del 60, aunque tomando como referencia el padrón, el aprobado estaba en duda. Hoy se discute si empezar a implementar la autonomía ya o en 2020, y de momento la vía elegida incluye un dedazo desde La Paz…
El hartazgo político en el Chaco ha alcanzado cotas insospechadas. La crisis afecta a la inmensa mayoría de la población mientras que los representantes pelean asientos sin tener muy claro el destino. Todos los chaqueños comerciantes sufren por la falta de circulante, que ha venido a empeorar una situación ya crítica por la caída argentina. El otro gran sector, el que vive del campo también ha sufrido en 2016 al tratarse de un año especialmente seco, en el que las carencias han vuelto a hacer estragos. Un tercer bloque, el que vive de la función pública, también ha visto cómo sus empleos tambaleaban, se precarizaban y básicamente acababan siendo peores.
La Autonomía Regional corre un serio riesgo de provocar una desafección política sin precedentes y que en estos tiempos de disrupciones y populismos acaben llevándose por delante lo andado.
El temor parece ser que el Estatuto aprobado difícilmente resolverá los problemas y necesidades de los chaqueños, algo que los asambleístas ya sabían, así como los subgobernadores, herederos de quienes entre cuatro paredes ajustaron el texto para blindar su poder en la sección y su quince por ciento.
Cada proyecto de ámbito regional que se quiera implementar va a costar un sacrificio y una pelea entre los tres ejecutivos. El Estatuto no contempla otra cosa para los proyectos regionales, como el Hospital de Tercer nivel o una solución integral al problema del agua. Lo contrario es hacer tres hospitales y tres soluciones integrales.
El Estatuto contempla una Máxima Autoridad Ejecutiva electa con el voto de todos los chaqueños, un Ejecutivo de Desarrollo de Caraparí, electo por los chaqueños de Caraparí y un Ejecutivo de Desarrollo de Villa Montes, electo con el voto de los chaqueños de Villa Montes. Es decir, se da por hecho que la MAE siempre será de Yacuiba. Y sin embargo, la Asamblea Regional, se ha aprobado una Ley a medida para ser ellos, quien luego de que La Paz homologue a los actuales subgobernadores de la Autonomía Departamental como Ejecutivos de la Autonomía Regional, determinen quien sea la MAE. Un absurdo que solo entiende el vicepresidente Mario Aldana en su cabeza, que con mucho interés precisó ese término.
Históricamente las luchas políticas se han resuelto de dos maneras. Descartada la primera por el perfil pacifista de la Constitución boliviana, solo queda acudir a las ánforas para que aquellos que quieran tomar las riendas de la Autonomía Regional expliquen cómo lo van a hacer y para qué. El resto es alargar el victimismo.

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