Domingo, 22 Octubre 2017

El POA, el MAS Tarija y sus Corleones

Escrito por  Miguel V. de Torres/La Mano del Moto Sep 17, 2017

El MAS Tarija se frota las manos. O el nuevo MAS Tarija se frota las manos. O lo que queda del MAS Tarija en su enésima reinvención se frota las manos. O los que están trazando la estrategia del MAS Tarija para favorecer a terceros se frota las manos.

El Instrumento Político que había empezado un lento proceso de descomposición se ha visto superado por la rápida difuminación de sus contrincantes políticos. Una agonía entre trincheras frente a la violencia de una bomba nuclear. Unidad Departamental Autonomista (UD-A), si alguna vez existió, es cosa del pasado y los diferentes sectores involucrados, o más bien actores, que son muchos, se han declarado la guerra a muerte.
La mayoría de los aliados que en algún momento se integraron en el Movimiento Al Socialismo también han empezado una huida progresiva, quizá más ordenada y menos virulenta que la de UD-A, pero eso sí,  hacia cualquier lugar. Incluso las matrices están en problemas. En Tarija la situación es todavía más acuciante. Desde el encarcelamiento de Julia Ramos, que ha aniquilado en la práctica el peso político de las Bartolinas en el departamento, apenas quedan “guardianes de la ortodoxia del proceso” y todo ha pasado a ser una suerte de negociado entre invitados, advenedizos, conversos y algún que otro campesino con ojotas o pollera que trata de alzar la voz.
El MAS Tarija no tiene líder natural que conecte con las bases y menos que aglutine al partido. La presidenta de la Asamblea Sara Armella podía haber sido, pero ha decidido que no y ha preferido mantenerse en silencio para respetar los negocios de sus teóricos nuevos amigos. El subgobernador de O´Connor Walter Ferrufino ha traspasado algunas fronteras que lo alejan de esa posibilidad. El movimiento campesino ha sido perforado por todas las organizaciones políticas (en el último Congreso apenas ha faltado candidato de Unidad Nacional), la Central Obrera, los gremiales, los colonizadores interculturales… incluso los dirigentes de los barrios periurbanos, toda la vida conocidos como asentamientos, han perdido la fe en el proceso en Tarija.
La falta de liderazgo en el Movimiento Al Socialismo ha dejado huérfana la tarea de oposición que en su momento ejercieron Luis Alfaro, la propia Julia Ramos o el profesor Eulalio Sánchez. Ahora, todo el espacio libre lo ocupan voceros rebotados de la propia alianza del Gobernador Adrián Oliva que han sabido encontrar los puntos débiles con los que minar la gestión.
Hasta el momento el MAS de los invitados había aguantado el tipo dándole algunos galones a algunos personajes como el alcalde de El Valle y jefe de la Asociación de Municipios de Tarija, Álvaro Ruíz, converso confeso de Camino al Cambio y con altas ambiciones políticas o al diputado Ignacio Soruco, también converso, que se esfuerza por hacer inteligible la propuesta del Gobierno Nacional para Tarija, que de momento se reduce a una carretera chuta y algunas promesas sin fecha como la planta de tratamiento. También quiso ocupar espacio con el último candidato Pablo Canedo a quien colocó como jefe de la Oficina Técnica del Pilcomayo para darle roce popular. Todos ellos contaron con el apoyo del fabuloso operativo mediático auspiciado por el Ministerio de Comunicación que llevaron la aprobación de Evo Morales en Tarija al 19 por ciento, un índice nunca antes visto.
Ruíz parece haber arriado velas luego del estrepitoso fracaso de su Ley del 8 por ciento, perdida en algún cajón de la Asamblea Legislativa y el desafecto que le han mostrado algunos pesos pesados; Soruco se ha concentrado en la clase alta dejando huérfana a la clase popular que ya ni siquiera tiene a Evo Morales que los visite de tanto en tanto y Canedo optó por el exilio en el Consulado de Washington como paso previo a su reinserción social en el post – evismo, que se ha acelerado según han demostrado las fotitos difundidas por las redes en las que comparte fiesta con personajes como el fugado ex gobernador Mario Cossío.
Casualidad o no, en la labor de oposición y desgaste de la Gobernación han contribuido en todo este tiempo el asambleísta de Camino al Cambio Luis Pedraza, hoy también más moderado y el subgobernador Johnny Torres, siempre misterioso en sus estrategias y ambiciones reales.
En las últimas semanas se han subido al carro los hombres más cercanos del alcalde Óscar Montes, como el senador Víctor Hugo Zamora que aprovechó la polémica de las regalías impagadas para cargar contra la secretaría y el Gobernador en su labor de fiscalización, y que hasta el momento se habían concentrado en sacudir al alcalde Rodrigo Paz.
El nexo entre Ruíz, Soruco, Canedo, Torres, Montes y Zamora, apuntan todos los analistas, es Milcíades Peñaloza, el empresario millonario que fascinó a Evo Morales y que le dio la seguridad gerencial necesaria al presidente tras el fracaso de la gestión de Lino Condori para manejar Tarija. Peñaloza fue designado primer senador y junto a otros de los que aparecieron en aquella polémica lista de 2014 en la que Morales se despegó de sus bases, como Francisco Navajas, siguen manejando el poder real que le queda en Tarija al MAS y sobre todo, definiendo la estrategia. Peñaloza fue un activo dirigente del ADN de Bánzer, pero no es ni el primero ni el último converso en el utilitario MAS Tarija.
La irrupción del asambleísta Mauricio Lea Plaza en la discusión del Plan Operativo Anual ha sorprendido al MAS y al propio Milcíades Peñaloza. La virulencia con la que se empleó en las críticas hacia la Gobernación no parecen ser proporcionales al proyecto final del POA que bajo su tutela la Asamblea aprobó. Lea Plaza apoyó con vehemencia el reparto de la canasta alimentaria por parte de los subgobernadores frente al criterio de racionalidad presupuestaria esgrimido en otras ocasiones e incluyó tres programas que apenas suman un millón de bolivianos (cáncer, VIH y ferias) además de eliminar el programa de Fortalecimiento Institucional. Si hay alguien que conoce la verdadera utilidad de ese programa en Tarija es Mauricio Lea Plaza.
La Gobernación, como era de esperar, lo ha sindicado de traidor y afín al Movimiento Al Socialismo, que en Tarija se sigue utilizando como si se tratara de una mala palabra. Lea Plaza, por supuesto, ha negado cualquier pacto con el MAS y ha reiterado su compromiso con Tarija.
En su momento Lea Plaza, Torres, Montes y el propio Oliva junto a otros representantes de la oposición disgregada se sentaron en una mesa para definir un candidato a la Gobernación. Cada uno expresó sus gustos y condiciones y el único que mantuvo su aspiración hasta el final fue Oliva. Hoy es Gobernador.
Todo pasa por 2019, el grupo que se viene organizando bajo la tutela de Peñaloza parecería estar preparando el post evismo calculando incluso catástrofe del partido, pero no puede levantar la mano todavía. El cálculo es arriesgado: una desaparición de partido en las subnacionales dejando algunos rastros que permitirían mover la masa de votantes del MAS, aproximadamente 30 por ciento, junto a descontentos de Oliva hacia una nueva opción sin propuesta ideológica.
El movimiento de Lea Plaza ha podido sorprender incluso a Peñaloza, efectivo y a la yugular, y con gran cobertura mediática, gastando ni la décima parte de lo que se facturan entre amigos. Para la Gobernación hay connivencia, para Lea Plaza alternativa comprometida. Lo cierto es que para que los réditos dejen de ir al MAS, Lea Plaza y los suyos tienen que presentar un candidato. Alguien que se presente como alternativa. Lo contrario es jugar para una alternativa difusa pero bien conocida. ¿Acaso cree Lea Plaza que Montes, Torres o cualquier otro habrían actuado o actuarán de manera diferente a la que ejerce el poder Oliva?

El Chaco y las ansias de confrontar

Las autoridades del Chaco no atraviesan su mejor momento. Por aquello de que la mayoría son amigos del Gobierno no pueden apelar a la crisis para explicar su falta de acción, y mientras pasan los meses las sombras de los precedentes empiezan a crecer sobre sus espaldas. Lo saben Ramiro Vallejos, alcalde de Yacuiba y José Quecaña, hoy Máxima Autoridad Ejecutiva Transitoria del Chaco, que sienten la presencia de Carlos Brú en cada rincón y sobre todo, tras cada fracaso. Lo sabe también Robert Ruíz, que prometía mucho y se fue quedando en el molde conforme pasan los meses bajo la atenta mirada de Rubén Vaca.
La suerte de ambos es diferente, mientras a Carlos Brú le han dado galones para seguir dirigiendo el MAS en el Chaco, algo que ha sorprendido a propios y extraños, Rubén Vaca sigue con la mosca detrás de la oreja, sospechando que alguien hizo algo que le voló la reelección como subgobernador en Villa Montes.
Sea Quecaña, sea Brú, alguien debía haber explicado por qué el presupuesto de la Autonomía Regional se iba a hacer solo con recursos de las regalías y no del Impuesto Directo de Hidrocarburos (IDH), que había vuelto a consignarse en las cuentas de la Gobernación de Tarija, pero prefirieron obviarlo.
Solo mucho después, cuando el POA ya estaba aprobado en la Asamblea Regional, a alguien se le ocurrió preguntar qué había pasado con el IDH. El alcalde Vallejos fue el primero en disparar asumiendo una “confiscación” por parte de la Gobernación de esos recursos, un argumento inverosímil, pues es el Ministerio de Economía quien asigna techos y capítulos.
Tanto se ha enredado el asunto que la Asamblea Departamental ha acabado aprobando un presupuesto con un artículo en el que prohíbe expresamente al Gobernador gastar recursos en el Chaco, a pesar de que los recursos del IDH están en las cuentas de la Gobernación.
La presidenta del Comité Cívico de Yacuiba fue contundente al criticar a las autoridades y pedir responsabilidades al Ministerio de Economía por la disposición. Las mentes sanas atribuyen el problema a un error; las mentes más retorcidas, una vez conocida la disposición de la Asamblea, advierten cierta estrategia de confrontación.
El Chaco va a reclamar su IDH, el Gobernador no va a poder gastarlo por disposición de la Asamblea, es decir, temor a un incumplimiento de deberes y el Gobierno dirá que ahí está y que es simple, solo tiene que gastarlo.
Salvo que se encuentre una fórmula adecuada y rápida, la confrontación está servida ¿A quién le conviene más?