¿Dónde está Gilbert Muñoz?

Escrito por  Jesús Cantín/La Mano del Moto Ene 21, 2018

Cuatro días después del nombramiento, los juristas políticos de este departamento todavía no se ponen de acuerdo si lo de Gilbert Muñoz ha sido un ascenso o una codena, si es un asiento en el puesto de mando o un castigo a los leones. Posiblemente sea un ticket para el purgatorio. El nuevo cargo de Fiscal Superior que desde el jueves ocupa quien fuera el más joven de los Fiscales Departamentales tiene mucho de marketing, pero sobre todo, de operación política.

Desde la propia denominación, Fiscal Superior, da lugar a interpretaciones. Que se posesione a la vez que tres fiscales departamentales, cuando aparentemente era un cargo menor en Sucre, también deja claro que si acaso era irrelevante hasta la fecha, desde ahora lo va a dejar de ser y quien se va a encargar de ello es precisamente Gilbert Muñoz, un jurista pegado a una cámara de televisión.
Nadie hasta la fecha ha podido demostrar que Gilbert Muñoz trabaje al dictado del Movimiento Al Socialismo más allá de que el cargo de Fiscal General, quien a su vez nombra a los departamentales, es nombrado por el Gobierno. Ahora bien, la coincidencia de intereses y prioridades con los objetivos estratégicos del MAS han sido tan evidentes que resulta difícil hablar de imparcialidad de los Fiscales.
Muñoz se hizo famoso por perseguir hasta Paraguay al Gobernador electo en 2010 Mario Cossío cuando era Fiscal del Programa Integral Anticorrupción. Muñoz firmó la acusación formal del caso Imbolsur, aquella que pretendía culpar a Mario Cossío de no haber renovado una boleta de garantía. Esa acusación y los artículos de la Ley Marco de Autonomías redactados a la medida sirvieron para que la Asamblea Departamental de mayoría masista firmara la suspensión de Cossío, que huyó a Paraguay donde asumió el rol de mártir. Unos años después los artículos de la Ley Marco resultaron inconstitucionales. Otros años después, Cossío fue absuelto del caso Imbolsur. Pero Muñoz, sigue ascendiendo.
Muñoz no es un Fiscal especialmente metódico ni pulcro, es más bien intenso que sigue su instinto y con un olfato especial para identificar los asuntos políticos que requieren de atención. Eso no ha evitado que Muñoz haya estado en la tormenta de grandes casos de robos y asaltos con delincuentes de lo más común. El caso Secuestro y el caso Panoso, del que dan cuenta las hemerotecas, son de esos.
Con todo su especialidad son los juicios políticos. Bien políticos. Muñoz ha gestionado unas 50 denuncias contra el Gobernador Interino Lino Condori sin que llegaran a buen puerto. Los juicios que enfrenta Condori son o anteriores o de tal dimensión que resulta difícil de disimular, como el de la contratación de Vial Copacabana para hacer la carretera de su pueblo sin que tuviera el mínimo de experiencia exigida.
Muñoz recién empezaba a hacer el marcaje al Gobernador Adrián Oliva luego de dos años y medio de gestión en el que el Gobernador y su equipo han tenido pocos recursos que manejar pero en el que han logrado abrirse el espacio político suficiente para consolidarse. La forma en la que Muñoz anunció que se pediría la prisión provisional para Adrián Oliva en el caso de la utilización del cemento asfáltico de otra vía para la Santa Ana Yesera por el cual fue aprehendido espectacularmente el director del Sedeca Omar Molina da cuenta de su modus operandi. Oliva es responsable de poco más que haber nombrado a Molina, pero igual.
Pero si algo deja pendiente Gilbert Muñoz y todo apunta a que ha sido el caso que le ha costado la remoción, es el ajuste de cuentas con Óscar Montes, el ex alcalde de Tarija, cien veces cortejado por Evo Morales que finalmente cometió la osadía de tratar de liderar el frente opositor para luego bajarse a última hora ante el primer empuje. Muñoz suma a la disciplina asuntos personales de relación tanto con Montes como con su esposa Ruth Ponce.
Cuentan algunos de sus ex colaboradores, y dudan en el tiempo verbal a utilizar, que nada le hubiera gustado más a Muñoz que demostrar la corrupción de Óscar Montes. Otros en futuro. La indisimulada forma en la que Montes ha reverdecido la amistad con Milcíades Peñaloza, el otro poder en las sombras del MAS en Tarija, quien sabe con qué promesas, derivó en un pulso de alto nivel con Héctor Arce Zaconeta, Ramiro Guerrero, Carlos Romero y algún otro de los pesos pesados involucrado.
Temporalmente, Gilbert Muñoz se aleja del caso con el dossier de las 32 propiedades de la familia Montes Ponce en el bolsillo. Desde donde sea que esté, seguro, esperará el mínimo error para recordar donde está.
Y de lo de Cristian Mariscal ya…