“No hay voluntad política anticorrupción en Brasil”

Escrito por  SAO PAULO / AGENCIAS Jul 31, 2017

El juez federal brasileño Sergio Moro, el hombre detrás del mayor caso de corrupción de la historia de Brasil, dijo que la clase dirigente sigue teniendo poco interés en combatir la corrupción pese a la crisis económica y política que esta práctica ha causado al país.

En una de sus escasas entrevistas a los medios y la primera desde la condena del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Moro dijo a un grupo de diarios latinoamericanos que los políticos no creen que sea una labor que deban tener en cuenta.
“Por desgracia, echo en falta una actitud más vigorosa de las autoridades brasileñas en relación al problema de la corrupción”, dijo en la entrevista, que fue publicada en parte el domingo por el periódico Folha de S.Paulo.
“Existe la impresión de que combatir la corrupción es solo una tarea de policía, fiscales y jueces”, comentó Moro, el juez que supervisa la investigación denominada “Lavado de Autos”, que ha llevado a la cárcel a decenas de políticos y empresarios de la élite brasileña.
A mediados de mes, Moro sentenció a Lula a casi 10 años de cárcel por aceptar 3,7 millones de reales (1,2 millones de dólares) en sobornos de la firma de ingeniería OAS SA, que fueron destinados a la remodelación de un departamento en la playa para el ex mandatario a cambio de ayuda para ganar contratos de la estatal Petrobras SA.
El dictamen significó un duro revés para uno de los políticos más populares de Brasil, que busca volver a disputar la presidencia del país. El ex presidente debe enfrentarse aún a cuatro juicios más por corrupción.
El presidente actual, Michel Temer, también está acusado de haber aceptado sobornos de la cárnica JBS para facilitar los negocios de la firma en el país. El Congreso votará esta semana si permite que sea enviada al Supremo Tribunal Federal una acusación en su contra.
En la entrevista, Moro respondió a las críticas del juez del Supremo Gilmar Mendes por algunos de los métodos usados en sus investigaciones, como las órdenes de cárcel antes de celebrarse los juicios.
“Los jueces tienen diferentes puntos de vista. No hay leyes extraordinarias en los casos juzgados aquí. Pero para interrumpir el ciclo del delito en el ‘Lavado de Autos’, eran necesarias algunas medidas drásticas”, señaló.

Ocupación militar de Río
La ocupación militar de Río de Janeiro ordenada por el presidente Michel Temer es apenas el ensayo de una práctica que pudiera extenderse a otros estados brasileños, alertó hoy el politólogo Jorge Rubem Folena de Oliveira.
Una vez más, como en 1964, los militares pudieran ser manipulados para instaurar un estado de excepción contra el pueblo brasileño, sostuvo de Oliveira y subrayó que ‘Temer y sus socios no entregarán fácilmente el poder’ que usurparon el pasado año mediante un golpe muy costoso para la incipiente democracia brasileña.
Tomando en cuenta la manipulación política con vistas al recrudecimiento del estado de excepción, mediante la utilización de las fuerzas militares, puede pensarse que la realización de las elecciones en 2018 es hoy una incógnita, advirtió.
El también abogado denunció que el decreto emitido por Temer autorizando el despliegue de 10 mil militares en Río de Janeiro contradice la Constitución y la ley de empleo de las Fuerzas Armadas. Para ser autorizada la implementación de la Garantía de la Ley y el Orden (GLO) el gobernador del Estado, Luiz Fernando Pezão, debió declarar formalmente, por decreto, que las fuerzas de seguridad de Río de Janeiro son incapaces de combatir el aumento de la violencia allí, lo cual no ocurrió, dijo.
La GLO -remarcó- está siendo utilizada de forma indebida por el gobierno federal, como viene denunciando el Comandante del Ejército (general Eduardo Villas Boas), ‘pues no es papel constitucional de las Fuerzas Armadas servir de guardia pretoriana de gobiernos impopulares, ni de policía’.