Gobierno adeuda un año por los servicios de hemodiálisis

Escrito por  REDACCIÓN CENTRAL/EL PAÍS EN Ene 19, 2018

El Servicio Departamental de Salud (Sedes) hizo conocer que el Gobierno Nacional adeuda un año por el servicio de diálisis que realizan los municipios, aspecto que dificulta la atención de pacientes. Los recursos corresponden a la Ley Nº 475 de 30 de diciembre de 2013.

La responsable del Unidad de Enfermedades no Trasmisibles, Elena Orihuela, sostuvo que la última cancelación que hizo el Gobierno, fue en enero del año 2017, por eso no se tiene recursos para las máquinas ni para el personal que atiende a los pacientes. La demanda de pacientes que requieren hemodiálisis crecer pero no se tiene recursos para abrir más turnos de atención.
Por cada diálisis el Gobierno cancela 600 bolivianos, cada paciente necesita realizarse tres veces a la semana. En todo el departamento existen alrededor de 190 personas que dependen de esas máquinas.
Orihuela sostuvo que las máquinas de hemodiálisis no son suficientes, al menos en el hospital Regional San Juan de Dios (HRSJD), que por ser de tercer nivel siempre está saturado. En San Andrés no se tiene problemas, pero el Municipio no quiere recibir más pacientes, el denominador común es la falta de recursos económicos.
En Yacuiba, por ese mismo problema no se puede abrir un segundo turno, atienden un solo turno, se benefician 22 pacientes.
“Hay una máquina que está averiada hace un mes en el hospital San Juan de Dios-comentó Orihuela- lamentablemente en Tarija no hay un equipo técnico para que pueda arreglarla, se está contratando a uno de Santa Cruz, pero todavía no llegó”.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la enfermedad renal crónica afecta a cerca del 10 por ciento de la población mundial. Se puede prevenir pero no tiene cura, suele ser progresiva, silenciosa y no presentar síntomas hasta etapas avanzadas, cuando las soluciones, la diálisis y el trasplante de riñón, ya son altamente invasivas y costosas.
Muchos países carecen de recursos suficientes para adquirir los equipos necesarios o cubrir estos tratamientos para todas las personas que los necesitan. La cantidad de especialistas disponibles también resultan insuficientes.