Sobria ch’alla en Palacio debido a las inundaciones

Escrito por  ABI Y ANF Feb 10, 2018

El presidente Evo Morales participó el viernes por la tarde en la ch’alla del Palacio de Gobierno, donde ofreció una ofrenda para agradecer a la Pachamama por los bienes materiales y espirituales concedidos a los bolivianos, a tiempo de pedir prosperidad para el país.

En el marco de las fiestas de Carnaval, el pueblo ch’alla en las urbes sus bienes materiales como sus viviendas, casas y autos, además de sus negocios, mientras que en el campo los comunarios cumplen con el ritual ch’allando sus terrenos y cultivos, también adornan a sus animales con lanas de colores.
“Si hablamos de Bolivia, esperamos un mejor crecimiento económico. Si es para la familia, que el próximo año estemos ch’allando nuevo bienes”, dijo Morales.
En el Palacio de Gobierno ese ritual ancestral se desarrolló de forma breve y sobria, y contó con la presencia de las principales autoridades del órgano Ejecutivo y Legislativos, entre otros.
En años anteriores los funcionarios de los diferentes ministerios de Estado organizaron comparsas y bailaron alrededor de la Plaza Murillo al compás de música de todas las regiones del país.
Este año “lamentablemente ha habido problemas climáticos, felizmente no en todos ni en la mayoría de los municipios, sino en pocos. Duele mucho que algunas familias quedaron sin casa, tenemos algunas hermanas y hermanos desaparecidos”, indicó el Primer Mandatario.
Más temprano, Morales participó en las ch’alla del Hangar Presidencial en la ciudad de El Alto y de la Casa Grande del Pueblo, ubicada detrás del Palacio de Gobierno y que está en construcción.
La tradición de la ch’alla en martes de carnaval ha ido en aumento en todo el país, la mayoría de la población ahora realiza esta práctica andina para agradecer y pedir abundancia a la Pachamama (Madre Tierra), como casas, vehículos, negocios, trabajo y salud.
Desde las primeras horas del día, las personas festejan esta fecha con el adornado de sus viviendas con globos, banderines, serpentinas, además de poner en cada esquina de los inmuebles pétalos de flores, con nueces pintadas de color dorado y plateado, frutas picadas y confites, acompañados del tradicional alcohol, vino y cerveza. Por último hacen reventar los cohetillos, que según las costumbres, sirven para ahuyentar a los malos espíritus.
De acuerdo con las tradiciones, el alcohol se utiliza para dar de beber a la Pachamama y para que reciba las ofrendas. Las nueces doradas representan el oro que está en sus entrañas. El brillo de las lentejuelas representa el dinero con el que queremos que nos bendiga. El oro falso –azúcar teñida de dorado– es el brillo de la tierra, los confites y las frutas que le damos representarían su dulzura. Casas, vehículos y otros bienes también son adornados con coloridas serpentinas, globos y banderines. Los confites, también de colores, son mezclados con flores y frutas picadas para hacer la ofrenda a la Madre Tierra.
También se acostumbra a ofrendar ‘mesas’ de ritual andino (sahumerio) con diversos elementos y simbología, pero sobre todo con mucha fe para la Pachamama, consistente en adornar con dulces, incienso, lanas, hojas de coca, plantas disecadas y objetos que representan a la salud, dinero, trabajo y bienestar. Estas ‘mesas’, una vez preparadas, se las incinera como alimento para que la Madre Tierra traiga bendiciones y prosperidad a las familias.