Deuda con China, ¿son cientos de millones o miles de millones?

Feb 24, 2018

La confusión se desató la semana pasada, cuando el embajador de China en Bolivia, Liang Yu, informó a la prensa que la cooperación de su país a Bolivia, para el 2018, es mayor a los siete mil millones de dólares, principalmente invertidos en la construcción de carreteras, plantas industriales de azúcar, potasio y litio.

“Estamos realizando por contrato, muchos proyectos de construcción de carreteras y el monto total ha sobrepasado los siete mil millones de dólares, cubriendo todo, carreteras, construcción de plantas de azúcar, Potasio, Litio”, fueron las palabras de Liang Yu.
La revelación hecha por el embajador chino, de ser cierta, contradice el informe de la deuda externa del Banco Central de Bolivia (BCB), al 30 de junio de 2017 (el último disponible), en el que se detalla que la deuda con China alcanzaba los 603,9 millones de dólares, hasta esa fecha, equivalente al 6,9% del total de la deuda externa, que era de 8.718,5 millones de dólares.
Según el mismo informe del BCB, el monto total de la deuda externa equivale al 23,7% del PIB, “lo que muestra un alto grado de sostenibilidad de la deuda y margen para nuevo endeudamiento”, lo que coincide con organismos internacionales como la CAF, que recomiendan que la deuda externa no supere el umbral del 40% del PIB, un techo manejado también por el propio BCB.
Sin embargo, de confirmarse la declaración de Liang Yu, prácticamente se estaría duplicando la deuda externa total, llegando casi al 16% de un PIB que se estima rondaba los 37 mil millones de dólares en 2017, y se estaría superando el umbral del 40% (más del 42%), una línea roja que no se había sobrepasado hasta el momento durante el gobierno de Evo Morales.
Por ahora, las autoridades no han salido a aclarar la veracidad o la imprecisión contenida en las declaraciones del embajador chino. Sin embargo, vale la pena recordar que a finales de 2015 e inicios de 2016, autoridades del gobierno boliviano anunciaron nuevas negociaciones para la contratación de más deuda con China, bajo una especie de programa marco, por un total de hasta 7.500 millones de dólares.
Según comentaron las autoridades en aquel momento, el citado crédito chino tendría que desembocar en 11 créditos, para 11 proyectos específicos, cada uno con sus propias condiciones financieras (concesionales y no concesionales), condicionalidades, cronograma de desembolsos, sujetos a negociación bilateral, y a la firma de contratos individuales.
De ser así, la deuda externa no se incrementaría en 7.500 millones de dólares en un solo momento y su contratación dependería de la capacidad de generar y negociar cada uno de los proyectos y de los desembolsos según el avance de la ejecución.
No se supo mayores novedades de esto en los meses posteriores, hasta que el embajador del gigante asiático hizo sus declaraciones a los medios de comunicación días atrás.
Mientras estamos a la espera de alguna confirmación o aclaración de parte de las autoridades nacionales, el anuncio de Liang Yu puede tener sentido en un contexto en que el gobierno boliviano muestra urgencia por mantener niveles altos de inversión pública ante el desplome de los precios petroleros, mineros y gasíferos.
El problema es que la falta de información oportuna, nuevamente le juega la mala pasada al propio gobierno.
En un contexto donde se acumula un déficit fiscal por quinto año consecutivo, subiendo por encima del 8%, reservas internacionales que llegaron a caer por debajo del nivel óptimo cercano de los 10 mil millones de dólares, y un nivel de importaciones elevado, hablar de duplicar la deuda externa es algo sensible.
Si se quiere combatir las especulaciones y la desinformación, la receta más obvia parece ser, simplemente, la de brindar información actualizada y veraz.