Denuncian que De la Barra amenazó de muerte a Patón

Escrito por  ANF Mar 14, 2018

Documentos notariados a los que accedió ANF revelan que René Patón fue amenazado de muerte por el ahora excomandante de la Policía Boliviana, general Abel de la Barra, para que desista de una denuncia que interpuso en contra del exjefe policial por presunto ascenso irregular al grado de general.

“Un día recibo una llamada de un número público y al contestar se identifica como ‘Abel Galo de la Barra Cáceres’, y me dice: ‘escúchame, perejil de mierda, vas a desistir esa mierda porque me estas causando muchos problemas, conozco todos tus pasos, familiares y parientes, con una llamada puedo hacer que le pase algo a cualquiera de ellos, inclusive a vos te tengo cercado, carajo”, señala la declaración notariada del afectado realizada en marzo de 2018.
Patón hizo el documento notarial porque teme por su vida y la de sus familiares y deja establecido que este elemento sirva de prueba por si le pasa algo a él o a su familia.
En el documento relata que un transeúnte le entregó documentación que compromete a De la Barra en presuntas irregularidades en su ascenso al grado de general, y por eso el 27 de abril de 2017 dejó una denuncia en el Ministerio Público contra uniformado, quien entonces era Comandante de la Policía, para que se investigue el caso.
Desde ahí, refiere, recibió constantemente amenazas vía teléfono y de forma directa por gente encubierta con pasamontañas, chalecos antibalas y gafas negras, que además le perseguían a bordo de una moto y le pedían desistir de la denuncia; caso contrario, iba a aparecer muerto en los precipicios del camino a Los Yungas de La Paz.
Patón indica que el general le dio un plazo de 48 horas para que responda a su pedido y tras tanta amenaza y persecución decide desistir de la denuncia esperando que se acabe todo el amedrentamiento contra él y su familia.
Sin embargo, en agosto de 2017 la Fiscalía decide seguir de oficio las investigaciones del caso para establecer si realmente De la Barra usó certificados de felicitación y condecoraciones fraguadas para ascender al grado de general.
La víctima refiere que en esos momentos nuevamente sus perseguidores lo interceptan y le piden que “desaparezca del mapa”, que no se comunique con nadie ni hable del desistimiento de la denuncia ni sobre las amenazas que recibió, mucho menos pronuncie el nombre del general De la Barra.
“En caso que me pase algo a mi persona y a mi familia el único culpable de mi muerte, desaparición física o agresión será este señor Abel Galo de la Barra”, concluye la declaración.