En diciembre de 2017, la economía regional temblaba ante el posible Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la Unión Europea y el Mercosur. Las negociaciones se estancaron, por ahora. Pero la posición proteccionista de los países del norte es contradictoria con el libre comercio que intentan imponer a los del sur.

La confusión se desató la semana pasada, cuando el embajador de China en Bolivia, Liang Yu, informó a la prensa que la cooperación de su país a Bolivia, para el 2018, es mayor a los siete mil millones de dólares, principalmente invertidos en la construcción de carreteras, plantas industriales de azúcar, potasio y litio.

Ya en 1992, tras la Cumbre para la Tierra realizada en Río de Janeiro, un grupo de economistas especializados en medio ambiente del Banco Mundial (BM), manifestaban su preocupación de que el producto interno bruto (PIB) no reflejaba la situación de los activos naturales (bosques, agua, minerales), de infraestructura, ni humanos.

Esta semana se conoció que el Bundesbank (el banco central alemán) concretó sin ningún tipo de advertencia la decisión de abrir sus puertas al reminbi (yuan) en sus reservas de divisas y, lo que es más notorio, lo hará a cuenta de la reducción de la parte del dólar estadounidense.

“Lo siento ranita. No he podido evitarlo. No puedo dejar de ser quien soy, ni actuar en contra de mi naturaleza, de mi costumbre y de otra forma distinta a como he aprendido a comportarme”. Así respondió el alacrán a la ranita tras inyectarle su letal veneno a medio cruzar ambos el arremolinado río, luego de que jurara no hacerlo a tiempo de pedir a la ranita que le ayudara a cruzar tan peligrosas aguas, tras lo cual ambos murieron ahogados.

“El presidente boliviano Evo Morales denunció el sábado que ante el fallido plan de intervención militar a Venezuela, sumida en una crisis interna, ahora Estados Unidos ejecuta un golpe financial contra ese país caribeño”, dice un cable de la agencia oficial de noticias ABI.

Alguien está leyendo mal la economía boliviana. En un mismo día el ministro de Economía nos dice que al primer trimestre de este año la economía boliviana creció 3.34% respecto del mismo período del pasado año, en tanto que el presidente de los empresarios bolivianos reporta caídas estrepitosas en la producción y ventas de varios productos.

La CNI advierte que la medida es un desincentivo a la producción industrial, lo cual afectará negativamente en la generación de empleos estables e impulsará a mayor informalidad y contrabando

“El vicepresidente Álvaro García Linera llamó el sábado “cipayos” a los políticos de oposición que critican los proyectos que se desarrollan en Bolivia y enaltecen acciones extranjeras, conducta que -a su juicio- va en contra del país.

Ya los pioneros de la contabilidad, como Simon Kuznets y Colin Clark, recomendaban  medir el bienestar económico en vez el Producto Interno Bruto (PIB); pero éste prevaleció  porque las necesidades en tiempos de guerra exigían un indicador de la actividad total.