El Gobierno sirio parecía estar cerca de poner fin a la resistencia rebelde en Guta oriental mientras civiles salían de una de sus ciudades sitiadas y los insurgentes se preparaban para perder otro pueblo el jueves.

Al menos 35 civiles murieron y otros 52 resultaron heridos el martes por ataques terroristas con morteros contra la capital siria y zonas suburbanas, divulgó la policía.

La cancillería siria demandó que las fuerzas militares de Turquía se retiren de la ocupada región de Afrín, en la provincia de Alepo, situada a unos de 360 kilómetros al norte de esta capital.

Decenas de personas murieron el viernes por ataques aéreos en Guta oriental, bastión rebelde del que miles de sirios huían por segundo día consecutivo, mientras el gobierno endurecía su ofensiva sobre el mayor enclave de la oposición cerca de Damasco, dijo un grupo que monitoriza la guerra civil.

La ciudad de Afrín se halla en el centro de la operación militar turca Rama de Olivo, que arrancó el pasado 20 de enero tras el anuncio del plan de EE.UU. de crear una nueva fuerza de seguridad fronteriza en Siria.

 

Miles de sirios escapaban el jueves de un área rebelde en Guta Oriental y entraban a pie en zonas controladas por el gobierno, el mayor flujo en cerca de un mes de combates, mientras el Ejército seguía avanzando en los últimos bastiones opositores cerca de Damasco.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, ha contabilizado que 511.000 vidas fueron segadas, de esas 353.935 fueron identificadas, 106.390 civiles, 19.811 menores y 12.513 mujeres.

Más de cinco millones de niños sirios necesitan ayuda humanitaria y padecen las consecuencias del conflicto que llega ahora a su octavo año, indican informes actualizados de Naciones Unidas.

Un grupo de civiles enfermos y heridos empezaron a abandonar el enclave rebelde sirio de Guta Oriental el martes, en el marco de la primera evacuación médica desde que comenzó una ofensiva masiva contra el territorio hace cerca de un mes.

Las fuerzas armadas sirias intensificaron el sábado su ofensiva para retomar control de la región de Guta Oriental y consiguieron avances que según grupos activistas y medios estatales han dejado fragmentado el enclave, aunque un portavoz de los rebeldes negó estas versiones.