Hacer posible la autonomía posible

Ago 12, 2017

El Gran Chaco cumple hoy 171 años desde su creación como provincia, una fecha señalada y reivindicativa en el imaginario de los pobladores de la región, y que quizá en algún momento deba ser sustituida en su cuenta por la de la formación de la primera Región Autónoma de Bolivia.

Desde el 20 de noviembre de 2016, fecha en la que se aprobó en referéndum el texto del Estatuto Regional, en el Chaco se siente como que algo ha cambiado, pero que sin embargo no se acaba de materializar. Después de tantos años pidiendo capacidad para tomar decisiones, en forma de autonomía o de cualquier otra imaginable, la institucionalidad todavía tendrá que esperar hasta 2020 cuando se celebren elecciones y se elija, entonces de verdad, al primer ejecutivo regional del Chaco. Hasta entonces toca hacer lo posible con la autonomía luego de haber aprobado la autonomía posible.
Desde el mismo momento en que se empezó a hablar de la redacción del Estatuto, yacuibeños, carapareños y villamontinos trazaron una serie de líneas rojas que hacían muy difícil avanzar. Finalmente y bajo el espíritu de la “autonomía posible” se lograron algunos acuerdos básicos que, aunque muy criticados, han permitido al Chaco consolidar su nuevo estatus legal.
La crítica esencial hace referencia a que el Estatuto del Chaco no salvaguarda una institución regional, sino tres seccionales de una forma poco ortodoxa, pues se elegirá a una Máxima Autoridad Ejecutiva sin serlo, puesto que en paralelo se elegirá a dos ejecutivos de desarrollo para Caraparí y Villa Montes que tendrán toda la autoridad y su 15 por ciento intacto para hacer los proyectos que quieran. La fórmula da por hecho que la MAE será siempre de Yacuiba por el simple hecho de que son más y bajo la lógica de que cada uno, según su origen, beneficiará más a una u a otra región.
Este formato deja en el aire la forma de financiación de proyectos globales y de interés para todo el Chaco, como por ejemplo un hospital de tercer nivel o un plan integral contra la sequía…
Por otro lado, este formato permitirá un mecanismo dinámico y de diálogo permanente entre los tres ejecutivos y ninguno podrá capitalizar particularmente una obra, sino que entre los tres se tendrá que encontrar una forma compartida. Esta fórmula pondrá a prueba la propia cohesión del Chaco, pues siempre habrá alguien que no quede satisfecho. La fórmula incluso puede resultar peligrosa si alguno de los tres subgobernadores se dedica a bloquear los proyectos.
El Chaco tiene por delante un enorme desafío. La institucionalidad llega tarde respecto a los recursos, pues lo cierto es que es más de un lustro recibiendo un importante porcentaje de regalías sin que eso haya cambiado sustancialmente la vida de sus habitantes.
Ahora, con el cuadro de mandos en la región y la institucionalidad dotada, el Chaco no tiene excusas para no lograr un desarrollo armónico y adecuado contando con su enorme potencial natural y con las inversiones que el Gobierno ha realizado.
El Chaco es la región estratégicamente mejor situada para aprovecharse del Mercosur y tratar de competir a nivel mundial. Argentina está llevando hasta la frontera de Pocitos una doble vía y la vía del Belgrano Cargas. Bolivia habla de doble vía y de petroquímica y ya ha invertido en una planta separadora de líquidos y una termoeléctrica de dimensiones importantes. El siguiente paso es atraer a la industria privada que aproveche las condiciones y en eso, son las autoridades del Chaco quienes deben dar los pasos que consideren necesarios para dejar de ver de palco las promesas de industrialización e involucrarse.
El Chaco además cuenta con una enorme riqueza natural y un clima que permite dos cosechas anuales sin demasiado esfuerzo. Buscar un equilibrio sostenible y garantizar el agua necesaria pasa por ser un plan impostergable.
En el Chaco sin duda se respira emoción y decisión por tomar las riendas del propio destino, pero también desazón y hartazgo por la interminable batalla política. Es tiempo de empezar a escribir una nueva historia, una nueva buena historia.

¡Felicidades Gran Chaco y adelante!