Los puntos pendientes con Macri

Sep 14, 2017

A casi dos años de su investidura, el presidente argentino Mauricio Macri y el presidente boliviano Evo Morales todavía no han tenido una reunión bilateral formal. No son pocos los temas en la agenda y no es que no haya habido ocasiones ni excusas, incluso situaciones de cierta urgencia.

Morales y Macri se vieron informalmente los días previos a la posesión en Buenos Aires, con partido de fútbol incluido. En este 2017 se fijó incluso una fecha para una reunión bilateral el 16 de abril. Desde el principio se tomó a broma porque coincidía con el partido Boca – River, aunque luego la Liga argentina entró en conflicto y se postergó. No fue esa la excusa oficial sino que el presidente Morales estaba en recuperación de su afección en la garganta por la que se le operó en Cuba. También se perdió los festejos del Bicentenario en Tarija.
Después se vieron en la polémica Cumbre del Mercosur de Mendoza en julio y ahí si se sentaron unos minutos a hablar, pero el contexto era otro. Venezuela y su expulsión del Mercosur estaba en la agenda y Macri estaba dispuesto a ejecutar. Finalmente la declaración no fue ni tan dura ni tan relevante. Como el Mercosur. Lo que si salió de esa Cumbre fue la intención de plegar el grupo a los intereses de la Alianza del Pacífico, alineado a su vez con los intereses de Estados Unidos.
Las diferencias políticas e ideológicas entre Evo Morales y Mauricio Macri son abismales, aunque en la práctica política no se diferencien tanto. Es en ese contexto en el que se circunscribe el retardo que ha impuesto Mauricio Macri a la reunión con Evo Morales. Argentina está en plena campaña electoral por las elecciones parlamentarias que se celebrarán el 22 de octubre.
Macri, al más puro estilo Trump, ha hecho campaña con Venezuela y con la inmigración, legal e ilegal. Hace unos meses atizaba a sus fanáticos con propuestas y decretos de devolución en caliente de migrantes irregulares y expulsiones de migrantes delincuentes, asegurando que son mayoría en las cárceles y el resto de datos habitualmente utilizados para criminalizar la inmigración. Práctica que también se utiliza en Bolivia.
Hoy la foto fija electoral ya está hecha porque se tomó en las Primarias Obligatorias y Abiertas del 13 de agosto y que, gracias a la división del peronismo que provocó el concurso de Cristina Fernández como senadora por Buenos Aires, le han permitido a los liberales conservar los muebles. Cristina ganó pero por un margen tan raquítico que no permite poner en cuestión la legitimidad de los recortes impuestos por la administración Macri. Al menos hasta que no se realice la votación oficial.
En Argentina hay aproximadamente 350.000 bolivianos según el censo de 2010. Hubo muchos más en el pasado. En departamentos como Tarija todo lo que sucede en el vecino país impacta de forma directa como bien saben los comerciantes de frontera y todos aquellos que en su día se fueron a la zafra o a recoger hortalizas a la banda. Hoy no compensa.
Pocos detalles ha dejado el Canciller Fernando Huanacuni sobre los asuntos a abordar. Lo que sí es claro es que esta vez se dejará de lado la agenda internacional y la coyuntura en el continente para centrarse en los asuntos más mundanos que tanto conflicto están generando.
En la agenda pequeña, el levantamiento de la prohibición de exportar harinas, arroces y granos en la Argentina ha arruinado a cientos de bagayeros que habían hecho del microcontrabando su forma de vida. Igualmente preocupan los anuncios de restricciones a la atención de salud a ciudadanos con doble nacionalidad y otros asuntos de frontera.
En la agenda más mediática está la réplica a la criminalización del migrante boliviano que la ministra de Gobierno Patricia Bullrich hizo meses atrás y que posiblemente se saldará con alguna precisión que suene a rectificación y poco más. Los decretos ya están funcionando.
Pocas novedades se pueden dar sobre la venta de gas, comprometida hasta 2017, salvo que se vuelva a repetir el proyecto de negocio de venta de líquidos vía Refinor cuyos beneficios para Bolivia no están claros. Veremos sí en el marco de las buenas intenciones, Macri se atreve a ponerle fecha a algunas de las obras del Plan Belgrano, como la doble vía hasta Pocitos o las mejoras en el Belgrano Cargas y el presidente Morales desvela los datos de los complementarios, como al doble vía Yacuiba – Villa Montes – Santa Cruz.

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