Miércoles, 22 Marzo 2017

El MAS cierra filas con la reelección de Evo Morales

Escrito por  Redacción Saltarija Dic 16, 2016

El Movimiento Al Socialismo (MAS) toma en este fin de semana una de sus decisiones más trascendentes en la última década y donde se juega su propia supervivencia.

Forzar todos los mecanismos legales para buscar la repostulación de Evo Morales en 2019 o acatar lo dicho en el referéndum constitucional del 21 de febrero, donde más de la mitad del país le dijo a Evo que mejor no lo volviera a intentar, y empezar un proceso de transición para encontrar un nuevo líder.
Los Movimientos Sociales que todavía se mantienen junto a Evo Morales no tienen dudas, el problema es que muchos de ellos ya han sido perforados o divididos. Es el caso de las Bartolinas Sisa o de la dirigencia Campesina, acogotados con el escándalo de corrupción del Fondo Indígena; de los Pueblos Indígenas, que a cada proyecto que se presenta propicia la caída de un nuevo gajo, o de los Mineros, tanto cooperativizados como sindicalizados; esta vez la COB no participará del Congreso.
La crisis económica, pero también la sensación de deriva autoritaria y la de generalizada corrupción, que afecta a los diferentes niveles del Estado han dejado al Gobierno en su nivel más bajo de aceptación. Sin embargo, la respuesta desde dentro y por segunda vez en un mismo año ha sido forzar una campaña para legitimar una repostulación que prohíbe la Constitución.

Adiós a García
Quien se ha bajado del barco precipitadamente ha sido Álvaro García Linera, el vicepresidente, que concedió el domingo una amplia entrevista a su diario de cabecera, La Razón, y le dio la exclusiva de su intención de no volver a presentarse junto a Evo Morales en el caso de que este logre encontrar el resquicio legal que se lo permita.
La elección de García Linera en la dupla del MAS siempre estuvo rodeada de misterio. Su nombre apareció por descarte. Su pervivencia responde al maquiavélico estilo de ejercicio del poder que ha patentado en esta década donde, en ningún momento, se ha sometido a la democracia interna del partido y su nombre siempre ha estado ligado al de Evo Morales, quien nunca ha sido cuestionado.
El anuncio de su despedida ha sido celebrado en amplios círculos del Movimiento Al Socialismo. En los que ven la “mano blanca” detrás del escándalo del Fondo Indígena hasta los que han sufrido los acosos por la hegemonía ideológica. También ha sido llorado en otros, el de los opositores conversos y los “intelectuales” que acapararon grandes espacios de poder bajo su protección.

La lucha por la sucesión
Evo Morales dijo tras el 21 de febrero que no se hablaría de la sucesión hasta 2018, pero con el tiempo se ha dejado seducir por los cantos de sirena que le empujaban a volver a intentarlo. En ese tiempo, el MAS no ha hablado de otra cosa sino de como volver a presentar a Evo, avanzando algunas opciones como las conclusiones de la Cumbre de Justicia, cuya aplicación exigiría otro cambio Constitucional.
Aunque García Linera ha insistido en su decisión de no candidatear cada vez que ha vuelto a comparecer en los medios de comunicación, también ha sugerido la posibilidad de que Morales candidatee como vicepresidente y quien le acompañe renuncie después. Algo que las normas no prohíben.
En ese contexto, la batalla por la vicepresidencia, o presidencia, puede ser difícil. La propia decisión de García Linera será valorada en el Congreso del MAS y puede acabar siendo el número 1. Sin duda se abre una nueva etapa en la lucha por el poder en el partido.

Lo más leído hoy