Martes, 20 Febrero 2018

Cuidando la garganta

Escrito por  Gustavo Márquez Feb 11, 2018

Elías Vidaurre   Médico
Una parte del cuerpo que a veces es muy descuidada
Aprender a cuidar la garganta es fácil, y en la mayoría de los casos los beneficios del esfuerzo valen la pena. Rara vez le damos importancia a la garganta si no es que empieza a dolernos o a sentirla seca. Sobre todo cuando sentimos dolor cada vez que tragamos, y corremos en busca de algo para tomar que ayude a que vuelva a la normalidad.

Conociendo más
Adquiera el hábito de usar una bufanda alrededor del cuello para mantener el área de la garganta caliente, ya que el cuello es una de las fuentes más olvidadas generando esto pérdida de calor. Entre un 40 y un 50% de nuestro calor corporal se puede perder por la superficie de la cabeza y el cuello.
No beba del mismo vaso, taza o botella de otra persona, ya que puede estar en riesgo de una contaminación cruzada. Lo mismo ocurre con compartir utensilios de cocina e incluso las servilletas.
Una fuente de infecciones que la mayoría de las personas pasan por alto, es el cepillo de dientes. El cepillo de dientes es una fuente potencial de problemas de garganta y de boca. Cada mañana, antes de cepillarse los dientes, meta su cepillo de dientes en un vaso de agua caliente con sal (una cucharadita es suficiente).
Cada noche haga gárgaras con una mezcla de agua tibia y una pizca de sal. Durante la temporada de resfriados y gripe este hábito le ayudará a desinfectar la boca y la garganta. Este es un antiguo remedio.
Una de las mejores maneras de proteger la garganta es con un jugo de jengibre y miel. Después de cepillarse bien los dientes, exprima un poco de zumo de jengibre fresco (de 3 a 4 ml) con 5 ml de miel, y tendrá protegida la garganta durante todo el día.