El Valle de los Cóndores, un turismo de aventura

Escrito por  IRINA QUIROGA/EL PAÍS EN Jun 27, 2015

El Valle de los Cóndores es uno de los destinos turísticos más atractivos y visitados de Tarija.  La experiencia la solicitan principalmente visitantes extranjeros provenientes de Europa y de Estados Unidos; 

aunque también suelen llegar visitantes de países latinoamericanos o del interior de Bolivia.
Hasta el momento, y en la experiencia de Sofía Quiroga, la encargada del albergue de este destino turístico, ubicado en la comunidad de Rosillas, sólo tres grupos de bolivianos hicieron el recorrido de montaña hacia el Valle de los Cóndores. “Llegaron muy cansados y dijeron que nunca más harían este recorrido”, cuenta.
Es una experiencia que requiere práctica en lo que se denomina trekking, un tipo de turismo muy practicado especialmente por los europeos. “Los franceses son los que más vienen para ir al valle y les gusta mucho”, explica Sofía.
El Valle de los Cóndores comprende tres comunidades: Rosillas, Cañas y El Carmen. La oferta turística comprende el turismo de convivencia y el turismo de montaña. Ambas formas de turismo son muy requeridas por los extranjeros.
El montañismo consiste en visitar el Valle de los Cóndores, que implica practicar el trekking, una caminata para llegar a la cima del cerro ubicado frente al albergue y que conduce al Valle, donde habitan alrededor de 200 cóndores.
El recorrido mismo es una aventura en la que se vive un encuentro interesante con el ecosistema propio de la zona. Al llegar a la cima se vive la experiencia de contemplar un paisaje deslumbrante, incluso para los nativos del lugar; pues se alcanzauna altura de 3 mil metros sobre el nivel del mar. Desde ahí se puede contemplar la naturaleza que se encuentra oculta detrás de la serranía.
La diversidad del paisaje y el clima son siempre inesperados, ya que se atraviesan diferentes zonas climáticas. A momentos niebla, de pronto el sol. Mesetas rocosas con follaje de páramo y de de repente paisaje de selva.
También se da la oportunidad de dar un paseo por el tiempo ingresando a las cuevas que contienen restos de las culturas antiguas que habitaronla zona, se puede asimismo pasar la noche en ellas.
Sin embargo, el objetivo central del viaje es sin duda la experiencia de contemplar el vuelo de los cóndores en su hábitat. “Un momento que conmueve incluso a los que han vivido la experiencia más de una vez”, según se puede leer en el libro de recuerdos y mensajes en los que los visitantes escriben sus impresiones y dejan memoria de su paso por Tarija.

El albergue
El albergue se encuentra ubicado en Rosillas y es una construcción realizada hace 20 años, cuando inició el proyecto. La infraestructura está hecha de piedra y adobes de barro,  imitando las características propias de las viviendas campesinas en Tarija. Posee techos de teja y gradas por afuera de la casa para subir a la segunda planta.
En el terreno se han conservado los árboles nativos propios de la zona como el molle y el churqui. En una nueva construcción se ha instalado el salón comedor con una mesa larga para unas 20 personas siguiendo con la esencia rústica del lugar.
Al pasar por el albergue se pensaría que se trata de una casa campesina común y corriente, debido a que en sus alrededores pastan vacas y en una parte del terreno se observan los restos de la chacra, producto de la última cosecha.
Pero de eso precisamente se trata, de darle al turista la experiencia de vivir en el área rural tarijeña con todas las cosas que ello implica; pues el turismo de convivencia consiste en llevar a los visitantes a una vivienda campesina en la que comparten todo el día la cotidianeidad de la familia, aprenden a hacer queso y comen con ellos, etc.
En las oficinas se pueden apreciar algunas piezas arqueológicas que fueron encontradas en el Valle de los Cóndores, principalmente en las cuevas. Cráneos, y otros huesos que según cuenta Sofía, se encontraron en restos óseos ubicados uno al lado del otro. También hay vasijas de cerámica y otros enseres de tiempos remotos muy bien conservados.
Añadido a esto cuentan con un insectario y otras muestras de insectos propios de la región, además un mariposario y especies de víboras conservadas en frascos.
La estadía en el albergue, la convivencia con los comunarios de la zona y el ascenso al Valle de los Cóndores le dan al turista una experiencia que les permite conocer un trozo de Tarija de manera plena.

Ecológico
El proyecto del Valle de los Cóndores como destino turístico contempla el componente ecológico en este rubro, por lo que se ha buscado reproducir las viviendas tradicionales del área rural de Tarija en la construcción del albergue.

Convivencia
El turismo de convivencia es muy requerido también por los turistas, quienes tienen la oportunidad de pasar un día en el hogar de una familia de la comunidad. El objetivo es conocer sus costumbres y aprender a hacer comidas tradicionales.

Recuerdo
Los visitantes de diferentes lugares dejan sus recuerdos escritos con su puño y letra en un libro preparado para ello. En general se trata de impresiones positivas sobre el Valle de los Cóndores y de su estadía en el albergue.