“Un café con Arduz”, cinco minutos para el arte

Escrito por  REDACCIÓN CENTRAL/EL PAÍS EN Oct 14, 2016

Desde este jueves 13 de octubre, El País TV y Fernando Arduz lanzan la iniciativa conjunta “Un Café con Arduz”, cinco minutos de música del más alto nivel recogiendo la esencia de la tradición musical boliviana e interpretada por una de las guitarras más brillantes del país, como es la del maestro Fernando Arduz.

Un músico integral virtuoso de la Guitarra Clásica.


Cada jueves a las 15.00 horas a través de las redes sociales se lanzará un nuevo video, rodado en exclusiva en el Teatro de la Casa de la Cultura de Tarija, probablemente el Teatro con mejor acústica del país. El video también se quedará en YouTube, donde el profesor irrumpe tras manifestar su interés por llevar su talento también a este formato.
Cada obra viene precedida de una pequeña explicación técnica del maestro Arduz, un estudioso dedicado y destacado por su faceta de arreglista, capaz de adaptar las obras más complejas al instrumento de cuerdas.
“Arduz es un maestro muy reconocido, quizá el músico más valorado de Tarija en el entorno internacional cualificado. Su labor como profesor ha inspirado a muchos jóvenes, su faceta como compositor y arreglista es de prestigio internacional, pero le faltaba llegar a la red. Ahí nos hemos puesto de acuerdo para hacer algo bonito y con llegada para todos los públicos. Quienes lo conocen saben que su discreción es su esencia, pero tiene mucho que enseñar. Ojalá los más jóvenes se interesen y puedan conocer esta faceta de la cultura tarijeña y boliviana quizá menos popular pero con una enorme dosis de virtuosismo - señaló Jesús Cantín, coordinador General de Boquerón Multimedia al que pertenece El País TV - Ojalá cada jueves todos los tarijeños estén pendientes a cuál será el nuevo tema de don Fernando”.
El primer video en el que Fernando interpreta la versión arreglada para guitarra de Munasquechay, interpretada por Los Kjarkas, logró más de mil reproducciones en pocas horas y sigue haciéndose viral.
En un elogio de Edwin Guzmán Ortiz publicado en 2014, recuerda su precocidad en la música combinada con su dedicación. Bajo la orientación del maestro La Faye, además de la guitarra hizo suyos el fagot y la flauta dulce, instrumentos que le permitieron abrir con mayor amplitud su horizonte de comprensión y ejecución musical. Después vendrían seminarios latinoamericanos, estudios de guitarra en el Conservatorio Nacional de Música en La Paz, cuatro años de estudio en el Conservatorio Superior de Música de Madrid, España, con el maestro José Luis Rodrigo, con lo que obtuvo en 1987 el título de Profesor Superior de Guitarra.
Por supuesto no fue suficiente estudiar a Francisco Tárrega, Isaac Albéniz y otros clásicos mayores del instrumento. Fuera de interpretarlos con excepcional virtuosismo, Fernando creyó que era imprescindible recuperar y proyectar, desde ese lenguaje que había cultivado con verdadera dedicación, la música boliviana. La sistematización del trabajo de Alfredo Domínguez es uno de sus empeños más reconocidos.
Guzmán concluye que se trata de un guitarrista que viene enriqueciendo el folklore tarijeño y también boliviano, con una obra donde el arreglo es la clave de su trabajo, donde junto a la guitarra está la composición y la Dirección de la Orquesta de Cámara de Tarija, donde  no cesan los proyectos y los haceres en su notación cotidiana.
La discreción siempre fue un rasgo esencial en la personalidad de Fernando Arduz;  hombre de pocas palabras, acaso las esenciales para expresar lo necesario, con la convicción de que su pleno decir se halla en la música.
Conocerlo es sobre todo escuchar su obra, ahí se halla de cuerpo entero: su pasión y perseverancia, su intensidad y su espíritu de perfección;  también su amor a nuestra cultura y las múltiples cosas que representa.