El 60% de cultivos se seca en Tarija por falta de agua

Escrito por  JESÚS R. CARDOZO G./EL PAÍS EN Nov 03, 2016

Los efectos del cambio climático ya se sienten en Tarija y uno de estos es lo ocasionado por la sequía, sobre todo en el área rural. Los ríos San Juan del Oro, Guadalquivir y  Camacho, entre otros riachuelos se quedan sin agua, pero además, el 60 por ciento de los  cultivos agrícolas en los 11 municipios se está secando.

Si bien la sequía se sintió con más intensidad en octubre, la falta de lluvia se registra desde hace meses en varios municipios rurales, lo que ocasionó que por lo menos 50 sistemas de agua potable estén totalmente secos en municipios como El Puente, Yunchará, Uriondo y Entre Ríos. En estos lugares las familias campesinas se abastecen de agua a través de cisternas.
La situación de la falta de agua también pone en riesgo la mortandad de 260 mil cabezas de ganado en los  municipios de Padcaya, Yacuiba, Caraparí, Villa Montes, Yunchará, San Lorenzo, Uriondo y Cercado, donde  ya se reportó una caída de la producción de leche y carne hasta un 40 por ciento.
El dirigente de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (FSUCCT), Eider Quiroga, indicó que la sequía es general y la poca cantidad de agua que se encuentra en algunos lugares ya no abastece para regar los cultivos en plena cosecha, y otros en pleno crecimiento. Todo esto provocó que hasta la fecha ya se haya perdido un 60 por ciento de la producción en la región.
Según el representante del agro, los productos en los que se tiene pérdidas considerables son: la papa, cebolla, zanahoria, tomate, ají, arveja, haba, hortalizas, frutilla, sandia, ciruelo y pera.
Pero a su vez la falta de agua también ya comenzó a afectar a los cultivos  en pleno nacimiento como el maíz, frambuesa, haba, arándano, tomate, pimentón,  pero también a los cultivos de uva, durazneros, manzana y otros frutales.
En el caso del municipio de Yunchará y El Puente donde la sequia afecta desde el 2015, familias de las comunidades rurales del altiplano y las zonas de Tomayapo y Paicho se abastecen de agua por cisternas, mientras que unas 1.500 familias de la cuenca del Rio San Juan del Oro se quedaron sin el suministro para regar sus cultivos agrícolas, explico el dirigente de la zona, Isaías Condori.
Los vitivinicultores del Valle de la Concepción, municipio de Uriondo de Tarija, también ingresaron en un estado de emergencia, pues la sequía ha provocado un profundo estiaje en el río Camacho, situación que pone en riesgo unas 200 hectáreas de uva y otros cultivos de hortalizas en al menos 15 comunidades de esa región, explicó el director  Centro Vitivinícola Tarija (Cevita), Javier Lazcano.
Para los municipios de la provincia Arce, Padcaya y Bermejo, la falta de agua generó severas consecuencias en la producción de cítricos, ganadería ovina, producción de miel y hortalizas, pero además secó por lo menos siete sistemas de agua potable, informó el presidente del Comité Cívico, Julio Mejía.
San Lorenzo y Cercado no son la excepción y si bien existe agua para el consumo, las aguas del Guadalquivir no son suficientes para regar las miles de hectáreas de hortalizas, ni para dar de beber a las vacas productoras de leche. Ahora se tiene una reducción en la producción de leche de 27 mil litros día a 17 mil, señaló el dirigente del sector, Weimar Rosales.
El problema de la falta de agua es más complicado en el municipio de Entre Ríos, pues donde las familias de las comunidades más aledañas a la capital de la provincia O`connor pagan actualmente 1.300 bolivianos por una cisterna de agua que los aprovisiona del líquido elemento para su consumo. Mientras que los cultivos se secaron en su mayoría, informo la asambleísta del Movimiento Al Socialismo, Cecilia Gallardo.
Ante esta situación, el secretario de Medio Ambiente y Agua de la Gobernación, Pablo Avilés, dijo que se está tomando todas las previsiones, junto a las autoridades de las subgobernaciones y algunos  municipios, para mitigar los efectos de la sequía en las próximas semanas y el resto del año.
Entre las primeras acciones que ya trabajan las autoridades departamentales está la elaboración de un plan de mitigación hacia el cambio climático, la ejecución de perforación de pozos de agua  en el Chaco y también la posibilidad de adquirir tanques flexibles para el almacenamiento de agua en la zona alta y el valle  central.
A nivel nacional, en el último reporte  proporcionado por la ministra de Medio Ambiente y Agua, Alexandra Moreira, más de 132.000 familias y 206.000 hectáreas se vieron afectadas por la sequía en 131 municipios del país. Esto obligó a las autoridades nacionales a invertir 13 millones de bolivianos para dotar de agua a las zonas afectadas.

Campesinos piden declarar zona de desastre al departamento

Los campesinos exigen al gobernador, Adrián Oliva, declarar zona de emergencia al área rural, debido a que la sequía los ha golpeado durísimo en este tiempo y afectó seriamente la producción agrícola. Desde la gobernación requieren informes de las comunidades y ayuda desde el gobierno.
José Soruco, ejecutivo de la Central Campesina de Cercado, manifestó que será una realidad “la crisis alimentaria” para los siguientes meses y lo calificó de “desastre departamental”. Advirtió que debería “declararse emergencia departamental” ante estos sucesos.