Identifican 14 desemboques de aguas servidas al Guadalquivir

Escrito por  DANIEL RIVERA M./EL PAÍS EN Dic 04, 2016

El río Guadalquivir agoniza y la contaminación no se detiene. La Secretaría de Medio Ambiente del Municipio de Cercado identificó 14 desemboques de aguas residuales al afluente emblema de Tarija.    

El río que fue inspiración de canciones y poemas, en la actualidad  muestra otra cara. Sobresalen bolsas plásticas, llantas y aguas contaminadas de diferente índole. Además la extracción de árido no para, pese a las restricciones legales.
El secretario de Medio Ambiente del Municipio de Cercado, Álvaro Orosco, es consciente de esa situación, y es quien reveló que identificaron 14 desemboques de aguas residuales al río Guadalquivir. Dijo que éstos  provienen de distintos barrios de la ciudad.     
El funcionario aseguró que en el “Plan de la Gente”  está contemplado realizar los colectores y microplantas de tratamiento. El proyecto se lo anuncia desde la pasada gestión, pero a la fecha no se concretó. Se espera que esa iniciativa coopere en la descontaminación del río Guadalquivir. Mientras tanto, las quebradas cumplen la función de colector.
Según el Censo 2012 del Instituto Nacional de Estadística (INE), en Cercado 44 casas desembocan sus aguas servidas a la quebrada o río, y 71 domicilios a la calle.    
Datos de esa institución muestran que la cobertura de alcantarillado es de 81,69  por ciento. Pero el presidente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve), Edwin Rosas, maneja otros datos. Afirma que a un mes que termine el 2016, ese servicio sólo lo tiene un 60 por ciento de la ciudad.
Más allá de las cifras que pudieron cambiar, el resultado de una investigación de la Contraloría General del Estado (CGE), especifica que del año 2008 al 2015, la contaminación por aguas servidas al Guadalquivir aumentó, tanto así que una de sus conclusiones es que el líquido elemento no es apto para el riego. No solo por ese aspecto, sino por el  crecimiento poblacional e industrial.
Al presidente de la Fedjuve, Edwin Rosas, le parece importante esa identificación, pero es necesario que el Municipio pase a la acción. Para él, hay más lugares por donde desembocan aguas servidas. Pues, existen conexiones clandestinas.
“En los últimos diez años hubo un descuido en el tema agua y alcantarillado, ahora ocasionó este tipo de problemas-dijo-. Se permitió que la población crezca sin servicios básicos. Pero ya no  debe ocurrir eso. Hay que trabajar  sobre ello”.
El presidente del Comité Cívico, Teodoro Castillo, también manifestó su preocupación sobre esta situación. Se refirió a los resultados del estudio de la CGE. Según él, hay zonas consideradas  como rojas y son parte de donde se saca agua para riego.   
Esta situación es evidente, pues en la zona de El Temporal y San Luis la gente lleva agua del río para regar sus cultivos que no están a más de 15 metros. Pero no sólo eso, también se da la actividad pesquera para comercializarlas.   
Lo cierto es que hasta ahora, ni la declaratoria de patrimonio, ni restricciones municipales, ni estudios que revelan el estado del afluente fueron suficientes para detener la contaminación del río emblema de Tarija. 

Hay siete instituciones observadas por la CGE

Tras un estudio sobre el río Guadalquivir la Contraloría General del Estado (CGE) hizo 47 observaciones a siete instituciones: el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, Emagua, la Gobernación de Tarija, los gobiernos municipales de Padcaya, Uriondo y San Lorenzo, la Cooperativa de Servicio de Agua y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt), la Oficina Técnica Nacional de los Ríos Pilcomayo y Bermejo (OTN-PB).