Personajes destacados El Coronel Gabino Ibañez

Escrito por  Ene 29, 2017

Por Eduardo Trigo O’Connor DÁrlach

El coronel Gabino Ibáñez fue un auténtico prócer, primero se destacó por su carrera militar en la lucha independentista del virreinato del Río de la Plata y, posteriormente, en la vida política, tanto en la Argentina como en Bolivia. Como suele suceder con algunas figuras destacadas de la historia, su nombre está siendo cubierto por el olvido.

Gabino Ibáñez nació en la villa de Tarija en 1787. En febrero de 1804 comienza sus actividades militares en su tierra natal como alférez del Regimiento de Milicias de Caballería. Apoyó la Revolución del 25 de Mayo de 1810 incorporándose al Ejército Auxiliar del Alto Perú, que bajo el comando de Antonio González Balcarce tuvo una espléndida victoria en los campos de Suipacha el 7 de noviembre de 1810.
El Ejército Auxiliar se estableció en el Alto Perú por varios meses conducido por Juan José Castelli hasta que fue derrotado en Guaqui el 20 de junio de 1811. El grueso de oficiales y soldados, entre ellos muchos tarijeños,  después del desastre empezaron a trasladarse a su lugar de origen. Gabino Ibáñez estuvo presente en la dolorosa jornada en la que la fuerza patriota fue derrotada.
Se debe destacar que  Miguel Martín de Güemes y José Antonio de Larreta que conducían la tropa tarijeña no participaron del combate en Guaqui porque Castelli había excluido sus nombres del parte de la batalla de Suipacha.
En Tarija había sido creada la Junta Subalterna, en virtud de un decreto firmado por el presidente Cornelio Saavedra. Este órgano emitió una célebre Proclama el 13 de junio de 1811 en la que se enaltecía el patriotismo de los tarijeños y exhortaba a continuar la lucha por la independencia.
Otro acontecimiento sobresaliente fue la creación en Tarija de la Junta de Guerra (1º de septiembre de 1811). Güemes y Larrea se unieron para dar nuevos bríos  a los esfuerzos por la lucha por la emancipación, fin para el cual delinearon un plan estratégico del que participaron las figuras más representativas, entre ellas el teniente de dragones Gabino Ibáñez. Se dispuso que el documente aprobado fuera puesto en conocimiento de las autoridades superiores a través del oficial Ibáñez.
Después de estos acontecimientos Gabino Ibáñez se trasladó a Tucumán para continuar trabajando bajo las órdenes de general Manuel Belgrano quien lo distinguió en forma especial por sus condiciones personales. Estuvo junto a él en las grandes victorias del combate del Río de las Piedras (3 de septiembre de 1812);  la batalla de Tucumán (20 de septiembre de 1812) y la batalla de Salta (20 de febrero de 1813). Belgrano en el parte de la batalla de Salta que elevó al gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, menciona entre los valientes combatientes a Gabino Ibáñez, jefe de sección del Cuerpo de Caballería. Pone énfasis al decir: ”la causa justa de nuestra libertad e independencia, se ha asegurado a esfuerzos de mis compañeros de armas”.
El 25 de mayo del mismo año se le asignó la efectividad de capitán de Regimiento de Dragones. Comandó una de las secciones de los dos escuadrones que bajo la conducción  de Diego González  Balcarce, fue la reserva del Ejército de Belgrano “en mérito a su distinguida conducta”
Manuel Belgrano el 4 de septiembre de 1816 designó a Gabino Ibáñez Teniente Gobernador de Santiago del Estero, cargo que ejerció hasta diciembre de ese año debido a que el coronel Juan Francisco Borges lo depuso a través de un golpe, pues había sublevado para este fin a las milicias de la jurisdicción para negar obediencia al gobierno de Tucumán que ejercía autoridad sobre esa región y el general Belgrano que era capitán general de las provincias.
Belgrano frente a la conducta anárquica de Borges, dispuso que el coronel Gregorio Araoz de La Madrid marchara al lugar de los hechos para restablecer el orden. Este jefe sorprendió al rebelde en el lugar denominado Pitambalá y derrotó a la fuerza que comandaba. Por orden de Belgrano hizo fusilar a Borges en virtud de una norma del Congreso que establecía que disponía  aplicar la pena de muerte a los cabecillas de cualquier rebelión armada.
Restablecido el orden Ibáñez fue repuesto en el cargo, el que ejerció hasta el 27 de diciembre de 1817.
Gabino Ibáñez tuvo también estrecha relación profesional y de amistad con Miguel Martín de Güemes desde la campaña del Alto Perú. Es interesante la carta que le dirigió desde Santiago del Estero en 14 de julio de 1820. El texto es el siguiente:
“Recomendable amigo: Grandes han sido mis deseos de recordarle por la pluma nuestra antigua amistad mas hoy tengo el placer de realizarlos con  el doble objeto de felicitar sus triunfos sobre el enemigo. Si en todo tiempo han merecido ellos la gratitud y admiración de todo buen ciudadano, hoy más que nunca se ha hecho acreedor a ello; porque solo, desamparado de las provincias, sin auxilios, sin  recursos algunos, ha sabido repetirlos con mayor gloria suya, de esa hermosa provincia, escarmiento del enemigo y con hechos de los verdaderos patriotas que miran en usted el único pero firme sostén de nuestra deplorable patria. A nombre de ella es que felicito a usted y en su obsequio ofrezco mis servicios en el punto y destino que me crea útil. He jurado sacrificarme por ella en su próspera y adversa suerte; lo contrario será incurrir en el vil egoísmo que nos tiene sumergidos en tantos males.
“Estos son los sentimientos que le ofrece de veras su apasionado amigo y servidor Q.S:M:B: Gabino Ibáñez”:
Con el general Juan Antonio Álvarez de Arenales compartió importantes acciones. El jefe patriota le encomendó trasladar armamento desde Salta hasta Tarija para preparar el enfrentamiento con el realista Ollaneta.
Ibáñez en dos oportunidades hizo préstamos de dinero para sostener las fuerzas de Belgrano en la lucha por la emancipación. Fue destinado a la guarnición de Buenos Aires donde pasó a retiro en 1822.
Concluida su carrera militar, el coronel Gabino Ibáñez se estableció definitivamente en su tierra natal donde se incorporó a los movimientos cívicos, que lideraban Bernardo Trigo y Eustaquio Méndez, que lograron la incorporación de Tarija a la República de Bolivia.
En esta lucha cívica, Méndez e Ibáñez fueron tomados prisioneros por orden del gobernador argentino Gordaliza con el fin  de ser conducidos a Salta, medida que fue evitada por la resistencia que presentó el vecindario.
En 1826 el coronel Ibáñez, junto con el teniente coronel José María de Aguirre y José Fernando de Aguirre fue elegido diputado por Tarija quienes obtuvieron su incorporación a la Cámara tras prolongadas gestiones.
Cuando se encontraba ejerciendo su representación legislativa, el Presidente Andrés de Santa Cruz lo nombró Gobernador de la provincia de Atacama que tenía su capital en Cobija.
Cobija fue el primer puerto que tuvo Bolivia y fue creado por recomendación del general Francisco Burdett O’Connor, quien por orden del Libertador Bolívar hizo un reconocimiento de la costa sobre el Pacífico con el fin de establecer un acceso soberano al mar, en el lugar que ofreciera las mejores condiciones.
El gobernador Ibáñez hizo, en 1832, un informe titulado “Observaciones de la Provincia de Atacama”. El historiador Fernando Cajías en su obra “La Provincia de Atacama”  destaca la proficua labor que cumplió el Gobernador para fomentar la producción en la región.
En 1832 nuevamente fue elegido diputado. Murió en Tarija en 1835