No acepto

Escrito por  Néstor Jurado H. Jun 18, 2017

No acepto que me quiten
el calor del sol que es de todos.
No acepto que me priven del aire que respiro,
la tibia luz de la luna
que por las noches ilumina mi alma afligida.

No acepto que me priven
del esplendor de las flores,
del trinar de los pájaros en la pradera,
del susurro de las aguas del manso río,
a mi manera, sé gozar de esos regalos del Señor.

No acepto que me cuadriculen,
que pretendan guiarme como a ciego.
Yo conozco el camino que me tracé,
por él caminaré de la mano del Señor.
Si experimento fracasos, me levantaré, seguiré adelante.
No acepto que pretendan pensar por mí.
Yo sé llevar el índice a la sien,
recordar mi pasado, proyectar el mañana que no existe,
así lo proclamó el Señor en su paso por la tierra.
No hace falta que piensen por mí.
Yo sabré hacerlo solo sin consejeros.

No acepto que ajenos me señalen el camino a seguir.
Dios me dio vida para vivirla yo.
No acepto que me recuerden qué es bueno o malo.
El Señor me dotó de raciocinio
para saber qué destino debo darle a mi vida.

No acepto que coarten mis ideas,
ellas nacen de mi conocimiento.
Con ellas marcharé hasta el fin;
las ideas son personales.
A nadie le permito que me las impongan.

La vida que disfruto por licencia del Señor
es toda mía, de nadie más;
a nadie la embargué, nunca estuvo en subasta.
Si me equivoco, asumiré mi error.
Yo cargaré mi cruz, mi vida me pertenece.