Algunas consideraciones sobre la “Fundación” De la Villa de San Bernardo de la Frontera y los lugares en los que tuvo lugar

Escrito por  Mario E. Barragán Vargas Jul 02, 2017

LA “FUNDACIÓN” DE LA VILLA DE SAN BERNARDO DE LA FRONTERA
Según el padre Corrado (“El Colegio franciscano de Tarija y sus misiones”, t. I, p. 10 ss), la llegada de Luis de Fuentes a Tarija ocurrió probablemente los últimos días del mes de junio de 1574 a un lugar ubicado a los pies de La Calama, en lo que por entonces se llamó: “Tarija la Vieja”, en la actual localidad de San Lorenzo. No se especifica si este lugar constituía, entonces, una población, tal como da a entender la nominación aludida. Es probable que allí se hubieran encontrado restos  habitacionales de algún tipo ya que se indica que Luis de Fuentes habría hecho “…erigir un pequeño oratorio…//…e hizo restaurar unas paredes viejas que allí encontraron…”. Pocos días después encontraron: “… tres leguas al sur, sobre la ribera izquierda del “nuevo Guadalquivir…//…al pie de una pequeña loma…//…una espaciosa y llana meseta…” en la que, “…con las  formalidades acostumbradas, tiró las primeras líneas de la Villa de San Bernardo de la Frontera…”, en 4 de julio de 1574.

Todos esta información deriva, según el mismo Comajuncosa, de “…datos incidentales, no sustentados en documentos auténticos y contemporáneos…” sino en informaciones aisladas recogidas: “ya sea de un testamento, ya de una escritura de venta o un título de posesión…” por no existir documentos referidos a esos días específicos. Por ello, la indicación de que la fundación se habría hecho: “…con las formalidades acostumbradas…” y el trazo: “…de las primeras líneas de la Villa…” no son más que suposiciones que deben quedar como tales hasta que se aclaren de otra forma los detalles de ese acto.
Según la opinión del padre Corrado: “…una mano temeraria e ignorante” habría rasgado la hoja que contenía el Acta de Posesión y Fundación del Libro de Actas del Cabildo y lo único que quedó de todo ello habría sido una carta que el Cabildo envió a la Real Audiencia de La Plata en fecha 29 de octubre de 1574 que sería el documento más antiguo que se encuentra en ese Archivo pero cuyo original no ha podido ser ubicado hasta el presente.
Esa carta es transcrita aparentemente en su integridad por el padre Corrado  (Op. Cit., p. 10-11; signada en Calzavarini con: C.E.D. XLVL.4.8: Calzavarini, L., Presencia franciscana y formación intercultural en el sudeste de Bolivia según documentos del Archivo Franciscano de Tarija. T. I, p. 131) pero no ha sido posible encontrarla ni en el Archivo del Convento franciscano ni en el Departamental. Tampoco lo tienen en la Biblioteca y Archivo Nacional  según información proporcionada por la Dirección de ese repositorio(1), por lo cual incluso su misma existencia queda en duda.
Asumiendo que esa carta hubiera realmente existido y hasta tanto ese aspecto se resuelva, la carta habría indicado,  según el padre Corrado, que: “poblaron”, no que: “fundaron”, lo cual hace pensar que esa pretendida “fundación” nunca ocurrió en los hechos y que, lo que en realidad se habría hecho fue que se procedió a una ocupación “de facto”, es decir: “poblando”, simple y llanamente, sin mayores formalidades.
UBICACIÓN DEL “POBLAMIENTO”
Si bien el asentamiento inicial habría tenido lugar a los pies de la actual Loma de San Juan, cercano a un adoratorio” provisional erigido en la Loma del mismo nombre, muy poco después el conjunto se trasladaría al emplazamiento actual en el que encontraron, según el padre Corrado; “dos acequias de 8 pies de ancho” que se mantuvieron hasta por lo menos el momento en que se realizaron los trabajos de alcantarillamiento de Tarija, aproximadamente en 1950 (2). Una de estas acequias bajaba por la actual calle 15 de abril, la otra por la Virginio Lema.
Pese a que no existe evidencia respecto a lo de la “fundación” o “poblamiento”, como se lo quiera considerar, algo que indudablemente no pudo haber dejado de haber era la “traza”, es decir, la planificación de lo que iban a constituir las calles, plazas, etc.,  puesto que en base a ello tenían que hacerse la distribución de mercedes de “solares” y otro tipo de actividades propias de la creación de una Villa como la proyectada por Luis de Fuentes y el virrey Francisco de Toledo.
Efectivamente,  pese a que no existe un documento que indique la forma en la que se hizo esa planificación, al mes de ocurrida esa “fundación” o “poblamiento”, como se la quiera llamar, la Plaza Mayor ya se encontraba perfectamente delineada y conocida, en su ubicación precisa y orientación y se conocía, igualmente, la ubicación de la Iglesia Mayor o Matriz, la del Cabildo y los solares que se atribuyeron tanto al mismo Luis de Fuentes, en esa misma plaza, como al resto de  los “pobladores”, en por lo menos tres cuadras a la redonda de ella.
Las primeras “mercedes” de solares se hicieron alrededor de la Plaza llamada Mayor (actual Plaza Luis de Fuentes) como referencia principal. El primer documento de cesión de solares existente (BMT, tomo II, ff. 58-58v. Julien, C., Corpus Documental, Doc. 735, pag. 53) indica que, a menos de un mes del “poblamiento”, habían sido otorgados varios “solares” en las inmediaciones de esa Plaza. El documento de referencia se refiere a una merced otorgada a Antonio Lastre, el 1º de agosto de 1574, a quien se concedió: “…Vna media quadra…”, “… debajo de la cuadra de Françisca Dominguez, hija de Antonio Dominguez; e por la parte de abajo, el rrio que pasa por este valle, y por la otra, el monasterio de Señor Santo Domingo; y por el otro lado, la casa y solar de Pero Hernandez de Tordoya, las calles en medio...”.
El solar acordado a Antonio de Lastre se encontraba sobre la actual calle Virginio Lema, entre la esquina con la calle Sucre (ubicación del Convento de los Dominicos, actual edificio de Correos), hasta la actual Gral. Trigo (al frente del Museo Paleontológico y Arqueológico) que fue otorgada a Pedro Hernández de Tordoya y  debajo de los solares cedidos (calle de por medio) a las hijas de Antonio Domínguez (que luego pasarían a poder de Doña Lastenia Rojas, esposa de don Absalón Castellanos), es decir, en la ubicación de lo que fue el Liceo de Señoritas, antiguo Colegio Aniceto Arce.
Es decir que, en ese momento, tan solo 25 días después del “poblamiento”, ya se habían acordado todos los solares que se encontraban a 3 cuadras de la Plaza Mayor, en todos los sentidos.
El documento que le sigue, fechado en 4 de agosto de 1574 (Julien, C., No. 736, pag. 55), otorga la merced de un solar a Antonio de Esquete: “…en la esquina de la plaça en la quadra con Juan Redondo...”, es decir que, al mes de la fundación, ya existía la “plaza”, que actualmente conocemos como Luis de Fuentes. En los documentos subsiguientes se confirma esta suposición la ubicación de la verdadera Villa de San Bernardo de la Frontera se hizo a partir de una “traza” (plano) que contemplaba la actual distribución, es decir, la Plaza Mayor como centro (actual Plaza Luis de Fuentes) en la que se encontraba también el solar que le correspondió al mismo Luis de Fuentes (actual Asamblea Departamental), la Iglesia Matriz (actual NOBBU y Comité Cívico) y el cedido a Gutierre de Velasquez (actual El Marqués) entre otros.
Todo esto quiere decir que, aunque el actual barrio de El Molino habría sido el lugar del primer “asentamiento”, la ubicación definitiva se cambió, muy poco después, a la que actualmente existe la cual, en lo posterior, no sufrió mayores cambios.
(1)    La consulta realizada en fecha 15 de mayo de 2017 al Archivo Nal. De Bolivia indica, al respecto: “Por instrucción del Lcdo. Máximo Pacheco Balanza, Director del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia, me permito comunicarle que lamentablemente la Institución no cuenta con el documento mencionado en su solicitud. Se han revisado todos los instrumentos de descripción del periodo colonial y no se encontró la carta dirigida a la Audiencia de La Plata en fecha 29 de octubre de 1574. Por otro lado, leyendo la fuente de donde usted extrajo la información, tendría que ser el Archivo Histórico de Tarija o el Archivo Franciscano el que resguarde dicho documento.”. Sucre,  15 de mayo de 2017. Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia.
(2)    Una de las acequias bajaba por la actual calle 15 de Abril, la otra por la Virginio Lema.