DEL LIBRO:“TARIJA... APUNTES HISTÓRICOS” DE JESUS MIGUEL MOLINA GARECA

Escrito por  José Ramallo G. Sep 24, 2017

XVIII.
José Ramallo G.,
un caballero de la medicina

L a historia de Tarija se conforma por aportes de diversas personalidades que enriquecieron nuestra historia con su profesionalismo, su acción, sus ideales, su alto y apreciado sentimiento humano, etc. Una de esas personalidades ha sido duda alguna- uno de los caballeros más distinguídos de la medicina local: José Ramallo Guillén.

Nacido el año de 1932 hizo sus estudios iniciales en su natal Tupiza para trasladarse luego a culminar el nivel secundario en la ciudad de Sucre, donde ingresa a la Universidad y se profesionaliza en medicina.
Posterior a ello se especializa en Urología en la Universidad Nacional de Córdoba - Argentina y llega a Tarija a inicios del año 1962, siendo el primer urólogo especializado de nuestro departamento con un ejercicio profesional que llegó, en el servicio público, hasta el año de 1994.
su aporte profesional puede anotarse en diversas acciones realizadas por vez primera en el departamento, alguna de ellas:
• Primera cirugía de próstata abierta
• Primera Nefroctomía radical
• Primera lliocistoplastía
• Primera endoscopía
Estas acciones y otras, por ejemplo las atenciones que brindaba de manera gratuita a personas que no podían pagar la consulta en su consultorio particular, las atenciones de emergencia que prestaba a personas de baja condición económica sin pedir nada a cambio y siempre profesando lo aprendido de otro médico también distinguido, como fue el Dr. A. Baldivieso.
Todo esto hizo que se reconozca la calidad humana y el mérito profesional en diversas oportunidades, siendo la consagración de todo ello el reconocimiento como Maestro de la Cirugía Boliviana y la entrega del Cistoscopio de Oro.
Sin embargo quedaríamos mezquinos si nos restringiéramos únicamente al aporte estrictamente profesional de nuestro recordado Dr. Ramallo. Su acción se extendió hasta las riberas de la historia, el arte, la filantropía y el mecenazgo cultural.
Sobre la historia fue el primero en Tarija en redactar una historia de la medicina local. Recapituló todos los antecedentes que pudo encontrar con respecto a la medicina local y en ello puso énfasis de historiador de raza pues no dejó al azar sino contados espacios de investigación que puedan hoy abordarse. El estudio histórico abarcó desde la la colonia hasta la república y en sucesivas ediciones posteriores amplió el contenido con nuevos aportes logrando consolidar un profundo conocimiento de la historia de la medicina local y sus protagonistas.
El arte entendido por pintura, literatura y música principalmente fue su deleite. Quienes conocieron su hogar apreciaban este gusto sencillo y delicado por la pintura. Pues las colecciones de sus cuadros (óleos y pástel, principalmente) son exquisitas en la originalidad y técnica. Pero su amor a la pintura no quedaba en ello, varios artistas hay que agradecen hasta hoy el mecenazgo proporcionado por el Dr. Ramallo en cuanto a impulsar la creatividad y potencial de esos artistas que sabían que su trabajo sería adquirido por este mecenas moderno que encontró en esa forma la manera de favorecer su pasión por el arte ayudando a esos nuevos artistas.
De igual manera la literatura era su pasión, recitaba versos completos de poetas del siglo de oro español y de poetas tarijeños a quienes leía con pasión y deleite, gran parte de esa biblioteca construida sobre la pasión y la curiosidad por las diversas temáticas que la literatura puede proporcionar fue heredada por sus hijos y en ella se encuentra la base de la formación de una persona culta y con altísimos niveles de humanismo y humildad. Las obras de su predilección fueron las vinculadas -en cualquier género- a la medicina. De igual manera la poesía ocupaba un lugar preeminente Este su amor por la literatura le llevó en ocasiones a donar varias obras a diversas bibliotecas de escasos recursos, incluso adquirió algunas obras para donarlas bibliotecas de escuelas del área rural, aspecto del que fui testigo más de una vez.
Esa su pasión por la literatura hizo que Ramallo Guillén auspiciara la de un par de obras de autores locales, cumpliendo así su sino benéfico, su apostolado no se cumplió sólo en la prédica, pues como se ve alcanzó la acción.
Y en este andar su regla de conducta fue no mencionar nunca estas sus actividades a favor de la cultura, como quien hace una obra de buena fe, nunca quiso publicidad sobre ello y se reconfortaba viendo la alegría de los artistas al publicar su obra o ver adquirida la misma. En esto como en sus demás conductas de vida fue un caballero cumplido.
Un día jueves de invierno me enteré que había sufrido un percance en una de las cenas a las que había asistido y de las que era habitué. Me dirijí al hospital San Juan de Dios y ya sólo pude contemplar a mi amigo conectado a una serie de equipos y no hubo tiempo para más. En la madrugada del sábado 24 de julio su espíritu fue al encuentro de Dios, me imagino que fue recibido con alegría y cordialidad, lo mismo que él regó en esta vida.
Sin embargo queda todavía entre quienes lo conocimos esa presencia de niño - grande humilde y sencillo que ha sido para bien de nuestra colectividad el Dr. José Ramallo Guillén.