El Teatro de Ópera de Basilea es como su segunda casa Para José Coca, bajo boliviano residente en Suiza

Escrito por  Ma. Teresa Rivera de Stahlie Dic 31, 2017

La ciudad de Basilea, donde reside desde hace muchos años, está situada en la frontera con Francia y Alemania y es una gran capital musical que cuenta con un Centro de Investigación y Estudios de Música Antigua, un teatro de ópera que fue elegido “Mejor Teatro de Ópera 2009”, una famosa universidad que es la más antigua de Suiza, y su infinita variedad de museos y su riqueza arquitectónica la sitúa entre las de mayor importancia cultural en Europa.

Durante varios años José Coca estudió en la Hochschule für Musik, con grandes profesores habiendo conseguido una excelente formación vocal técnica e interpretativa alcanzando un nivel que le permite ahora formar parte de la élite de cantantes de ópera en Europa.
Su agenda artística está completa hasta julio del 2018 con múltiples representaciones de Traviata, ópera en la que intervendrá a lo largo de los meses de noviembre y diciembre, alternando con conciertos como el que ofrecerá junto a la soprano Carla Pino y el acompañamiento pianístico de Leonid Masenor. Cantará un concierto benéfico para ayudar a las víctimas del terremoto de México, concierto en el que le acompañará el famoso pianista y director de orquesta Stephen Delaney.
Alcina, la Ópera de Händel –en la que Teresa Laredo, mi esposo Jan y yo tuvimos la suerte de escucharle en el Teatro Basel, el pasado mes de octubre- repetirá a lo largo de estos meses.
Intervendrá en la Misa Teresiana de Haydn con la Orquesta Sinfónica de Peters Kirche de Basilea y cantará también en la Misa en Si b Mayor de Schubert. Obras contemporáneas como Elektra de Richard Strauss están también en su repertorio, lo que dice muy bien de su gran ductilidad en la interpretación y sus posibilidades técnicas.
Ofrecerá conciertos con Vesselina Kassarova, mezzosoprano búlgara de trascendencia mundial.
En mayo de 2018 cantará la ópera “Italiana en Algeri” en el Festival de Salzburgo, con nada menos que Cecilia Bartoli, la famosa mezzosoprano italiana, que fue su maestra y que es su entusiasta seguidora.
En medio de su dinámica actividad presente, se dio una escapada a Italia para participar en el famoso concurso “Renata Tebaldi” y regreso a Basilea con un Tercer Premio. Si tenemos en cuenta que son cientos de concursantes de todo el mundo que acuden a un evento tan importante, un tercer premio tiene una enorme significación.
José reserva el mes de julio para su visita a Bolivia. Tiene un gran entusiasmo para regresar a su tierra, Cochabamba, donde tiene prevista una importante actividad musical. En una visita anterior organizó un coro de 30 cantantes con los que preparó el Gloria de Vivaldi y la ópera Sor Angélica de Puccini con Kathia Escalera de protagonista.
Su diario convivir con grandes artistas internacionales no ha alterado en lo más mínimo su personalidad. José es afable, sencillo, abierto y recuerda especialmente al barítono Gastón Paz Zegarra que le dio excelentes consejos en aquellos comienzos cuando aún no tenía definido su registro de voz.
Habla con enorme cariño y gratitud de sus profesoras en Cochabamba: Betty Matienzo y Judith Carmona y del Instituto de Educación Integral “Eduardo Laredo” donde estudió. Cuenta que ingresó a ese Instituto a los 12 años, “era un poco tarde para comenzar con el estudio del piano y me aceptaron sólo en calidad de prueba para integrar el coro de niños y estudiar un instrumento de viento”.
Él es ahora un excelente pianista, capaz de leer a primera vista cualquier partitura. Ha cantado en Gstaad en el Menuhin Festival y cantará “Osmen” en Un Rapto en el Serrallo de Mozart.
Como mencioné, estará en el Festival de Salzburgo en 2018, pero le causa emoción pensar que es en Cochabamba donde podrá desarrollar un nuevo proyecto y donde le esperan su madre y familiares queridos además de tantos amigos músicos y no músicos.
Madrid, diciembre 2017