“Tarija... Apuntes Históricos” de Jesús Miguel Molina Gareca XII. Suipacha de 1810, una gloria tarijeña (Guerra de la Independencia)

Escrito por  Jesús Miguel Molina Gareca Feb 25, 2018

Noviembre debería representar para Tarija algo similar o mayor que Abril, ya que en dicho mes se sucedieron hechos de gran trascendencia que significaron pasos en la conformación de su identidad e historia; así el 7 de noviembre de 1810 se produce la batalla de Suipacha, donde Tarija se cubre de gloria. De igual manera es el mes de noviembre, específicamente el 12 de noviembre de 188 cuando desembarca en Asunción, después de atravesar todo el Chaco la expedición que partiera desde Tarija y que estuviera conformada, entre otros tarijeños, por el meritorio Coronel Miguel Estensoro.
Empero cada 7 de noviembre se recuerda la acción de Suipacha, primera donde las fuerzas patriotas salieran victoriosas y que sería el inicio a un rosario de batallas, donde tarijeños en cooperación de salteños, jujeños, santiagueños y otros pusieran en juego la vida misma por conseguir su libertad de la colonia española. Es un hecho de mucha importancia, de ahí que su incorporación en este impreso no podía quedar de lado.

“Soldados del ejército de Buenos Aires: El Mayor General del Perú, Comandante de las tropas de operaciones, está a la vista y os habla por este papel, para deciros que teniendo a su mando las tropas aguerridas que os vencieron el 27 del pasado, y la fuerte guarnición veterana de Charcas que se le ha unido posteriormente, os va a atacar de firme y en término que no podéis dejar de ser envueltos: si queréis disfrutar de los bienes que están gozando vuestros compañeros pasados a mis banderas en el acto de la acción, venid a mí. El que me traiga fusil percibirá en el acto 30 pesos, el que venga sin él, 15, y el que me conduzca un oficial le daré 500, el que despreciare mis consejos sufrirá la muerte irremisiblemente. Voy a levantar dos banderas, luego que esté a vuestra vista, la una será blanca, y señal de paz, la otra es roja indicando guerra; elegid y tened entendido, que si antes de recogerlas no os presentáis, arbolare la negra que es la señal de ataque, sin dar ni admitir cuartel, vuestra suerte pende de vosotros mismos, y luego que venciendoos estéis en mi poder como lo espero, no os quejéis pues cierro los ojos al perdón” (1)
Esta intimidación del militar español, José Córdova, a las tropas que enfrentaría en Suipacha, tiene dos medias verdades, de las que se aferraron varios hombres que se dedicaron a recopilar datos y transmitirlos: la primera de ellas es que en su intimidación destaca “Soldados del ejército de Buenos Aires”, cuando en realidad las tropas comandadas por Antonio Gonzáles Balcarce, en su mayoría pertenecían a Santiago del Estero, Salta y Tarija, como señala M. Figueroa Güemes: “En el camino fueron incorporando voluntarios y pequeños contingentes de milicias, entre los cuales debemos destacar el más importante de 317 santiagueños, pertenecientes a la Intendencia de Salta(2). El mismo autor con respecto a las fuerzas tarijeñas señala que la Gaceta de Buenos Aires de octubre 28 de 1810, días antes de la batalla, anotaba: “El día 4 -octubre- entramos todos en esta de Yavi, y los enemigos fugaron a Tupiza 12 horas antes. Formado aquí el cuartel general, la voz sola ha hecho que, hoy día sabemos todos los de Tupiza se retiran a Potosí; que Cochabamba es nuestra decididamente; y para seguir las marchas aguardamos LA ARTILLERIA Y EL EJÉRCITO DE TARIJA de 1.900 hombres”(3)
La segunda media verdad es que los realistas hubieran vencido el “27 del pasado” a las fuerzas patriotas por lo que ni los mismos historiadores españoles se animan a dar parte de una victoria ya que no tomaron presos ni armas para poder indicar que derrotaron a las fuerzas patriotas.
“Balcarce retrocedió en orden hasta Tupiza. Noticiado allí de que le venían refuerzos, continuó su retirada costeando la margen del río Suipacha, y al llegar a la población de este nombre, lo atravesó, situándose en el pueblo fronterizo de la margen del sur, denominado Nazareno. Allí se le incorporaron 140 hombres con dos piezas de artillería con suficiente provisión de municiones, y decidióse a hacer frente al enemigo a la cabeza de poco más de 600 hombres”(4) Esta información proporcionada por Mitre precede lo que sería una constante en los ejércitos auxiliares del Río de la Plata: negar la participación de tropas de la zona, en este caso niega incluso la presencia ­no las nombra­ de tropas jujeñas que fueron las que trajeron las dos piezas de artillería, según información recogida por Julio Díaz Arguedas y publicada en su libro “Fastos Militares de Bolivia”; tampoco menciona la participación de las tropas tarijeñas, artillería y caballería, principalmente.
Díaz Arguedas además añade en su obra: ‘’A las once de la mañana de aquel día, se avistaron los ejércitos en las inmediaciones de Suipacha desplegando ambos adversarios líneas de tiradores. Las tropas de Córdova tomaron posiciones a la derecha y frente a la de los patriotas, en los ribazos y barrancas; adelantó parte de su infantería, la que se parapetó en las acequias, desde donde rompió el fuego haciendo retroceder a los tiradores patriotas... Balcarce que tenía la masa de su ejército ocultas en una hondonada y esperaba este momento, cayó repentinamente con ímpetu destrozando por completo a los realistas que huyeron en desbandada perseguidos por la caballería patriota que completó la victoria” (5)
Sobre la actuación de las fuerzas tarijeñas es incomprensible el motivo de la negación en alguno de los partes oficiales de batalla pero se abre una luz cuando en uno de los documentos citados por Figueroa Güemes, se lee: “No hemos tenido más que un soldado de Tarija muerto, dos oficiales heridos que son el ALFEREZ DE LAS MILICIAS DE SALTA D. Eduardo Gaona y EL ABANDERADO DE TARIJA D. Manuel Álvarez y diez soldados de distintos cuerpos”(6); claramente se puede colegir que no pueden morir o ser heridos sino los que intervienen en la batalla.
Historiadores tarijeños, como Trigo y Pizarro, recogieron en obras conocidas la participación de la caballería tarijeña, que fue la que completo la gloria de la batalla de Suipacha. Así la victoria de Suipacha es en gran medida la victoria de Tarija.
Sin embargo un documento que señala la importancia de la participación de las fuerzas tarijeñas es el suscrito por el mismo Castelli, quien fuera la autoridad superior de ese primer Ejército Auxiliar, al expresar:
Exmo. Señor.
Son las dos de la mañana, y media hora hace, que llegan dos ayudantes del exército, Roxas y Saravia, con el capitán Tollo, dándome de orden del mayor general Balcarce, el parte del resultado feliz para nuestras armas del ataque, que hicieron, los enemigos sobre la retirada de los nuestros de Tupiza á Suipacha, donde se fixaba el quartel general, habiendose destacado una fuerza de más de mil hombres, al mando de D. Jóse Córdoba, con quatro piezas de artillería. Se alistaron ayer á las tres de la tarde, Y nuestra gente los esperó gallardamente, operó la artilleria mandada por Villanueva y Giles, que acababan de llegar con las piezas, municiones, caudal para pago de la gente, y tres divisiones que venian á mi avanguardia; obró la mosquetería; y cargó la caballería, poniendo en fuga vergonzosa el resto de los que no quedaron tendidos en los cerros. Han perdido toda la artillería y municiones, banderas, armamentos, mulas, monturas, mochilas y demás pidiendo clemencia, que mandé no se les diese. Siguen los nuestros las derrotas hasta alcanzar los montados, y entre ellos el general Cordoba; y es probable que reforzado Balcarse siga hasta Cotagaita á atacar, y tomar los de la reserva, y franquear el paso para Potosí. Luego que tenga más circunstanciadas noticias reiteraré mi parte para satisfacción de V. E. bastando decirle, que tengo en mi poder parte de los despojos del atolondrado exército de los rebeldes, que sus banderas están en presa, que no contamos más que un oficial, y seis heridos nuestros, y que no se sabe de nuestra tropa entrando las de Tarija, qual es la que mejor se ha portado.
Circulo estos avisos á las ciudades por medio de sus xefes, para que celebren los triunfos de la patria, y glorias de la lealtad.
Dios guarde á V. E. muchos años. Yavi 8 de noviembre á las dos de la mañana de 1810. ­ Exmo. Sr. ­Dr. Juan José Castelli.
­Exma. Junta Gubernativa de estas provincias.
En dicho parte Castelli menciona a su tropa junto a las de Tarija y de esa manera cobra entonces este parte militar valor histórico inmenso, pues fuerzas de ninguna otra región son mencionadas lo que legitima aún más la participación tarijeña en esa primera victoria de las fuerzas patriotas en el proceso independentista.
Finalmente un documento que es todo honor para nuestros tarijeños vencedores de Suipacha es el citado en la obra del ya mencionado Figueroa Güemes, cuando escribe: “el informe más notable proviene del mismo Castelli: en un comunicado que dirigió a la Junta de Gobierno de Buenos Aires pocas horas después de haber despachado el parte de batalla, el mismo 10 de noviembre, le avisa que ha confiado a Güemes una misión en la Provincia de Charcas precisando que: “VA AL MANDO DE TROPAS TARIJEÑAS QUE SON SUPERIORES”(7)
Por este y otros motivos, como la participación de Pedro Antonio Flores en la batalla, es que Tarija debe recordar siempre el 7 de noviembre como fiesta propia.

TEXTOS DE REFERENCIA Y GUÍA
l. Citado por Arguedas Alcides/La Fundación de la República/Tip. Don Bosco/La Paz/1920/P. 83; 84.
2. Figueroa G. Martín G./Suipacha. primer triunfo argentino es Obra salteña/Imp. Salesianos ­ Separata Poncho Rojo LV9 Radio Güemes/Salta/1964/P. 18.
3. Citado por Figueroa G. Martín G./Suipacha.../P. 22.
4. Mitre Bartolomé/Historia de San Martín/Tomo I /Biblioteca de la Nación/s/e/3ra. Edic./Bs. Aires/1890/P.195.
5. Díaz A. Julio/Fastos Militares de Bolivia/Biblioteca del Min. De Defensa Nal./Vol. 13/Tip. Salesiana/La Paz/1943/P. 49; 50.
6. Citado por Figueroa G. Martín G./Suipacha./P. 38.
7. Citado por Figueroa G. Martín G./Suipacha /P. 42.